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Zootecnia Trop., 18(2):227-235. 2000


USO DE LA GLUCOSA EN CERDAS GESTANTES VEINTE DÍAS PREPARTO Y SU EFECTO SOBRE LOS LECHONES AL NACER

Argenti P., A. Fuentes, A. Valle, A. Chang y A. Rivas

1Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias (CENIAP)
Apdo. Postal 4653, Maracay, Edo. Aragua, Venezuela.

2 Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias (CENIAP)
 IIRA- Unidad de Estudios Agroeconómicos.

Recibido:01/07/00     Aceptado:21/07/00


RESUMEN

Se efectuó este ensayo con la finalidad de evaluar el uso de glucosa en dietas para cerdas gestantes, 20 días antes del parto y su efecto sobre el peso de los lechones al nacer. Para ello se emplearon un total de 45 hembras gestantes a nivel de granja comercial, a las cuales se le suministraron 160 (T1), 80 (T2) y 0 (T3) g/día de glucosa, 20 días antes del parto. Se pesaron individualmente los animales al nacer, identificados por madre y tratamiento. Los resultados obtenidos indican diferencias (P<.05) entre tratamientos, donde los mayores pesos de lechones se obtuvieron de madres bajo el T1 (1,602 kg); sin diferencias entre T2 y T3 (1,513 y 1,509 kg, respectivamente). No se encontraron diferencias significativas entre épocas de aplicación. Los resultados obtenidos permiten concluir que el uso de 160 g de glucosa bajo estas condiciones, aplicada 20 días preparto, permite incrementar el peso de los lechones al nacer.

Palabras claves: cerdas, gestación, glucosa, peso, lechones.

INTRODUCCIÓN

La glucosa se encuentra en su forma D y se produce en forma comercial por la hidrólisis del almidón de maíz. Tiene particular importancia en la nutrición animal porque forma la mayor parte de los productos finales de la digestión de carbohidratos en los no rumiantes y constituye la principal fuente de energía que se encuentra circulando en la sangre de todos los mamíferos (Maynard, 1987). La dieta de la cerda gestante tiene influencia directa sobre el desarrollo del feto, por lo que dependiendo de los niveles de nutrimentos que circulen en la sangre materna, se nutrirá adecuadamente o no el feto. La principal fuente de energía para los fetos porcinos es la glucosa transportada desde la sangre materna (Pond y Houpt, citados por Fuentes et al., 1998), la cual aumenta la concentración de insulina favoreciendo la síntesis proteica, incluso a nivel uterino.

Así como se ha sugerido que una alta concentración de insulina en la sangre de cerdos lactantes está asociada con una alta producción de leche y con una mejor preparación hormonal para retornar rápidamente al estro postdestete (Lee et al., 1995), también se podría esperar que dosis de glucosa, mayores a las requeridas en la dieta de cerdas gestantes, podrían favorecer un mayor peso de los lechones al nacimiento.

El presente trabajo tuvo como objetivos:

1- Evaluar el efecto de la adición de 80 y 160 gramos de glucosa en dietas para cerdas gestantes sobre el peso de lechones al nacimiento.

2- Evaluar la respuesta de la aplicación en épocas del año diferentes.

MATERIALES Y MÉTODOS

Esta prueba se realizó en una granja comercial, ubicada en Mariara, sector Aguas Calientes, Edo. Carabobo. Se usaron un total de 45 cerdas gestantes de 3 a 5 partos y con fechas probables de parto con un máximo de 5 días de diferencias entre ellas.

Las cerdas fueron alojadas en jaulas individuales de gestación-parición, y siguiendo un diseño completamente aleatorizado, se distribuyeron a los tratamientos de 160 (T1), 80 (T2) y 0 (T3) g de glucosa /día, suministrados 20 días antes del parto.

El ensayo se realizó tanto en la época seca como en el periodo lluvioso. Se determinó el nivel de glucosa en sangre (glicemia) al 20% de las cerdas bajo ensayo, antes de iniciar las pruebas y en el postparto, mediante la extracción de sangre en la oreja derecha de las hembras muestreadas. Los pesos de los lechones se tomaron individualmente al nacer, identificados por madre y tratamiento.

