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Agronomía Tropical 23(3): 241-261. 1973 TOLERANCIA AL CALOR Y HUMEDAD ATMOSFERICA DE VACAS HOLSTEIN, V. Bodisco*, U. Manrique**, A. Valle* y E. Cevallos* *Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias, **Centro de Investigaciones Agropecuarias de la |
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Desde el año 1966, cuando BRANTON et al. (3) publicaron los resultados del cruzamiento de ganado asiático con el europeo en condiciones sub-tropicales de Estados Unidos, la idea prevalente sobre la escogencia de ganado lechero para las regiones cálidas ha ,consistido en la adaptación de las razas europeas o en el cruzamiento de absorción con el uso de los toros de estas razas. Compartida por TRAIL y MARPLES (21), en base a los resultados obtenidos en Uganda, la misma idea recientemente fue comprobada en Venezuela, donde VERDE et al. (22), investigando el comportamiento productivo de varios rebaños compuestos por vacas Holstein y por mestizas de esta raza, llegaron a la conclusión que el cruzamiento de absorción es el mejor camino para el incremento de producción en este país. Sin embargo, es ampliamente conocido y comprobado que las vacas de razas europeas en el trópico no rinden las mismas producciones que en el clima templado (5, 15, 20) y que esto se debe, entre otras razones, a la temperatura y la humedad ambiental elevadas (5, 6, 9, 12, 14, 16, 18). HAFEZ (7) describe el mecanismo de la actuación de los factores ambientales sobre el organismo animal, señalando la importante tarea del hipotálamo. Según este autor, la disminución de la ingestión de alimentos, mencionada también por ]OHNSON et al. (9), McDoWELL (13) y PAYNE (19), desproporcional a una menor reducción en la producción de leche, causa la pérdida de peso de las vacas y por ende los trastornos en su comportamiento productivo y de reproducción. Esta cadena de trastornos se debe a la actuación del hipotálamo, provocada por la subida de la temperatura corporal de las vacas. Todos los vacunos, hasta los asiáticos (2, 17, 18), sufren una subida de su temperatura corporal a consecuencia del aumento del calor ambiental, sobre todo si este último es acompañado por una alta humedad relativa (1, 7, 8, 9, 15, 19). Sin embargo el incremento de la temperatura corporal no es igual entre distintas razas o animales dentro de la misma raza. La existencia de algunos animales que toleran el calor mejor que los otros, permitió a JOHNSON et al. (10) sugerir la posibilidad de efectuar la selección para este carácter. BUVANENDRAN (4), considera que la selección natural de ganado europeo en el trópico podría tener éxito en un período de 68-75 años, acortándose notablemente este tiempo al ser sometidos los rebaños a la selección basada en la producción de leche. El problema de adaptación de vacunos a las altas temperaturas preocupa también a los investigadores de la Unión Soviética que en el continente asiático posee algunas regiones cálidas. Así, KUGIENEV (11) publicó un nuevo método, ideado por RAUSHENBACH, para medir la respuesta del animal a los cambios de la temperatura ambiental, basado el la comparación de la temperatura corporal de vacas en las horas fresca de la mañana y las horas cálidas de la tarde. El método parece tener una mejor probabilidad que las fórmulas anteriores (Iberia, Benezra) que contemplaban sólo una observación por día, en las horas calurosas. Considerando que la determinación del grado de tolerancia a los factores climáticos por distintos animales notablemente aceleraría la selección de ganado para el trópico, en la Sección de Zootecnia del Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias, que cuenta con animales de tres razas europeas, se realizó el presente trabajo que perseguía los siguientes objetivos: 1) Observar las respuestas fisiológicas de las vacas Holstein, Pard¡ Suizas y Guernsey a los cambios en los factores climáticos; 2) Comparar la resistencia de las tres razas; 3) Determinar la relación existente entre los factores estudiados con la producción de leche y el peso de las vacas. 