Zootecnia Tropical > Sumario de la Colección > Volumen 14

Zootecnia Tropical, 14(1):35-50.  1996

ESTUDIOS SOBRE FIJACIÓN BIOLÓGICA DE NITRÓGENO EN Centrosema
 macrocarpum
, Benth y SU ASOCIACIÓN CON RIZOBIOS NATIVOS E INTRODUCIDOS.  III CONDICIONES DE CAMPO

Selina Camacaro1, Eduardo Chacón2, Delia de Tesoro3 
Arnoldo Alvarado4 y Eudomar Sánchez4

1Postgrado en Producción Animal , UCV
2Facultad de ciencias Veterinarias, UCV 
3Facultad de Agronomía, UCV
4FONAIAP-Barinas Postgrado en Producción Animal, UCV 

Recibido: 20/10/95  Aceptado: 12/08/96


INTRODUCCIÓN

Las sabanas de Venezuela cubren una superficie de aproximadamente 26 a 28 millones de hectáreas de las cuales se estima que 19 millones están representadas por pasturas nativas donde se practica ganadería de carne extensiva y semi-intensiva, caracterizada por su baja productividad y baja eficiencia reproductiva (10, 26). En esta superficie de sabanas existen dos sistemas agroecológicos: las sabanas mal drenadas y las sabanas bien drenadas (11) .Las primeras, a pesar de sus bondades, están sometidas a un manejo inadecuado y las segundas presentan grandes limitaciones debido a la baja fertilidad y acidez de los suelos, bajo valor nutritivo de la biomasa , y condiciones climáticas adversas , sufriendo la vegetación, en consecuencia, un proceso de adaptación. Dentro de esa vegetación se encuentran plantas forrajeras con gran potencial en la producción animal , caro son las leguminosas. Dentro de las leguminosas, las especies del género Centrosema, están adaptadas a un amplio rango de condiciones agroecológicas , estando presentes en Venezuela por lo menos 16 especies (12) , entre las cuales la especie C. macrocarpum, representan el 30% de la colección germoplasma nacional realizado por el CIAT y FONAIAP .Esta especie es considerada muy promisoria en sabanas bien drenadas debido a que es tolerante a suelos ácidos (21) y presenta un crecimiento vigoroso y un excelente comportamiento en la estación seca (4). Se pretende evaluar en este trabajo, tres ecotipos de C. macrocarpum inoculados o no con cuatro cepas introducidas de Bradyrhizobium sp ., en condiciones de sabanas bien drenadas. 

MATERIALES Y MÉTODOS 

Este experimento se hizo en condiciones de campo, en la agropecuaria Gilly, Curbatí, Edo. Barinas, sobre un suelo alfisol, franco arenoso, ácido, alto contenido de fósforo, de mediana fertilidad (cuadro 1). La zona corresponde a transición entre Bosque Seco Tropical y Bosque Húmedo Tropical, con un promedio de precipitación de 1859,92 mm, con un período de lluvias comprendido entre abril y noviembre, y un período de sequía entre diciembre y marzo (Gráfico 1) .El ensayo se realizó de mayo a septiembre de 1993. 

Cuadro 1. Características físicas y químicas del suelo.

Análisis físico

Arena 

Limo

Arcilla

Clasificación  textural

pH
1:1H2O

%

MO

57,6

24,0

18,4

Franco Arenoso

4,10 

1,50

 

Análisis Químico
ppm

P

Ca

K

Na

Mg

Fe 

Mn

Cu

Zn

S

63

34

50 

54 

59 

15 

0.88 

0.48

 41

El área seleccionada estuvo en barbecho por tres años aproximadamente. Se usó un arreglo factorial de tratamientos con Bloques al Azar con tres repeticiones. Los factores fueron: (a) ecotipo y (b) inoculación; los niveles del factor ecotipo fueron: 5713, 5730 y 5735; los niveles del factor inoculación fueron: 1780,3101, 3111 y 3694. Hubo dos testigos: SN (sin inoculación y sin nitrógeno) y CN (sin inoculación y con nitrógeno) .El tamaño de la parcela experimental fue de 10 m x 4,5 m, con cuatro surcos paralelos separados entre si 1,5m. La separación entre parcelas de un mismo bloque fue de 2 m y entre bloques de 3 m. Los surcos de los extremos se consideraron bordura. 

Gráfico 1. Precipitación promedio en el Sector Curbatí, Estado Barinas .

