Zootecnia Tropical > Sumario de la Colección > Volumen 22

Zootecnia Trop., 22(1): 15-27. 2004

Uso de tusa de maíz en dietas que contienen gallinaza sobre el comportamiento 
productivo de ovinos en crecimiento

Getulio Méndez1, Leyla Ríos de Álvarez1, Josefina B. de Combellas1
Omar Colmenares2 y Ramón Álvarez Z.1

1Instituto de Producción Animal, Facultad de Agronomía
 Universidad Central de Venezuela, Apartado Postal 4579
Maracay, Aragua. Venezuela


2
Universidad Rómulo Gallegos, Facultad de Agronomía
 San Juan de los Morros, Guárico.
Venezuela

Recibido: 15/09/03 Aceptado: 18/02/04


RESUMEN

Con el propósito de evaluar dos niveles de tusa de maíz (t) en dietas que contienen gallinaza sobre el comportamiento productivo de ovinos en la etapa de crecimiento, se realizó un experimento durante 60 días, utilizando un diseño de parcelas divididas en el tiempo, donde la parcela principal eran los animales y la parcela secundaria las diferentes mediciones en el tiempo, para comparar dos tratamiento según el nivel de t en la dieta: T1: 26% y T2: 13%. Los otros ingredientes eran gallinaza (50%), melaza (5%), sebo (3%) y el afrechillo de trigo que se utilizó para ajustar las dietas a 100% cuando se varió la cantidad de t entre los tratamientos. Se utilizaron 14 corderos machos provenientes de cruces de las razas tropicales West African y Barbados Barriga Negra, con peso promedio inicial de 15,5±1,4 kg. Se dividieron en dos grupos y se ubicaron en puestos individuales provistos de comederos y bebederos, recibiendo un alimento completo ad libitum. El consumo de las dietas se estimó semanalmente mediante el pesaje del alimento ofrecido y rechazado. Se realizó pesaje individual de los corderos una vez por semana, a fin de estimar la ganancia diaria de peso (GDP) y conversión de alimento (CA). Se evaluó la composición química de las dietas, encontrándose 16,9 y 17,5% de PC; 6,7 y 5,8% de EE; 36,1 y 37,8% de FDN; 11,3 y 9,4% de Ca y 2,0 y 1,9% de P para T1 y T2, respectivamente. No se encontró diferencia estadística (P>0,05) entre tratamientos para consumo. Sin embargo, los animales de T1 mostraron  significativamente (P<0,05) menor GDP (58,5 vs. 99,2 g/animal/día) y mayor CA (18,5 vs. 9,4) en relación con T2. Se concluye que a pesar de no afectar el consumo de las dietas, el incremento de 13 a 26% de t en una ración que contiene 50% de gallinaza causó un deterioro en la eficiencia de uso de la misma, reduciendo la ganancia de pesos de los animales e incrementando el índice de conversión. El uso de recursos abundantes y de bajo costo como la tusa y la gallinaza en niveles de 13% y 50% respectivamente, permitió una ganancia de peso adecuada para corderos tropicales en crecimiento.

Palabras clave: gallinaza, tusa de maíz, corderos, ganancia diaria de peso.

Effect of two levels of maize cobs in diets with poultry litter on the 
productive behaviour of growing lambs

