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Zootecnia Tropical 22(3):265-275. 2004

Crecimiento larvario de Artemia franciscana (Kellog, 1906) alimentada con dos especies de microalgas vivas

Daniel E. Godínez1, María del Carmen Gallo2, Rolando Gelabert3, Arnulfo H. Díaz1, Julián Gamboa4, Víctor Landa1 y Erick M. Godínez5

[1] Departamento de Estudios para el Desarrollo Sustentable de Zonas Costeras,
Centro Universitario de la Costa Sur;  Universidad de Guadalajara. Apartado Postal 82,
 San Patricio-Melaque, C.P. 48980; Jalisco. México.

[2] Departamento de Especies Productivas No Tradicionales,
Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia.
Universidad Nacional Autónoma de México, Coyoacán. México.

[3] Facultad de Ciencias Pesqueras. Universidad Autónoma del Carmen
, Ciudad del Carmen, Campeche, México.

[4] Instituto de Industrias, Universidad del Mar; Puerto Ángel, Oaxaca, México.

[5] Acuícola Boca Mar. Bahía Aquiropo; Huatabampo,  Sonora; México.

Recibido: 20/04/04    Aceptado: 23/06/04


RESUMEN

Se evaluó el crecimiento de diversos estadios larvales de Artemia franciscana alimentada con las microalgas Tetraselmis suecica y Chaetoceros muelleri solas o combinadas en diferentes proporciones. Cinco dietas fueron estudiadas por triplicado durante 10 días. A partir de la etapa de metanauplio II, se observaron diferencias significativas (P<0.05) entre los tratamientos. Al concluir la etapa de postmetanauplio V, los tratamientos en donde se suministró T. suecica como dieta única o combinada, el crecimiento larvario de A. franciscana resultó mayor que en aquellos donde sólo se suministró C. muelleri.

Palabras clave: Artemia franciscana, microalgas, crecimiento larvario.

Growth of Artemia franciscana larvae (Kellog, 1906) fed with two alive microalgae species

SUMMARY

The growth of larval Artemia franciscana was studied while being fed with live Tetraselmis suecica and Chaetoceros muelleri microalgae applied alone or in mixed cultures and at different proportions. Five diets were tested in triplicates during 10 days. Significant differences (P<0.05) were observed from metanauplii II stage onwards. When concluding the postmetanauplii stage V, the treatments where T. suecica, either alone or in a combined diet was provided, the growth of A. franciscana larvae was greater than in that treatments where only C. muelleri was provided.

Key words: Artemia franciscana, microalgae, larval growth.

 

INTRODUCCIÓN

La alimentación de los organismos acuáticos cultivados constituye una importante tarea sobre la cual se desarrollan grandes esfuerzos a fin de garantizar un rendimiento óptimo del proceso de cría o cultivo (Gelabert et al., 1996). Varios organismos, entre los cuales se encuentran copépodos, nemátodos, rotíferos y la Artemia, han sido empleados como alimento de larvas de diversas especies marinas. En la actualidad, Artemia es el microcrustáceo más empleado para la alimentación de organismos zooplantófagos, al suministrarse a más del 85% de las especies cultivadas en todo el mundo (Gelabert et al., 1996). Este toracópodo es utilizado como alimento natural vivo desde quistes decapsulados hasta la etapa adulta, y se distribuye en distintas presentaciones comerciales en forma de alimento congelado, liofilizado y seco en escamas (García-Ulloa et al., 1999). Por otra parte, los nauplios son muy utilizados como alimento para el cultivo larvario de peces y crustáceos marinos (Tizol et al., 1994), y existe una creciente demanda de los laboratorios productores de postlarvas de camarón por biomasa de adultos de Artemia para inducir la maduración ovárica de los reproductores (Naegel, 1999; Gelabert et al., 2003; Naessens et al.,1997).

En los últimos años se han desarrollado técnicas de cultivo que permiten alcanzar grandes cantidades de biomasa en volúmenes reducidos de agua, con costos relativamente bajos. La ventaja de este tipo de producción es la obtención de cantidades preestablecidas de alimento de la mejor calidad en el momento que se requiera (Amat et al., 1992). Dichas técnicas emplean como alimento principal a muchas especies de microalgas que han sido seleccionadas por su tamaño, digestibilidad de la pared celular y valor nutricional que influyen en la sobrevivencia, crecimiento y metamorfosis de las larvas de crustáceos (Yúfera y Lubián, 1990). La Artemia puede cultivarse mediante una mezcla de especies de microalgas, así como con una sola, tal es el caso de Tetraselmis suecica (Fábregas et al., 1996) o Chaetoceros sp. (Arriaga y Re, 1997).