Gráfico 1. Precipitación promedio en el Sector Curbatí, Estado Barinas .

Fuente: Campo Experimental Ciudad Bolivia. FONAIAP. Promedio de 5 años (1989- 1993). 

Previo a la siembra (aprox. un mes) se aplicó un herbicida sistémico (glifosato) a una dosis de 11/ha del producto comercial en los callejones entre parcelas y entre bloques. Dentro de las parcelas se limpió con machete. Las semillas sin ningún tratamiento previo fueron inoculadas con la turba, preparada según procedimiento descrito por Sylvester- Bradley et al. (25), a una proporción de 50 g inoculante: 1kg de semilla y adherente (solución de goma arábiga al 40%) a razón de 30ml/50 g de inoculante. Previo al experimento se cuantificó la población de Bradyrhizobium sp. en la turba , según procedimiento descrito por Sylvester-Bradley et al. (25) y utilizando la tabla de NMP (números más probable) prepuesta por Brockwell (2) ; la población de rizobios nativos también se cuantificó antes del experimento, según procedimiento descrito por Brockwell (2).

La siembra se hizo inmediatamente después de la inoculación, previo deshierbe de las parcelas, a una densidad de 10 g de semilla por cada surco ya una profundidad de 3 cm. Después de establecido el ensayo se sometió a limpieza manual cada 15 días ; no se regó. La aplicación de N al testigo CN se hizo al mes de sembrado a razón de 45 kgN/ha, usando caro fuente la urea; también se aplicó a todos los tratamientos sulfato de cobre y sulfato de zinc, como fuentes de Cu y Zn, a razón de 0,5 kg/ha, respectivamente. Se cosechó los dos hilos centrales por separado a una altura de 15 cm, a los 120 días. Caro el material era muy voluminoso, se extrajo una submuestra, previo pesaje en fresco del material original , la cual se procesó para hacer las siguientes mediciones : materia seca de hojas (MSH) , materia seca de tallos (MST) ; además se midió desplazamiento de estolones, cobertura (%) , número de plantas y nitrógeno total. Para desplazamiento lateral se consideró como área de referencia el callejón entre dos hileras y se asignó las siguientes categorías: 1) sí el desplazamiento solo alcanzó hasta 25% del área; 2) hasta 50% del área y 3) Irás del 50% del área ; el porcentaje de cobertura se estimó en forma visual sobre la hilera. 

Se hizo prueba de Normalidad según Wilk-Shapiro (22), análisis de Varianza (23) y de varianza (16) prueba de Tukey (23), para comparación de medias, prueba de Wilcoxon (22) para los datos de Bradyrhizobium sp. , inoculados a las semillas. 

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Se detectaron diferencias (P < 0,05) entre Cepas y entre poblaciones de rizobios asociadas a los ecotipos (Cuadro 2). La mayor población nativa se asoció con el ecotipo 5735 y la menor con el ecotipo 5730, siendo intermedia la detectada con el ecotipo 5730 (Cuadro 3) .

Parece haber un efecto genético en la asociación de rizobios nativos e introducidos con cada uno de los ecotipos, puesto que la población más alta de rizobios introducidos fue detectada con el ecotipo 5713, superando a los ecotipos 5735, pero con los rizobios nativos el ecotipo 5735 superó a los otros dos; la asociación entre rizobio-leguminosa también depende de la habilidad de la bacteria inoculada para colonizar el suelo y convertir con las cepas nativas , además del genotipo tanto de la bacteria caro de la leguminosa hospedera (14). Al respecto Mahdi y Aziz (15), encontraron interacciones significativas en ensayos realizados en invernadero y campo con Glycine maxL.

Cuadro 2. Población de cuatro cepas de Bradyrhizobium sp., inoculadas en las semillas de tres ecotipos de Centrosema macrocarpum Benth

CEPA

1780

3101

3111

3694

Promedio Nº células/semilla

2,4x108a*

1,3x108 a b

4,2x107 b c

4,0x107 c

ECOTIPO

5713

5730

5735

PromedioNº células/semilla 

1,5x108 a*

6,8x10 7 b

1,2x108 a b 

* Promedios en la misma fila con distinta letra son diferentes entre sí (P < 0,05) , según prueba de    Wilcoxon. 