4) Comprobar la utilidad de la fórmula de RAUSHENBACH recomendada por KUGIENEV (11). MATERIALES Y METODOS Grupos de 7 vacas lecheras Holstein, Pardo Suizas y Guernsey fueron escogidas entre el rebaño en base a una producción de leche entre 8 y 21 kg/día, para permitir una mejor manifestación del efecto de los rendimientos lácteos sobre la reacción de los animales a los factores climáticos. Las vacas estaban entre el 3er. y 5º mes de lactación, lo que aseguró la posibilidad de usar los mismos animales en dos estaciones climáticas. Los animales se mantuvieron en corrales techados durante el día y sin techo durante la noche, consumiendo pasto de corte, Elefante (Penniserum purpureum, Schum.) a voluntad, durante el ordeño (mecánico) a las vacas se les suministraba un suplemento concentrado con 20% de proteína, en relación aproximada a 1 kg. de alimento por cada 2 kg. de leche producida. Ninguna de las vacas llegó a los 5 meses de gestación durante el ensayo. Durante los días consecutivos, a partir del 22 de Marzo (período seco) y del 15 de mayo (periodo lluvioso) de 1972, a las 6 a.m. y 2 p.m., horas correspondientes a las temperaturas más bajas y más altas del día, respectivamente, se midió la temperatura rectal de las vacas y se registró el número de respiraciones por minuto en un corral provisto de sombra de árboles. Puesto que la operación se prolongaba más de 1 hora, diariamente se alteraba el orden de escogencia de vacas de las distintas razas. Por la misma razón, la lectura de la temperatura ambiental y de la humedad relativa del aire se realizaba en el momento de toma de observaciones en cada vaca. Las vacas fueron pesadas al inicio de cada período. Los datos obtenidos fueron sometidos al análisis de variancia por el método de jerarquización, para determinar la significancia de las diferencias entre los promedios obtenidos. Los efectos simples y combinados de los factores climáticos, del peso y la producción de las vacas sobre la temperatura rectal y el número de respiraciones por minuto fueron estudiados por los métodos de correlaciones y regresiones simples y múltiples. Para la aplicación de la fórmula de RAUSHENBACH (11) las temperaturas corporales de las vacas obtenidas en la mañana fueron ajustadas al nivel de 20ºC de la temperatura ambiental y los de la tarde a 32ºC Para esta finalidad se determinaron las ecuaciones de regresión para cada raza y para las temperaturas obtenidas en la mañana y en la tarde por separado. RESULTADOS Y DISCUSION En el cuadro 1 se presentan los datos de la temperatura ambiental. Se nota una diferencia altamente significativa entre las horas de observación (6 a.m. y 2 p.m.), debido al descenso que sufre la temperatura durante la noche. Las diferencias entre las temperaturas ambientales entre épocas no alcanzaron niveles de significancia, por ser la temperatura en la estación seca solamente en un 0,4 ºC mayor que en la lluviosa. Esto indica que las estaciones dimáticas en el año 1972 no presentaron condiciones típicas para la región. Sin embargo, se nota que las noches del período seco son más frescas y los días más calurosos que en la época lluviosa, mayor amplitud de la temperatura permite a las vacas permanecer sin tensión térmica durante un período más prolongado en la primera época.
Los promedios de humedad relativa aparecen en el Cuadro 2, en donde se observa una alta humedad en horas de la mañana y un descenso brusco en horas de la tarde, siendo esta diferencia altamente significativa (P<0,01). Los promedios obtenidos para las dos estaciones, solamente se diferenciaron en 8,5%, lo que es consecuencia de la escasez de lluvias en el año. La humedad relativa en esta época es normalmente igual a 80-90%. No obstante, la diferencia entre los promedios de la humedad relativa de las dos épocas resultó altamente significativa, permitiendo a los animales demostrar su reacción a este factor, aunque en un grado inierior al esperado.
Para demostrar la reacción de la temperatura ambiental con la humedad relativa, se determinaron los coeficientes de correlación respectivos a cada época y cada hora de observación, presentados en el Cuadro 3. Se nota que el aumento de temperatura causa una disminución de la humedad y que la correlación es mucho más estrecha en la época seca, donde los coeficientes de correlación son prácticamente iguales entre la tarde y la mañana. Contrariamente, en la época lluviosa, el coeficiente de la mañana es de menor significancia (P<0,05), demostrando que en los períodos de temperatura baja y humedad alta la influencia de la primera sobre la segunda es de menor importancia.