Debido a que la utilización de microalgas genera un mayor costo en la producción a gran escala, se ha intentado la obtención de biomasa de Artemia con alimentos alternativos menos costosos (Espinosa et al., 1997; García-Ulloa et al., 1999; Intriago y Jones, 1993; Naegel, 1999; Tizol et al., 1994). No obstante, en algunos casos la supervivencia se ha visto afectada debido a problemas relacionados con el mantenimiento de la calidad del agua, el tamaño del alimento y la sedimentación de las partículas (García-Ulloa et al., 1999). Por otro lado, se ha comprobado que el valor nutricional de Artemia cultivada con microalgas es distinto al obtenido cuando se les alimenta con dietas alternativas. Naegel (1999) reportó que la Artemia cultivada con una dieta a base de Chaetoceros sp. contenía una concentración de proteína mayor que aquella alimentada con dietas inertes alternativas.

El objetivo del presente estudio fue determinar el crecimiento de los diversos estadios larvales de Artemia franciscana alimentada con las microalgas Tetraselmis suecica y Chaetoceros muelleri, las cuales están consideradas como dos de las mejores dietas algales en el cultivo de crustáceos (García-Ulloa, 1998; Jory, 1997)

MATERIALES Y MÉTODOS

Tratamiento del agua de cultivo

El agua salada que se utilizó a lo largo del experimento fue sujeta a un proceso de filtración mecánica de hasta 1 µ y esterilizada por un sistema compuesto por 8 lámparas de luz ultravioleta. A su vez, el suministro de aire estuvo sustentado por una red de distribución conectada a un soplador de 2 HP, el cual alimentaba mangueras de 1/8" con piedras difusoras de poro mediano que administraron aire a cada uno de los tanques de cultivo.

Cultivo de microalgas

Las microalgas utilizadas como alimento, Tetraselmis suecica (Kylin) y Chaetoceros muelleri (Lemmerman) de las cepas TE-S-1 y CH-M-1 respectivamente, fueron adquiridas de la colección de microalgas del Centro de Investigaciones Científicas y de Educación Superior de Ensenada, México. Se realizaron cultivos semicontinuos (Ukeles, 1973), con el medio f/2 (Guillard y Ryther, 1962), en garrafones de 19 L de capacidad, de los cuales diariamente se extrajeron los volúmenes necesarios (en fase exponencial) para la alimentación de los organismos hasta finalizar el ensayo.

Diseño experimental

Se evaluaron 5 tratamientos, cada uno por triplicado, en donde se alimentaron a los organismos con una concentración constante de 250.000 cél/mL, para ambas especies de microalgas independientes, así como para la combinación de las mismas en las proporciones reflejadas en el Cuadro 1.

Cuadro 1. Tratamiento y densidades algales proporcionadas a A. franciscana para evaluar el crecimiento larvario.


Tratamiento

C. muelleri

T. suecica

C. muelleri

T. suecica


------------ %-----------

-------------cél./ml------------


C100

100

-

250.000

-

T100

-

100

-

250.000

C75 -T25

75

25

187.000

62.500

C50 -T50

50

50

125.000

125.000

C25 -T75

25

75

62.500

187.500


 

Los quistes de A. franciscana (Great Lake Artemiaä , grado A) fueron decapsulados e incubados mediante la técnica propuesta por Sorgeloos et al. (1986). Una vez ocurrida la eclosión, se procedió a realizar su conteo para ajustar una densidad de 3 nauplios/mL en cada uno de los 15 tanques de plástico (capacidad de 19 L), con un volumen manejado de 10 L, los cuales conformaron el módulo del cultivo.

La alimentación se inició después de 10 h de la eclosión para asegurar la disponibilidad de alimento en el tanque. Las dietas se suministraron dos veces al día a lo largo del ensayo, ajustando a la concentración requerida según el tratamiento.

Diariamente se registró la temperatura, oxígeno disuelto, salinidad, pH, amonio y nitritos mediante las técnicas convencionales, utilizando el equipo Hach modelo DRL5.

Para mantener las condiciones de calidad de agua dentro de los intervalos óptimos para esta especie (Sorgeloos et al., 1986); se realizó diariamente un recambio de agua del 100% en cada uno de los tanques.

El experimento tuvo una duración de diez días, momento en el que Artemia completó la etapa postmetanaupliar que marca el final del desarrollo larvario (Schrehardt, 1987).