Por otro lado la respuesta a la inoculación también está condicionada por el número de rizobios nativos en el suelo. Roughley y Pulsford (19) , sugieren que la tasa de inoculación de senillas de leguminosas a ser sembradas en sitios donde puede haber alta población de rizobios nativos, debe exceder de 106 células/semilla, cifra superada en este trabajo , sin embargo la inoculación no produjo efectos positivos. 

No se detectaran diferencias (P > 0,05) entre ecotipos ni entre Cepas en la producción de biomasa aérea ( Cuadros 4 y 5). 

Otros autores también han reportado la ausencia de diferencias entre ecotipos; al respecto Ramos-Santana y Tergas (18) , en un estudio realizado en condiciones húmedas en un ultisol de Puerto Rico, no encontraron diferencias entre los ecotipos evaluados de C. macrocarpum (5065,56 Sequía entre diciembre y marzo (Gráfico1). El ensayo se realizó de mayo a septiembre de 1993.20, 5735 y 5774), aunque se observó cierta superioridad del ecotipo 5735, el cual acumuló más materia seca (8,5 ton/ha) en 66 semanas que los ecotipos 5065, 5620 y 5774 ( 7,38 ; 7,89 y 6,34 tan/ha, respectivamente). El promedio alcanzado en este trabajo fue de 842,9 kg/ha a las 16 semanas, inferior al encontrado por Pinzón et al. (17) , quienes evaluaran varios herbicidas y el deshierbe manual, obteniendo en este último 1,63 ton MS/ha a las 16 semanas. 

El CIAT (9) también encontró cierta superioridad del ecotipo 5735 con respecto al ecotipo 5713, en evaluaciones de campo en dos sitios de Costa Rica, resultando ambos ecotipos, con rendimientos acumulados de once cortes cada 6 semanas de 9,8 y 7,2 ton MS/ha, respectivamente, en San Isidro y de 22,0 y 18,4 ton MS/ha en Guápiles .Sin embargo esta superioridad del ecotipo 5735 no se mantuvo en evaluaciones realizadas en varios sitios de Venezuela. FONAIAP (13) reportó rendimientos a las 8 semanas de 526,560 y 626 kg/ha, para los ecotipos 5713,5735 y 5730 respectivamente, en condiciones de sabanas bien drenadas del Edo. Monagas; además Flores (1986), reporta una mayor producción del ecotipo 5713 con respecto a los ecotipos 5730 y 5735, obteniendo (2,05; 1,2 y 1,2 ton MS/ha, respectivamente) en sabanas bien drenadas de Anzoátegui, cada 8 semanas, durante el período lluvioso .

Cuadro 3. Población de rizobios nativos en un alfisol de Barinas detectado con tres ecotipos de Centrosema macrocarpum Benth.

ECOTIPO

5713

5730

5735 

Promedio Nº células/g suelo

38,8x10

21,3x105

27,8x106

La cepa recomendada por el CIAT (8) para C. macrocarpum, es la 3101, sin embargo, ésta fue superada por las cepas 1780 y 3694, en términos de producción de MS , aunque tales diferencias no fueron significativas. Aguirre et al. (1) , tampoco encontraron respuesta de C. macrocarpum  (CIAT 5065) a la inoculación con la cepa 3101, en evaluaciones realizadas en un suelo arenoso, deficiente en P de Chiapas, México. 

El desplazamiento lateral tampoco fue afectado ni por ecotipos ni por cepas (P > 0,05) (Cuadros 6y7) , pero hubo interacción ecotipo cepa (P < 0,01); la cobertura difirió por ecotipo (P < 0,01), pero no por cepa (P > 0,05) (Cuadros 8 y 9). 

Cuadro 4. Efecto de ecotipo sobre la producción de biomasa aérea de Centrosema macrocarpum Benth. (Promedios ajustados por número de plantas) . 

Materia Seca(g/m2)*

ECOTIPO

Hojas

D.E 

Tallos

D.E

5713 

60,67

27,56

23,21

10,01

5730

62,32

26,32

24,57

8,92 

5735

59,33

27,36 

22,72 

10,22

* Sin diferencias significativas (P > 0,05). 

Cuadro 5. Efecto de inoculación sobre la producción de biomasa aérea de Centrosema macrocarpum Benth. (Promedios ajustados por número de plantas).