Los datos fueron analizados de acuerdo al diseño experimental utilizado, mediante el ANAVAR para completamente al azar y las diferencias de medias, a través de la prueba de Tuckey.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Los resultados obtenidos en esta investigación, indican que hubo diferencias (P<0,05) entre tratamientos (Cuadro 1), con los mayores pesos en los lechones provenientes de cerdas sometidas a la adición de 160 g glucosa/día (T1), alcanzando un peso de 1,602 Kg al nacer. No hubo diferencias entre los lechones provenientes de madres bajo T2 y T3, con pesos promedios de 1,513 y 1,509 Kg/lechón, respectivamente (Figura 1). En la Figura 2, se observa el equivalente en lechones de más (RL+) por el peso obtenido de más para los tratamientos con glucosa, en relación al grupo control, donde se puede notar el efecto positivo sobre el peso de los lechones al nacer que equivaldría a un lechón más por camada con el tratamiento uno (160 gramos).

Cuadro1. Pesos de los lechones al nacer, efecto madre, glucosa pre y postparto, por tratamientos.

PARÁMETROS

TRATAMIENTOS

T1(160)

T2(80)

T3(0)

Peso de lechones(g)

1,602 a

1,513 b

1,509 b

Efecto Madre

NS

NS

**

Glucosa: preparto(mg/dl)

68,5 a

68,7 a

68,5 a

postparto(mg/dl)

67,9 a

68,3 a

68,1 a

a,b Letras diferentes en una misma fila presentaron diferencias significativas (P<0,05)

 

Figura 1. Peso de lechones al nacer de madres alimentadas con diferentes dosis de glucosa

Figura 1. Peso de lechones al nacer de madres alimentadas con diferentes dosis de glucosa.

 

Figura 2. Equivalente en lechones de más por peso obtenido al nacer/tratamiento

Figura 2. Equivalente en lechones de más por peso obtenido al nacer/tratamiento.


La glucosa es usada tanto para el metabolismo oxidativo como el no oxidativo en el útero y es a su vez una fuente importante de carbono para los procesos metabólicos en el feto durante la etapa final de gestación (Fowden et al., 1997).

Estos resultados se relacionan con los obtenidos por Fuentes et al. (1998b), quienes obtuvieron también los mayores pesos en los lechones de las madres a las que se les suministró 40 g de glucosa/día, aplicados al inicio de la gestación, aunque los pesos obtenidos por ellos fueron inferiores a los aquí presentados (<1,24 kg/lechón), quizás debido a las dosis o tipo de alimento utilizados. Además, en el mismo trabajo se evaluó el efecto de la glucosa sobre el número de embriones, obteniendo mayor cantidad de embriones en madres que consumieron los 40 g de glucosa/día. En un ensayo realizado por JinLiang et al., (1997), evaluando diferentes niveles de energía durante la etapa de gestación, en cerdas multíparas y logrado a través de un suministro de alimento que varió de 2 kg/día a 3,1 kg/día, para los grupos de bajo y alto nivel de energía, respectivamente; no obtuvieron diferencias significativas en los pesos de lechones al nacer. Por otra parte, Kemp et al., (1996), señalan que existen niveles de intolerancia de la glucosa en hembras gestantes lo cual afecta el peso de los lechones al nacer asi como también su capacidad de sobrevivir antes del destete. También se ha encontrado un efecto favorable del consumo de glucosa hasta 100 g durante los dos días postdestete sobre la aparición del celo; no obstante parece ser que un aumento de glucosa en sangre no compatible con los niveles de insulina, es detrimental desde el punto de vista reproductivo (Fuentes et al., 1998ª). Sin embargo, se ha conseguido también que la aplicación de insulina exógena puede ser una potencial terapia para la recuperación del crecimiento normal de lechones recién nacidos con retardo de crecimiento intrauterino (Schoknecht, et al., 1997); ello tiene su explicación en que la insulina aumenta la tolerancia a la glucosa, al disminuir el contenido de la misma en sangre, aumentando su utilización y almacenamiento como glucógeno en el hígado y en los músculos. No obstante, un exceso de insulina puede causar hipoglucemia grave, ocasionando convulsiones y aún la muerte si no se aplica glucosa prontamente (Mayes, 1988). Es por ello que los pocos ensayos realizados tanto de glucosa como de insulina, en cerdas gestantes, se han empleado dosis muy poco por encima de las consideradas normales en las dietas.

Se encontró que el efecto de la época de aplicación no se manifestó en mayores pesos de lechones al nacer durante las temporadas lluviosa y seca, sin diferencia entre tratamientos.

Por otra parte, pensando que el efecto materno tuviera alguna influencia en el peso de los lechones al nacer, se realizó un análisis de varianza contemplando madre dentro de tratamiento como fuente de variación, y se observó que el tratamiento control dio altamente significativo y esto hace pensar en que el suministro de glucosa a cualquiera de los dos niveles evaluados, pareciera ejercer un efecto compensatorio o nivelatorio en aquellas madres con menor habilidad materna para llevar a término la gestación con pesos mayores y más homogéneos (Cuadro 1).