En el Cuadro 4, aparecen los promedios diarios de producción de leche. Se observa una mayor productividad (P<0,01) de las vacas Holstein. La disminución no significativa de la producción en la época lluviosa, fuerte en Guernsey, menor en Holstein y ausente en Pardo Suiza, no se puede considerar como una consecuencia directa de los factores ambientales, puesto que el descenso natural de las curvas de las lactaciones en las vacas también contribuyó a esta declinación. Sin embargo, el mejor comportamiento de Pardo Suizas es notable.
Los promedios de los pesos de las vacas se presentan en el Cuadro 5. Se comprueba el hecho conocido que las vacas Guernsey pesan menos que las Holstein y Pardo Suizas. Se nota una disminución no significativa en el peso de todas las razas en el período lluvioso, lo que indirectamente comprueba las observaciones de numerosos autores (9, 13, 19) sobre la desproporción entre la disminución del consumo de alimentos y la reducción de la secreción láctea en el ambiente cálido y húmedo. Es notable que en este sentido las Pardo Suizas también se comportaron mejor que las Holstein y Guernsey, perdiendo sólo 9 kgs. en comparación a los 15 y 13 de las otras dos razas, respectivamente.
La temperatura rectal de las vacas se presentan en el Cuadro 6. Comparando los promedios de las tres razas se llega a la conclusión de que la Holstein es la menos tolerante a las condiciones climáticas. La temperatura de estas vacas sólo en la mañana de la época seca se mantuvo por debajo de los 39°C, siendo significativamente superior a la de las otras razas durante todo el ensayo. Considerando que la temperatura rectal normal de los vacunos es entre 38,0°C y 39,3°C (38,3°C es la temperatura óptima) se debe reconocer que las vacas Holstein en el clima cálido de Maracay viven en un perpetuo estado de tensión térmica. La diferencia entre las restantes dos razas, aunque significativa (P<0,05) en los promedios de las mañanas y de las dos épocas, es notablemente inferior. Las vacas Pardo Suizas y Guernsey, tienen la temperatura rectal superior a los 39°C solamente en las horas calurosas de la tarde, lo que significa que la tensión térmica en estos animales es de poca duración y de menor intensidad.
La diferencia entre las temperaturas de vacas en las épocas seca y lluviosa son altamente significativas, como lo son también las diferencias entre vacas individuales dentro de las tres razas, entre horas de observaciones (mañana y tarde) y en las interacciones razas x épocas, épocas x horas, razas x épocas x horas y vacas dentro de las razas x horas. Las diferencias entre las épocas y las horas señalan claramente que los aumentos de la temperatura y humedad del aire afectan a todas las vacas. A la vez, la significancia de la interacción razas x épocas demuestra que la intensidad de estos efectos es diferente para los animales de distintas razas. En el Cuadro 7 aparecen los promedios de la temperatura ea de las vacas individuales. Se nota que todas las vacas Holstein, con excepción de una sola, tenían la temperatura superior a los 39°C, mientras que en las Pardo Suizas hubo apenas dos vacas con tal temperatura, en la Guernsey una.
Para aclarar la influencia de los distintos factores independientes sobre la temperatura corporal se determinaron los coeficientes de regresion múltiple correspondientes a la temperatura ambiental, humedad relativa rendimientos diarios de leche y pesos de las vacas, que se presentan en el Cuadro 8. Se nota que la influencia de la producción de leche y del peso fue cercana a cero, lo que se comprobó también por los muy bajos coeficientes de correlación lineal (0,028 y 0,045, respectivamente). A la vez, los dos factores climáticos demostraron una influencia altamente significativa, mucho más elevada en el período seco que en el lluvioso. El valor negativo del coeficiente correspondiente a la humedad relativa en la época lluviosa señala únicamente la estrecha relación entre este factor y la temperatura ambiental que impide la demostración del efecto de la humedad.