La especie C. macrocarpum, al igual que otras leguminosas, tiene la capacidad de enraizar en los nudos de los tallos horizontales, pero esta capacidad varía grandemente entre especies y aún dentro de la especie , siendo muy importante esta característica para la persistencia y autopropagación, ya que la reproducción por semilla es muy limitada, especialmente bajo pastoreo; el desplazamiento de los estolones puede dar una idea de la capacidad invasora, alcanzando el ecotipo 5735 el valor más alto, y para cobertura valores de 53,33%, 60,0% y 69,58%, para los ecotipos 5713, 5730 y 5735 respectivamente; estos valores son más al tos que los reportados por Ramos-Santana y Tergas (18) , en el mimo trabajo mencionado anteriormente; ellos obtuvieron 21% de cobertura para el ecotipo 5735. En evaluaciones realizadas en el CIAT (6) en Carimagua, Colombia, en un suelo oxisol encontraron que los ecotipos 5713, 5730 y 5735 produjeron 53,3 ; 20,8 y 51 de estolones enraizados/m2 , resultaron superiores 100 ecotipos 5713 y 5735; sin embargo en otro trabajo realizado por el CIAT (7) en condiciones de bosque húmedo, obtuvieron un pobre enraizamiento para los tres ecotipos, sobresaliendo el ecotipo 5735 con 6 estolones enraizados/m2 con respecto a 2 y 4 estolones/m2 para los ecotipos 5713 y 5730 respectivamente. Este comportamiento diferencial está muy relacionado con la buena adaptación de esta especie a suelos ácidos, donde se comporta mejor que en condiciones más favorables (20). 

Cuadro 6. Efecto de ecotipo sobre el desplazamiento lateral de estolonos de Centrosema macrocarpum Benth.

Ecotipo

Desplazamiento Lateral * (a)

D.E

5713

2,0

0,94

5730

1,9

0,88

5735

2,4

0,86 

 

*Sin diferencias significativas (P > 0,05). 
(a) Escala:

(1) Si el desplazamiento fue 25% del área del callejón entre hileras. 
(2) Si fue 50%, pero > 25%. 
(3) Si fue > 50%. 

Cuadro 7. Efecto de la inoculación sobre el desplazamiento lateral de estolones de Centrosema macrocarpum Benth.

Inoculación

Desplazamiento Lateral * (a)

D.E

Cepa 1780

2,3

0,87

Cepa 3101

1,9

0,88

Cepa 3111

1,9

0,99

Cepa 3694

2,1

0,88

Testigo SN

2,3

0,82

Testigo CN

2,0

0,94

* Sin diferencias significativas (P > 0,05). 
(a) Escala: 
(1) Si el desplazamiento fue 25% del área del callejón entre hileras. 
(2) Si fue 50%, pero > 25%. 
(3) Si fue > 50%.

Cuadro 8. Efecto de ecotipo sobre la cobertura de Centrosema macrocarpum Benth.

Ecotipo

Cobertura (%)

D.E

5713

53,33b

12,76

5730

60,00 b

15,21

5735

69,58a

25,37

a,b,c Promedios con distinta letra son estadísticamente diferentes entre si (P < 0.01) , según prueba de Tukey. 

Cuadro 9. Efecto de la inoculación sobre la cobertura de Centrosema macrocarpum Benth.

Inoculación

Cobertura (%)*

D.E

Cepa 1780

66,67

12,00

Cepa 3101

56,94

15,92

Cepa 3111

60,56

17,22

Cepa 3694

60,28

14,89

Testigo SN

60,83

18,33

Testigo CN

60,56

16,62

* Sin diferencias significativas (P > 0,05). 

El número de plantas difirió por ecotipo (P < 0,01), pero no por efecto de cepa (P > 0,05) (Cuadros 10 y 11), mostrando el valor más alto el ecotipo 5735, observándose que esta variable estuvo muy relacionada con el efecto cepa, ya que sus promedios fueron superiores a los alcanzados por los dos testigos, como consecuencia de una interacción ecotipo x cepa (P < 0,01). 

Cuadro 10. Efecto de ecotipo sobre el número de plantas por hilera de Centrosema macrocarpurm Benth .

Ecotipo

N° de plantas

D.E

5713

40,0c

13,49

5730

50,0b

19,86 

5735

64,0a 

26,66

a,b, c Promedios con distinta letra son estadísticamente diferentes entre si (P < 0.01), según prueba de Tukey. 

Cuadro 11. Efecto de la inoculación sobre el número de plantas por hilera de Centrosema macrocarpum Benth.