SUMMARY

To evaluate two levels of maize cobs (t) in diets containing poultry litter on the productive behaviour of growing lambs, an experiment was conducted for 60 days, using a split plot design. The main plots where the animals and the secondary plots the different measurements in the time, to compare two treatment according to maize cob level in the diet: T1: 26% and T2: 13%. Other ingredients were poultry litter (50%), sugar cane molasses (5%), tallow (3%) and wheat meadling, included to complete 100% of the complete rations.  Fourteen crossbred (West African x Barbados Black Belly) male lambs (initial body weight mean 15.5±1.4 kg) were divided in two groups and were located in individual pens. The chemical composition of the rations T1 and T2 were: 16.9 and 17.5% CP, 6.7 and 5.8% EE, 36.1 and 37.8% NDF, 11.3 and 9.4% Ca, and 2.0 and 1.9% P, respectively. Average DM consumption was 856 g/day and no differences between treatments were found (P> 0.05). Body weight gains (BW gain) in T1 and T2 were 58.2 and 99.2 g/day (P <0.05), respectively. Feed conversions were 18.5 and 9.4 g DM feed/g BW gain. It was concluded that in complete rations with 50% poultry litter, an increase in the content of maize cobs from 13 to 26% did not affect DM intake, but decreased the BW gain and increased the feed conversion. The use of low cost abundant resources in rations for lambs, such as maize cobs and poultry litter, may allow similar BW gain to those usually found in tropical conditions.

Key words: poultry litter, maize cobs, lambs, body weight gain.

INTRODUCCIÓN

      En la actualidad la producción de alimentos concentrados se encuentra sustentada casi en su totalidad en fuentes de origen foráneo, creando una alta dependencia en cuanto a materias primas importadas, las cuales aumentan  de precio con la continua devaluación del bolívar produciendo un constante aumento de los costos de producción.

      El uso de la gallinaza dentro de los sistemas de producción con rumiantes constituye una alternativa de alimentación, que no solo contribuye a abaratar los costos de alimentación de estas especies, si no que a su vez, es una forma no contaminante de deshacerse de éste abundante recurso. Existen al menos dos posibilidades de uso en la alimentación animal, bien sea como suplemento catalítico para corregir en el rumiante deficiencias puntuales de nitrógeno y/o minerales de la dieta base ó, como suplemento completo, siendo un componente cuantitativamente importante dentro de la dieta (Álvarez, 2001).

      Según estos autores, la gallinaza constituye un recurso valioso para la alimentación de rumiantes tomando en cuenta su elevado contenido de nitrógeno (ácido úrico), lo cual es importante en las áreas tropicales, que se caracterizan por la abundancia de alimentos ricos en energía y la limitada presencia de alimentos proteicos.

     Asimismo, Ruiz (1984) y León et al. (1985) aseguran que  los rumiantes son los animales ideales para utilizar este tipo de subproducto de la industria avícola por su relación simbiótica con la microbiota que ocupa el rumen, el cual le permite utilizar eficientemente la fibra, los compuestos nitrogenados no proteicos y los ácidos nucleicos presentes en las excretas de las aves.

      El presente trabajo propone el uso de la gallinaza y de una fuente fibrosa alternativa y de bajo costo (tusa de maíz) como partes de dietas completas para ovinos en crecimiento en sistemas de producción mixtos (aves-ovinos), de manera de generar una dieta estratégica que permita uniformizar el suministro de alimento a lo largo del año para estos animales.

MATERIALES Y MÉTODOS

      El ensayo se realizó en la Sección de Ovinos con el apoyo de la Sección de Aves, del Instituto de Producción Animal, Facultad de Agronomía, Universidad Central de Venezuela. El área experimental se ubicada en la ciudad de Maracay a 452 msnm, con una precipitación anual promedio entre 800 y 1.200 mm, temperatura promedio de 25ºC y humedad relativa entre 65 y 85%.

Diseño experimental

      Se utilizó un diseño de parcelas divididas en el tiempo, donde la parcela principal eran los animales y la parcela secundaria las diferentes mediciones en el tiempo, para comparar dos tratamiento según el nivel de tusa en la dieta (T1: 26% y T2: 13%). Los otros ingredientes eran gallinaza (50%), melaza (5%), sebo (3%) y afrechillo de trigo que se utilizó para ajustar las dietas a 100% cuando se varió la cantidad de tusa entre los tratamientos (Cuadro 1).

Cuadro 1. Composición de las dietas.