En el Cuadro 9 se observan los coeficientes parciales de regresión de los factores climáticos sobre la temperatura corporal de animales de las tres razas. Se nota una menor influencia de ambos factores sobre las vacas Pardo Suizas, un mayor efecto de la temperatura ambiental sobre las Guernsey y de la humedad relativa sobre las Holstein. La influencia significativa de la temperatura y humedad ambiental fue observada también por McINTYRE (15). Las menores intensidades de la temperatura ambiental (23,3°C en la mañana y 27,ºC en la tarde) y de humedad relativa (38,4%) en Australia hicieron que la subida de la temperatura corporal de vacas Shorthorn, observadas por este autor, sea menor (38,7°C) que la obtenida en el presente estudio. También fue menor el coeficiente de la correlación entre la temperatura ambiental y corporal, igual a r = 0,156 (no significativo, comparado a r = 0,543 (P<0,01), obtenido en Maracay para las 3 razas en conjunto. Un aumento de la temperatura rectal igual a 0,37°C fue observado por BERMAN y MORAG (1) en vacas Holstein en Israel, cuando la temperatura ambiental aumentaba desde 16,8°C a 31,8°C, paralelamente a la disminución de la humedad relativa de 43% a 32%. IKRAMOV (8), en Asia Soviética, a temperatura ambiental de 38°C obtuvo una temperatura corporal en vacas Holstein igual a 39,3°C, observando a la vez fuertes síntomas de depresión en los los animales. Aún mayor temperatura en este ensayo tuvieron los animales Aberdeen Angus (40,5°C).
En el Cuadro 10, se presentan el número de respiraciones por minuto de las vacas en las dos épocas del ensayo. Es ampliamente conocido que la termorregulación de animales Bos taurus en el ambiente se logra más por la evaporación pulmonar mientras que los Bos indicus papel principal corresponde a la evaporación cutánea (HAFEZ 7; OLBRICH et al., 18; PAYNE, 19). El aumento del número de respiraciones por minuto por una parte demuestra la existencia de la tensión térmica en el mismo, mientras que por otra parte, se puede considerar como una mostración de los esfuerzos del organismo para impedir la elevación la temperatura corporal. Entre las tres razas, la Guernsey durante ambas épocas superó a las dos restantes en el número de respiraciones por minuto, siendo significativa la diferencia entre estas últimas. El análisis de variancia señaló también diferencias altamente significativas entre, las vacas dentro de las razas, entre las épocas, horas de observaciones y las interacciones de razas x horas y épocas x horas. La poca diferencia entre el número de respiraciones por minuto entre las horas de la mañana y de la tarde en la época lluviosa, muy inferior a la que se observa en la época seca, señala claramente la decisiva influencia de la humedad ambiental sobre este factor. Para aclarar mejor este punto, en el Cuadro 11, se presentan los coeficientes parciales de regresión para el número de respiraciones por minuto, obtenidos para las dos épocas.
Entre los coeficientes llama la atención la mayor influencia de los factores independientes durante el período seco, cuando el efecto de la temperatura ambiental es altamente significativo, en contraposición a la insignificancia del coeficiente correspondiente a la época lluviosa. Indudablemente esta diferencia se debe a la mayor oscilación de la temperatura ambiental entre días y noches de la primera época. Lo mismo se puede decir sobre el efecto de la humedad relativa, el cual, aunque altamente significativo en ambas épocas, es más elevado en el período seco.