Patrones de respuesta

Se determinó el crecimiento provocado por cada tratamiento evaluando la longitud y el peso seco de cada estadio de desarrollo. Para determinar la longitud, diariamente y a la misma hora fueron recolectados 20 organismos de cada tanque de cultivo (60 por tratamiento) con un tamiz de 250 µ. Posteriormente fueron fijados con una solución de lugol y proyectados en una pantalla con la ayuda de un microscopio de reflexión con un objetivo de 10x y un micrómetro. Se midió la longitud comprendida desde el margen anterior de la cabeza hasta la base de la furca caudal (Amat, 1980).

Para la determinación del peso seco individual de los organismos, previamente medidos, fueron deshidratados durante 48 h a 60ºC en una estufa y se pesaron en una balanza analítica con 0,01 mg de precisión (García-Ulloa, 1999).

Análisis estadístico

Los datos de longitud fueron sometidos a las pruebas de normalidad de Lilliefors y de homogeneidad de varianzas de Bartlett (Conover, 1980; Zar, 1974). Una vez identificada la normalidad y homoscedasticidad de los datos, las tallas correspondientes a cada estadio en los diferentes tratamientos, se contrastaron con un análisis de varianza de una vía. En los tratamientos que mostraron diferencias significativas, los valores medios fueron comparados con la prueba de rangos múltiples de Tukey (Zar, 1974). Todos los análisis estadísticos fueron realizados con el paquete estadístico Sigma Stat (ver. 2.0, 1995), con un nivel de significación de α=0,05.

RESULTADOS

Los análisis estadísticos aplicados a la longitud larvaria reflejaron algunas diferencias significativas entre los tratamientos a partir del día 2 en estadio metanauplio II. (Cuadro 2).

 

Cuadro 2. Longitud promedio (± DE) de A. franciscana durante el desarrollo larvario en los distintos tratamientos †.


Estadio

C100

T100

C75 -T25

C50 -T50

C25 -T75


-------------------------------------mm---------------------------------------


Nauplio

0,49±0,07a

0,49±0,07a

0,49±0,07a

0,49±0,07a

0,49±0,07a

Metanauplio I

0,88±0,08a

0,8±0,06a

0,90±0,10a

0,89±0,05a

0,89±0,09a

Metanauplio II

1,29±0,14ab

1,21±0,24b

1,37±0,16a

1,37±0,13a

1,33±0,15ab

Metanauplio III

1,65±0,18a

1,78±0,22a

1,73±0,34a

1,71±0,16a

1,70±0,19a

Transición†

1,5±0,22b

2,22±0,32a

2,06±0,33ab

1,97±0,27b

2,07±0,26ab

Postmetanauplio II

2,16±0,33b

2,54±0,47a

2,36±0,50ab

2,49±0,42a

2,66±0,36a

Postmetanauplio III

2,39±0,29b

2,46±0,43b

2,95±0,42a

2,71±0,37ab

2,89±0,62a

Postmetanauplio IV

3,89±0,46a

3,39±0,59a

3,39±0,92a

3,41±0,82a

3,46±0,98a

Postmetanauplio V

3,73±0,92a

3,76±0,72a

4,16±0,92a

3,70±0,82a

3,80±0,93a

Postmetanauplio VI

3,79±0,64a

4,24±0,80a

4,11±1,03a

4,05±0,80a

3,93±0,73a

Postmetanauplio VII

3,72±0,77b

4,54±0,78a

4,27±0,76a

4,48±0,87a

4,49±0,78a


†Los resultados de las pruebas de comparaciones múltiples se presentan por estadio y por tratamiento.
‡ Los valores con letras distintas dentro de fila son diferentes (P<0,05).

 

Al final del experimento la menor longitud se obtuvo con el tratamiento C-100 con un crecimiento total de 3,72 mm. En este tratamiento la mitad del desarrollo larvario de los organismos, resultaron 16.2% más pequeños que aquellos alimentados con los otros tratamientos.

En la Figura 1 se muestran el promedio de los pesos secos individuales registrados en los diferentes estadios. Todos los tratamientos presentaron un incremento en peso similar hasta la etapa de metanauplio II; sin embargo, a partir del siguiente estadio, se observó un mayor incremento en C25-T75 y C50-T50.

La curva que representa un mejor incremento en peso de los organismos es aquella donde se emplea la mezcla de microalgas en la proporción C25-T75. Esto se manifiesta durante casi todo el período de ensayo, excepto desde metanauplio I hasta metanauplio II donde todos los tratamientos son similares estadísticamente. Por otra parte, el tratamiento C-100 fue el que obtuvo al final el menor crecimiento, con un valor promedio de peso seco individual de 0,39 mg, mostrando ser 45% más pequeños que los del tratamiento C25-T75.