Componentes (%)

Tratamiento

T 1

T 2

Gallinaza

50

50

Tusa

26

13

Afrechillo

16

29

Melaza

5

5

Sebo

3

3

    A través de una prueba preliminar se logró determinar que la mayor incorporación de la gallinaza en la dieta debía ser de 50%, ya que por encima de este nivel el consumo de la ración se afectaba negativamente. Ambas dietas contenían igual porcentaje de gallinaza; sin embargo, en la dieta T1 se duplicó el nivel de tusa con respecto a la dieta T2, con la finalidad de reducir el costo de la misma y sustituir la materia prima importada (afrechillo) por un recurso local disponible y de bajo costo (tusa).

Animales y su manejo

     Se utilizaron 14 corderos machos provenientes de los cruces de las razas tropicales West African y Barbados Barriga Negra, con un peso inicial aproximado de 15±1,4 kg, los cuales fueron distribuidos al azar en dos tratamientos y balanceados por peso inicial. Los animales se ubicaron en puestos individuales de 1.5 x 1 m, provistos de rejillas de plástico sobre piso de cemento, comederos y bebederos, donde recibían un alimento completo (dietas experimentales) y agua ad libitum.

     Con el fin de controlar las cargas parasitarias y prevenir problemas de salud, desde el inicio del experimento se tomaron muestras de heces a los corderos cada 21 días y se aplicó, en los casos donde fue necesario, el tratamiento recomendado con un desparasitante según el tipo de parásito.

     Se realizaron estimaciones semanales del consumo de las dietas, a través del pesaje de los alimentos ofrecidos y el dejado en el comedero,  tomándose  muestras para posterior análisis químico de materia seca, proteína cruda y cenizas (AOAC, 1984), fibra soluble en detergente neutro (Goering y Van Soest, 1970), calcio (Fick et al. 1973) y fósforo (Harris y Popat, 1954).

     Los animales fueron pesados individualmente,  en ayuna, una vez por semana para estimar las ganancias diarias de peso por regresión lineal del peso en el tiempo (SAS, 1988).

     Finalmente los datos obtenidos sobre consumos y ganancias diarias de peso fueron sometidos a un análisis de varianza, utilizando el paquete estadístico SAS (1988).

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Composición química de las dietas

     La composición química de las dietas utilizadas se muestra en el Cuadro 2. El cambio más importante al variar la proporción tusa:afrechillo se evidencia en el nivel de proteína cruda, el cual se incrementa en más de 2%, debido al mayor aporte de proteína que hace el afrechillo (±18%) respecto a la tusa (±3%). De la misma forma se aprecia un aumento considerable en los niveles de calcio al disminuir los niveles de tusa. En general se observa que la mayor cantidad de tusa en la dieta redujo los niveles de proteína cruda (PC), calcio (Ca), fósforo (P) y extracto etéreo (EE) e incremento los de fibra y cenizas.

     En términos nutricionales, los valores de las fracciones señalados en ambas dietas son ligeramente inferiores a los establecidos en la tabla de requerimientos adaptada del NRC por Díaz y Combellas (1989) para corderos de razas tropicales entre 15 y 20 kg.  Sin embargo, los niveles de Ca y P fueron elevados respecto a los que señala dicha tabla, posiblemente debido a los altos niveles de minerales que contienen normalmente la gallinazas, que provienen de ponedoras alimentadas con dietas altamente concentradas. Estos elevados niveles de minerales podrían estar comprometiendo el metabolismo animal, ya que los animales utilizan parte de la energía proveniente de los alimentos para la excreción de los excesos de estos elementos vía orina y heces, lo que reduce el valor biológico que posean dichos alimentos (Maynard et al., 1981).

Cuadro 2. Composición química de las dietas experimentales.