El factor más decisivo para el número de respiraciones por minuto resultó ser la temperatura corporal de las vacas, cuyo incremento de apenas 0,1ºC significa el aumento de 1,0 y 1,6 respiraciones por minuto en las épocas de las lluvias y seca, respectivamente. El efecto de la producción de leche resultó cercano al cero, mientras que el negativo y altamente significativo coeficiente de regresión correspondiente al peso de las vacas apareció como una consecuencia de la inclusión en el ensayo de la raza Guernsey, caracterizada por un menor tamaño que las Holstein y Pardo Suizas y que en este ensayo presentó un ritmo respiratorio más acelerado. Los promedios del número de respiraciones por minuto en las vacas mdividuales se encuentran en el Cuadro 7, junto con los de la temperatura corporal, para facilitar la comparación de los datos. Se nota una gran falta de uniformidad en el comportamiento de las vacas dentro de sus razas, como también la aparente ausencia de la dependencia entre los promedios de la temperatura y de los números de respiraciones por minuto. Sin embargo, esta observación queda desmentida por los coeficientes de correlación obtenidos para el total del material recopilado (420 datos por cada raza) que resultaron iguales a: 0,615 para la tein, 0,644 para la Pardo Suiza y 0,691 para la Guernsey, todos altamente significativos. El número de respiraciones por minuto observados en Holstein en la Unión Soviética por IKRAMOV (8) es muy cercano al de estudio. McINTYRE (15) en Shorthorn obtuvo un promedio de 33.0 piraciones por minuto con temperatura ambiental de 27,0°C, humedad relativa de 48,4% y temperatura corporal de los animales de 38,7ºC. Indudablemente el menos severo clima de Australia es la causa de esta resultado. Es interesante señalar que el coeficiente de correlación obtenido por McINTYRE (15) para la temperatura corporal y el número de respiraciones es muy semejante a los citados anteriormente: r = 0,568 OLBRICH et al. (18), a la temperatura ambiental (artificial) de 31ºC observaron, en el ganado Scotch Highland, 100,3 respiraciones por minuto y la temperatura corporal de 39,7°C, datos muy semejantes a los obtenidos aquí en las horas de la tarde. Resumiendo los resultados obtenidos en este ensayo se puede llega a las conclusiones señaladas a continuación: Existen diferencias entre las razas europeas en sus respuestas fisiológicas a los cambios de los factores ambientales en el trópico. Tanto el nivel de producción como el peso de animales no influye sobre el cambio en la temperatura corporal de las vacas. El incremento del número de respiraciones por minuto, un mecanismo para aumentar la evaporación pulmonar y disminuir la elevación de la temperatura corporal, no se logra con la misma facilidad en los animales de las tres razas y depende de la temperatura corporal del animal, de la temperatura ambiental y de la humedad relativa. Entre las tres razas incluidas en el estudio, la Pardo Suiza demostró el mejor comportamiento para mantener su temperatura normal sin necesidad de recurrir a un elevado incremento del número de respiraciones. La Guernsey ocupó el segundo lugar debido a la posibilidad de conservar la temperatura normal, aunque a consecuencia de un alto aumento del número de respiraciones por minuto. En la peor situación se encuentra la raza Holstein, cuya temperatura corporal durante todo el ensayo sobrepasó los promedios de las otras dos y fue superior a los 39°C. El poco incremento de los números de respiraciones por minuto señaló la deficiencia del mecanismo de regulación del calor corporal en vacas Holstein. La ausencia de la correlación entre los niveles de la producción y las respuestas biológicas del organismo a los efectos de los factores ambientales comprueban la aseveración de los numerosos autores (1, 6, 7, 10, 12, 13, 19) que las vacas lecheras pueden rendir buena producción durante la lactación, aún bajo tensión térmica. Sin embargo, poco se sabe sobre la acción prolongada de esta tensión en la salud animal, su resistrncia a las enfermedades, reproducción, longevidad y finalmente la producción total de por vida de las vacas, que pueden ser afectadas en mayor grado. Aunque nada se sabe sobre la heredabilidad de los factores estudiados, la existencia en las tres razas de vacas con un mejor comportamiento que las demás señala la probabilidad de lograr por medio de la selección la formación de tipos dentro de las razas más adaptable s a las condiciones climáticas tropicales. La formulación en la Unión Soviética de un índice aparentemente indicativo para la predicción del comportamiento de animales en el clima cálido, indujo a ensayar su aplicación para comprobar su efectividad en el trópico. La fórmula