El peso seco individual promedio obtenido por los organismos en los tratamientos T-100 y C50-T50, resultaron muy similares (0,67 y 0,60 mg) en el último estadio larvario; sin embargo se observó que el tratamiento C75-T25 registró una drástica disminución en el peso a partir de la etapa postmetanauplio IV.

 

Figura 1. Valores promedio del peso seco individual de cada estadio de desarrollo y su incremento en los diferentes tratamientos.

Figura 1. Valores promedio del peso seco individual de cada estadio de desarrollo y su incremento en los diferentes tratamientos.

Los resultados de crecimiento por estadio de desarrollo de A. franciscana, arrojaron evidencia sobre el efecto positivo que presenta la microalga T. suecica al suministrarse como alimento vivo durante el desarrollo larvario de este crustáceo.

Los parámetros fisicoquímicos registrados durante el estudio se encontraron dentro del intervalo aceptable de cultivo para esta especie (Cuadro 3) (Sorgeloos et al., 1986).

Cuadro 3. Promedios ± desviación estándar de los parámetros fisicoquímicos del agua registrados durante el estudio.


Tratamiento

Temperatura

Oxígeno

Salinidad

pH

Amonio

Nitrito


ºC

mg/L

g/L

------ mg/L-----


C100

25±1*

6,5±1,3

33

7,9±1,0

0,08±0,01

0,8±0,1

T100

25±1

6,0±1,0

33

8,1±1,2

0,08±0,01

0,9±0,1

C75-T25

25±1

7,1±1,1

33

8,0±1,0

0,09±0,01

0,7±0,1

C50-T50

25±1

6,8±1,5

33

8,0±1,1

0,07±0,01

0,7±0,1

C25-T75

25±1

6,9±1,2

33

7,9±1,0

0,08±0,01

0,8±0,1


DISCUSIÓN

Los mejores resultados en longitud y peso seco al final del periodo experimental fueron obtenidos con las dietas con T. suecica como dieta única o combinada. Por el contrario, los resultados más pobres se obtuvieron con la dieta única de C. muelleri. Arriaga y Re (1997) evaluaron dietas a base de microalgas vivas e inertes en el crecimiento de Artemia, y obtuvieron longitudes similares a las del presente estudio con C. muelleri. Concluyen estos autores que Chaetoceros sp., como dieta única o combinada, es adecuada para el crecimiento de Artemia; recomendación que no concuerda con los resultados obtenidos en el presente estudio. Por otra parte, García-Ulloa et al. (1999) compararon dietas inertes con microalgas vivas y obtuvieron mayores longitudes con una dieta a partir de T. suecica que con la dieta única con Chaetoceros calcitrans. Estos investigadores sugieren que las diferencias encontradas en el crecimiento podrían estar relacionadas con el contenido energético de cada una de las microalgas. Por su parte, Fábregas et al. (1996) encontraron que el crecimiento de Artemia depende más de la calidad nutricional de las microalgas que de otros factores como la concentración utilizada de alimento.

Asimismo, es posible que los resultados obtenidos en el presente estudio pudieran estar relacionados con la fase de cultivo de las microalgas en el momento de ser administradas como alimento; dando así congruencia con los resultados obtenidos por Fernández et al. (1989), los cuales descubrieron que durante la etapa exponencial, T. suecica contiene una cantidad considerablemente mayor de proteína, hidratos de carbono y lípidos que C. calcitrans.

Por otro lado, T. suecica es una microalga flagelada de un tamaño mayor que C. muelleri (Trujillo-Valle, 1993) y esta diferencia de biomasa pudo afectar el consumo y por consiguiente el crecimiento larvario. Yúfera y Lubián (1990) refieren que el desarrollo de los organismos alimentados con microalgas está influenciado por la disponibilidad y accesibilidad (tamaño, forma y densidad). Aunque Artemia ha sido considerada como un microcrustáceo filtrador continuo no selectivo (Browne et al., 1991), algunos autores han reportado que existe selección por el tamaño de la partícula (Gelabert y De la Cruz, 1990; Gelabert y Solís, 1994; Gelabert, 2001)

CONCLUSIÓN

Los resultados permiten inferir que la combinación en diferentes proporciones de las microalgas T. suecica y C. muelleri ofrecidas como alimento vivo a larvas de A. franciscana resultó efectivo sólo hasta la etapa de postmetanauplio V, mientras que en las etapas subsecuentes de desarrollo, esta combinación puede ser suplida por el suministro de T. suecica como dieta única sin afectar el crecimiento larvario de A. franciscana.

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