Fracciones

Tratamiento

T1

T2

Materia seca, %

85,94

86,74

Cenizas, %

27,59

25,70

Proteína cruda, %

14,47

16,55

Extracto etéreo, %

 5,84

  6,76

Fibra detergente neutro, %

37,89

36,10

Calcio, %

  9,47

11,38

Fósforo, %

  1,90

  2,07

Cobre, mg/kg

34,00

48,00

     Las dietas mantienen una relación Ca:P alrededor de 8:1 en ambos tratamientos, si bien una relación de Ca:P adecuada pareciera ser necesaria para una adecuada utilización de los mismos (McDowell, 1992). No obstante, en un estudio posterior (Meschy y Guéguen, 1990), demostraron que la relación Ca:P tiene especial importancia cuando los niveles de estos elementos se encuentran por debajo de los requerimientos mínimos de los animales. Estos autores encontraron que aportando dietas de hasta 16 veces más la cantidad de Ca respecto al P, la digestibilidad de este último no se afecta significativamente. Además, una relación adecuada de calcio y fósforo no solo depende de la cantidad suministrada en la dieta sino también de la forma química en la que el mineral se presenta en la dieta y del estado en que se encuentre la vitamina C en el animal (McDowell, 1992).

      Siendo el cobre (Cu) un elemento señalado en la literatura como altamente tóxico para la especie ovina cuando se encuentra en altas concentraciones, se realizó el análisis por separado del mismo. Merck (1993) señala que el Cu a partir de  50 a 100 mg/kg, comienza a hacerse tóxico para la especie ovina. Igualmente, NRC (1985) señala que los excesos de este mineral en dietas para animales pueden ocasionar una acumulación principalmente en el hígado, pudiendo resultar luego en la muerte por intoxicación.

Consumo de alimento

      Los valores de consumo de materia seca por animal para los tratamientos T1 y T2  resultaron similares entre si (Cuadro 3), lo que demuestra que el aumento en los niveles de tusa en T1 no afectó la aceptación de la dieta y por ende el consumo de la misma. Por el contrario, los consumos en ambos tratamientos mostraron un comportamiento creciente y similar a lo largo del período experimental (Figura 1), lo cual coincide con los resultados obtenidos por Álvarez y Combellas (2003), utilizando una ración completa con 50% de cama de pollos en vacunos de 150 kg de peso vivo.

Cuadro 3. Consumo de la dieta expresado en materia seca por animal y como porcentaje del peso vivo.

Tratamientos

Consumo de alimento ± sd

 

 

g MS/animal/día

% PV

T1

854,5±155,3

4,9±0,4

T2

858,7±124,2

4,8±0,3

      Este comportamiento creciente del consumo de las dietas, posiblemente este relacionado con el aumento de peso vivo de los animales. Sin embargo, también es característico cuando se utilizan suplementos elaborados sobre la base de excretas de aves, coincidiendo con los consumos encontrados por Egaña et al. (1994) y Morales y Egaña (1997) quienes señalan que el bajo consumo de este recurso alimenticio está solamente limitado a un período inicial del suministro, debido a la falta de adaptación para degradar eficientemente el ácido úrico presente en las excretas. De la misma forma, Arieli et al. (1991) concluyen que los rumiantes requieren un período de adaptación de 3 a 4 semanas, para alcanzar el máximo consumo de materia seca cuando se adiciona cama de pollos a sus dietas, a pesar de que solo requieren de una semana para reajustar los niveles de amoníaco en el rumen y de urea en la sangre.  

Figura 1. Consumo promedio de materia seca por tratamiento durante el período experimental.

Figura 1. Consumo promedio de materia seca por tratamiento durante el período experimental.

      Por otra parte, los consumos de materia seca en ambos tratamientos son similares a los señalados por Rodríguez et al. (1989) y González y Combellas (2000), quienes alimentaron corderos con dietas completas que contenían hasta 30% de gallinaza.

Ganancia diaria de peso y conversión alimenticia

       A pesar de no afectar el consumo de las dietas, la mayor proporción tusa:afrechillo en la dieta T1 desmejoró significativamente (P<0,05) la ganancia diaria de peso y la conversión de los animales respecto a T2 (Cuadro 4). 