de RAUSHENBACH (11) denominada "Indice de termo-resistencia", tiene la siguiente expresión: ITR = 2 (t2 - 10 dt + 10) Con el fin de igualar las condiciones para las vacas de tres razas, se consideró necesario ajustar las temperaturas corporales a un nivel fijo de la temperatura ambiental en la mañana y en la tarde. Según los datos del Cuadro 1, el promedio de la temperatura ambiental en la mañana fue igual a 23,5°C y el rango entre 19,0 y 26,0°C. Los datos respectivos de la tarde fueron 31,4°C, 28,0°C y 34,7°C. Para cumplir con las sugerencias del autor del índice, se decidió realizar los ajustes al nivel de 20ºC en la mañana y 32°C en la tarde. Para esta finalidad se determinaron las ecuaciones de regresión curvilínea de la temperatura ambiental sobre la corpora para las vacas de las tres razas por separado, que dieron los siguientes resultados:
Las curvas resultantes de las ecuaciones se presentan en el gráfiro 1. Se nota claramente que al seguir el incremento de la temperatura ambiental por encima de 36°C, las temperaturas corporales de las vaca irían disminuyendo. Este absurdo resultado debido a la poca amplitud de la temperatura ambiental observada durante el ensayo, obligó buscar otro método para el ajuste de las temperaturas corporales. Como tal se usaron los coeficientes de regresión lineal de la temperatura ambiental sobre la corporal, determinados por separado para cada raza y para las observaciones de la mañana y de la tarde. Los coeficientes se preentan en el Cuadro 12 y las rectas obtenidas en el Gráfico 2. Llama la lención que los coeficientes más altos, tanto en la mañana, como en la tarde, lo tiene la raza Guernsey. Sin embargo, su menor promedio temperatura hace que esta raza en el gráfico ocupe la mejor posición, sobrepasando a la Pardo Suiza apenas al llegar la temperatura ambiental al nivel de 32°C. En general, el gráfico comprueba la conclusión obtenida en el estudio de los resultados anteriores: la raza más resistente a temperatura ambiental es la Pardo Suiza, la cual mantiene su temperatura corporal normal durante la mañana y en la tarde la conserva mejor que la Guernsey. A la vez, la raza Holstein es la de peor tolerancia calor, puesto que a partir de 24°C su temperatura corporal sobre los 39°C, siendo superior en 0,2 ó 0,3°C a las otras dos razas a cualquier nivel de la temperatura ambiental.
Los promedios de la temperatura corporal, ajustados a los 20ºC la mañana y a los 32°C en la tarde se presentan en el Cuadro 13. El análisis de variancia de las temperaturas ajustadas reveló diferencias sigficativas (P<0,01) entre razas, horas de observación, las interacciones de razas y de épocas por horas de observaciones y para vacas dentro de las tres principales fuentes de variación. Se nota que el ajuste la temperatura corporal no cambió el orden de colocación de las razas la significancia de las diferencias entre los promedios. También llama la atención que la diferencia entre la temperatura matinal y de la tarde en las vacas Holstein es igual a 1ºC en las Pardo Suizas 1,02°C y en las Guernsey 1,35°C.
Considerando que el índice de RAUSHENBACH está basado en esta diferencia, y que las vacas que tienen menor temperatura son las más favorecidas, había que esperar que las razas se coloquen en el orden siguiente: Holstein algo mejor que la Pardo Suiza y la Guernsey en el ultimo lugar, significativamente inferior a las dos anteriores. Los datos del Cuadro 14, que representan los promedios de los índices obtenidos, comprueban esta suposición. Además de las significancias señaladas en el cuadro (razas y épocas), el análisis de estos datos reveló diferencias Significativas entre vacas de las tres razas dentro de las épocas.
El resultado obtenido demuestra claramente que el índice de termoresistencia no es aplicable en las regiones tropicales, donde las vacas de ciertas razas (Holstein) viven bajo un perpetuo estado de la tensión termica, manteniendo su temperatura corporal relativamente alta, no sólo en las horas más calurosas del día, sino también en las horas más frescas, es obvio que la diferencia de la temperatura entre las horas frescas y calurosas en tales animales será menor que en las otras, que mantienen su temperatura más baja en la mañana, puesto que la correlación entre temperatura ambiental y corporal tiene la forma curvilínea. Sin negar la posible utilidad del índice en las regiones con temperatura matinal relativamente baja (15°C o menos), es necesario reconocer que en las condiciones climáticas semejantes a las de Maracay, sería inútil la aplicación del índice para medir la termoresistencia de los distintos tipos de animales no adaptados a este ambiente. RESUMEN Se determinó la temperatura corporal (TC) y el