Los análisis de glicemia efectuados en muestras de sangre de las cerdas antes de iniciar el tratamiento y al momento del parto, dieron valores considerados normales para cerdas gestantes (67,9 y 68,7 mg/dl), sin diferencias entre tratamientos (Cuadro 1).

A pesar de que la glucosa es una fuente energética de relativo mayor precio que otras fuentes disponibles, su bajo nivel de inclusión en la dieta y el poco tiempo que se ha de suministrar, a la vez de que es una fuente que no requiere de gastos extras de energía para su transformación en el organismo, porque constituye la principal fuente de energía que se encuentra circulando en la sangre de los mamíferos, se ve compensado el gasto por las ventajas que ofrece, siempre y cuando no se excedan las dosis.

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

Los resultados obtenidos en este ensayo nos permiten concluir que bajo condiciones similares a las utilizadas, el suministro de la glucosa (160g/día) durante 20 días antes del parto, favorece el peso los lechones al nacer. Se recomienda estudiar el efecto de diferentes dosis de glucosa/día, para lograr obtener la más adecuada sin ocasionar efectos negativos. Asi mismo, determinar su efecto hasta el peso al destete y sobre la aparición de celos postdestete.


USE OF THE GLUCOSE IN BRED SOWS TWENTY DAYS BEFORE BIRTH AND THEIR EFFECT ON THE PIGS WHEN BEING BORN

SUMMARY

This rehearsal was made with the purpose of evaluating the use of glucose in diets for sows gestantes, 20 days before the childbirth and its effect on the weight of the pigs when being born. For they were used it a total of 45 female gestantes at level of commercial farm, to which were given 160 (T1), 80 (T2) and 0 (T3) g/day of glucose, 20 days before the childbirth. They were weighed the animals individually when being born, identified by mother and treatment. The obtained results indicate differences (P < .05) among treatments, where the biggest pesos of pigs were obtained of mothers under the T1 (1,602 kg); without differences between T2 and T3 (1,513 and 1,509 kg, respectively). They were not significant differences among application times. The obtained results allow to conclude that the use of 160 g of glucose under these conditions, applied 20 days preparto, allows to increase the weight from the pigs when being born.

Key words: sow, glucose, weight-born, piglett.

BIBLIOGRAFÍA

Fowden, A.; A. Forhead; M. Silver y A. MacDonald. 1997. Glucose, lactate and oxygen matabolism in the fetal pig during late gestation. Exp. Physiol. 82(1):171-182.

Fuentes, A.; C. De Alba; R. Cidoncha; S. Martín; M. Rillo y J. Rioperez. 1998ª. Efecto de la glucosa sobre la presencia del celo en cerdas prepúberes y primíparas. Rev. ARA 5: 22-25.

Fuentes, A.; C. De Alba; R. Cidoncha; J. Rioperez y M. Rillo. 1998b. Effect of administration of glucose and vitamins-mineral (A,D3,E and Se) on embryo number and viability in gilts. IPVSS, Julio 1998. Inglaterra.

JinLiang Xue; Yuzo Koketsu; Gary Dial; James Pettigrew y Anna Sower. 1997. Glucose tolerance, luteinizing hormone release and reproductive performance of first-litter sows fed two levels of energy during gestation. J. Anim. Sci. 75:1845-1852.

Kemp, B.; N. Soede; P. Vesseur; F. Helmond; J. Spoorenberg y K. Frankena. 1996. Glucose tolerance of pregnant sows is related to postnatal pig mortality. J. Anim. Sci. 74:879.

Lee, J.; J. Pettigrew; M. Wilson y R. Warner. 1995. Research report-Johnston-Nutritional, 1-3 p (Internet)

Maynard, L.; J. Loosli; H. Hintz y R. Warner. 1989. Nutrición Animal. 4ta edición, McGraw-Hill, México. 640.

Mayes, P. 1988. Regulación del metabolismo de los carbohidratos. En: Murray, R.; D. Granner; P. Mayes y V. Rodwell. 1988. Bioquímica de Harper. 11ma edición. Cap. 22:185-196.

Schoknecht, P.; S. Ebner; A. Skottner; D. Burrin; T. Davis; K. Ellis; W. Pond. 1997. Exogenous insuline-like growth factor-I increases weight gain in intrauterine growth-retarded neonatal pigs. Pediatr. Res. 42(2):201-207.


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