       Al incorporar mayor cantidad de tusa y reducir el afrechillo en las dietas, la GDP se redujo en promedio 41%, mientras que la conversión aumentó 96%, respecto a los valores obtenidos en T2. Esto indica que la dieta basada en gallinaza con menor proporción tusa:afrechillo se usó más eficientemente, debido a su mejor calidad nutricional (ver Cuadro 2).  

Cuadro 4. Ganancia diaria de peso (GDP) y conversión alimenticia (CA) de los corderos (media ± DE) por tratamientos.

Tratamientos

GDP

CA

 

g/dia

 

T1

58.5±27.3

18.5±8.5

T2

99.2±26.9

9.4±2.2

Significancia

P<0.05

P<0.05

       La Figura 2 muestra como a pesar de que los corderos de T2 iniciaron con un peso promedio ligeramente inferior, éstos lograron a mitad del ensayo igualar a los corderos T1 e incluso superarlos en más de 1 kg al final del mismo. Igualmente, aunque ambas curvas muestran un crecimiento ascendente, el comportamiento de la curva de T1 tiende a ser más errático en su trayectoria respecto a T2.

       Los valores de GDP obtenidos se corresponden a los esperados teóricamente, según la tabla de requerimientos adaptada del NRC por  Díaz y Combellas (1989), en la cual se espera para corderos con pesos vivos similares (15 a 20 kg) una ganancia de 50 a 100 g/día.

       Resultados similares fueron obtenidos por Ríos (2001), al combinar 35% de cama de pollos con Morera (Morus alba), mataratón (Gliricidia sepium) y heno, ofrecidos como dietas completas a corderos en crecimiento bajo condiciones de estabulación.  De igual manera, Saaghy et al. (2001) en las mismas condiciones pero utilizando cama de pollos y follaje de leucaena (Leucaena leucocephala) obtuvo ganancias de 110 g/día.

       Sin embargo, cuando la gallinaza o cama de pollos se usaron en menores cantidades dentro de la ración y bajo condiciones experimentales similares a las anteriores, Thomas et al. (1972), Rodríguez et al. (1989) y Padilla et al. (2000), encontraron GDP superiores a las obtenidas en este estudio, pudiéndose atribuir a una mayor disponibilidad de energía en la dieta, que permite un mejor uso del nitrógeno contenido en la cama de pollos, al propiciar un balance energía:proteína de la ración más adecuado.

Figura 2. Crecimiento de los corderos evaluados durante el período experimental.

Figura 2. Crecimiento de los corderos evaluados durante el período experimental.

      Los valores de conversión alimenticia obtenidos en el experimento y en particular en T1 se pudieran considerar elevados, respecto a los señalados en la literatura consultada bajo condiciones experimentales similares. En parte pudiera atribuirse al alto consumo de las dietas (casi 5% de su peso vivo) y la relativa baja ganancia de peso de los corderos, debido a que un porcentaje importante de los componentes de las dietas eran de baja calidad, lo que resultó finalmente en dietas cuyos aportes de nutrientes estaban ligeramente por debajo de los requeridos por los animales (ver Cuadro 1).

CONCLUSIONES

       A pesar de no afectar el consumo de las dietas, la mayor incorporación (26%) de tusa de maíz a raciones conteniendo 50% de gallinaza, causó un deterioro en la eficiencia de uso de éstas, reduciendo la ganancia de pesos de los animales e incrementando el índice de conversión.

       La inclusión de materias primas de bajo costo como la gallinaza y la tusa, en niveles de 50 y 13% respectivamente, permitieron ganancias adecuadas en corderos en crecimiento.

AGRADECIMIENTO

       Se agradece a la Sección de Ovinos de la Facultad de Agronomía-Universidad Central de Venezuela, por el apoyo logístico y suministro de materiales. Al Vicerrectorado Académico y al Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico (Proyecto PI-36-4558-1999) de la Universidad Central de Venezuela por el financiamiento de esta investigación.

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