número de respiraciones por minuto (NR) en grupos de siete vacas Holstein (H), Pama Suizas (PS) y Guernsey (G) en la mañana (6 a.m.) y la tarde (2 p.m.) durante 15 días consecutivos de la época seca (ES) y lluviosa (ELL) del año 1972. Las temperaturas ambientales (TA) medias de ES y ELL fueron 27,5 y 27,4°C y los porcentajes de humedad relativa (HR) 61,2 y 69,7%, respectivamente, con diferencia altamente significativa entre los últimos. La correlación entre factores climáticos fue negativa y altamente significativa en las dos épocas. Los pesos de las vacas y la producción diaria de leche fueron para H: 491 y 14,3 kg, para PS: 479 y 11,6 kg. Y para G: 417 y 11,6 kg. Los promedios de la TC obtenidos en las vacas fueron de 39,17°C para H, 38,87°C para PS y 38,74 para G, con diferencia significativa (P<0,05) entre las tres razas, las 2 épocas (promedios globales 38,85°C en ES y 39,01°C en ELL) Y las horas de observaciones. Los NR arrojaron los siguientes promedios: 61,4 para H 62,1 para PS y 70,7 para G, con diferencia significativa (P<0,05) entre la última raza y las dos anteriores, entre las épocas y entre las horas de observaciones. Los coeficientes parciales de regresión señalaron un efecto altamente significativo de la TA y de la HR sobre la TC y NR, mientras que la influencia del peso de las vacas sólo fue significativa (P<0,01) para la TC de G (en forma positiva) y el NR de PS (en forma negativa). La producción de leche demostró efecto positivo) significativo (P<0,01) sobre la TC de PS y G sobre el NR de las H El aumento de TC se reflejó en el incremento de NR en todas las razas y en ambas épocas en forma altamente significativa. Se intentó aplicar la fórmula de RAUSHENBACH, ideada en Rusia, para medir la resistencia de los vacunos a la elevación de la TA, basada en la diferencia entre la TC de animales en las horas frescas de la mañana (20°C) o menos y las calurosas de la tarde (30°C o más). Se demostró que la fórmula es ineficaz en este ambiente, puesto que las vacas menos resistentes (H) en h hora de la mañana tienen la TC relativamente elevada y debido a este fenómeno la diferencia entre temperaturas correspondientes y las horas frescas y calurosas se hace menor en estos animales, contrariamente a lo esperado. SUMMARY For fifteen consecutive days, during the dry and rainy season of 1972, the morning (6 a.m.) and afternoon (2 p.m.) body temperature and respirations per minute of Holstein, Brown Swiss and Guemsey cows were measured. Each breed was represented by seven animals. Dry and rainy season mean environmental temperatures and relative humidity percentages were 27.5 and 27.4°C, and 61.2 and 69.7%, respectively, with highly significant differences between the latter. The correlation between clima tic factors was negative and highly significant during both seasons. Body weights and daily milk production were: Holstein 491 and 14.3 kg; Brown Swiss: 479 and 11.6 kg and Guernsey: 417 and 11.6 kg. The average body temperatures were 39.17; 38.87 and 38.74ºC, for Holstein, Brown Swiss and Guernsey, respectively, with significant differences (P<0.05) between breeds, seasons and observation times. The partial regression coeficients showed a highly significant pffect oí environmental temperature and relative humidity on body temperature and number of respirations per minute. The body weight influence was only significant (P<0.01) on Guernsey body temperature (positive) and Brown Swiss number of respirations per minute (negative). Milk production showed a positive and significant (P<0.01) effect on the body temperature of the Brown Swiss and Guernsey cows and on the number of respiration per minute of the Holstein cows. Increasing body temperatures was characterized by a highly significant ¡ncrease in the number of respirations in every breed and in both seasons. The use of Raushenbach's formula, developed in Russia, for measuring the bovine resistance to environmental temperature in creases, based on the difference between the morning fresh-hour (up to 20°C) and aftemoon hot-hour (30°C or more) body temperatures, was attempted. It was demonstrated that the formula is not efficient in this environment because the least resistance cows (Holstein) have a relatively high body temperature in the morning, and due to this fact, the difference between !he fresh and hot-hour body temperatures in these animals, contrary to expected results, becomes smaller. CITAS BIBLIOGRAFICAS 1. BERMAN, A. and M. MORAG. Nychthemeral patterns of termoregulation in high yielding dairy cows in a hot near-natural climate. Austr. J. Agric. Res., 22: 671-680. 1971. 2. BHESROKAR, M. R., S. Y. DANIEL and D. N. MULLICK. 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