Inoculación

N° de plantas*

D.E

Cepa1780

55

18,42

Cepa 3101

57

24,34

Cepa 3111

57

31,63

Cepa 3694

52

24,47

Testigo SN

45

15,48

Testigo CN

45

14,30

* sin diferencias significativas ( P> 0.05). 

El contenido de nitrógeno tampoco difirió ni por ecotipo ni por cepa (Cuadros 12 y 13). Al respecto, los reportes en la literatura son variables, encontrándole respuestas significativas al unos pero en otros no, debiéndose muy posiblemente a la presencia de rizobios nativos fuertemente competidores con las cepas introducidas. En un experimento realizado en el CIAT (5), inoculando o no C. macrocarpum CIAT 5065, con veinte cepas individuales, entre las que se incluían la 1780, 3101 y 3111, encontró que la cepa 3101 era superior a las otras dos en términos de mgN/cilindro con valores de 78 mg, 48 mg y 44mg, respectivamente; sin embargo en otros dos ensayos realizados en dos suelos diferentes (Quilichao y Carimagua, Colombia), (6) se encontró que para la misma especie, las cepas 3334, 1780, 3196 y 1670 causaron respuesta en suelos de Carimagua, no así en Quilichao, donde la cepa 1670 fue más efectiva que las otras; Sylvester-Bradley et al. (24) también reportaron mayor acumulación de nitrógeno en C. macrocarpum 5065 con la cepa 1780 difiriendo de otras nueve cepas utilizadas.

Cuadro 12. Efecto de ecotipo sobre los contenidos de nitrógeno total de la biomasa aérea de Centrosema macrocarpum Benth. 

Ecotipo

Nitrógeno (%)*

D.E

5713

2,61

0,236

5730

2,72

0,189

5735

2,67

0,187

* sin diferencias significativas (P> 0,05). 

Cuadro 13. Efecto de la inoculación sobre los contenidos de nitrógeno total de la biomasa aérea de Centrosema macrocarpum Benth.

Inoculación

Nitrógeno (%) *

D.E

Cepa 1780

2,60

0,160

Cepa 3101

2,77

0,239

Cepa 3111

2,68

0,199

Cepa 3694

2,67

0,127

Testigo SN

2,66

0,311

Testigo CN

2,62

0,212

* Sin diferencias significativas (P>0,05). 

 CONCLUSIONES

 El comportamiento de los tres ecotipos fue similar en las variables estudiadas, aunque el ecotipo 5735 tendió a mostrar mayor adaptación a las condiciones agroecológicas presentes, medidas a través de desplazamiento de estolones, cobertura y número de plantas. En las condiciones agroecológicas donde se realizó el ensayo , no es necesario inocular con rizobios introducidos, puesto que la especie se asocia bien con los rizobios nativos.

La mayor población de rizobios nativos fue detectada con el ecotipo 5735 y con el ecotipo 5713 se detectó la mayor de rizobios introducidos. 

RESUMEN 

En la agropecuaria Gilly, ubicada en Curbatí (Edo. Barinas) se estudió durante Mayo 93 a Septiembre 93, la producción de biomasa aérea, desplazamiento lateral , número de plantas y contenido de Nitrógeno de la biomasa aérea de tres ecotipos de Centrosema macrocarpum Benth (CIAT 5713, 5730, 5735) inoculados con las cepas CIAT 1780, 3101, 3111 y 3694. Se usó un arreglo factorial con un diseño de bloques al azar con dos testigos: SN (sin inoculación y sin N) y CN (sin inoculación con N) con tres repeticiones. Se utilizaron parcelas de 45 m2 con 4 hilos de 10 m, cosechando sólo los centrales. Hubo diferencias (P <0,05) entre las poblaciones de Bradyrhizobium sp., detectadas para las cepas 1780, 3101, 3111 y 3694 (2,4x108, 13x108, 4,2x107 y 4,0x107, células/semilla, respectivamente) y entre las detectadas por ecotipo fueron de (1,5 x 108; 6,8x107 y 1,2x108, para 5713, 5730 y 5735, respectivamente). Las poblaciones nativas de rizobios detectadas para los ecotipos 5713, 5730 y 5735 fue de 38,8 x 105; 21,3 x 105 y 27,8 x 106. No hubo diferencias (P > 0,05), en la producción de biomasa aérea (hoja y tallo) ni por ecotipos (5713: 60,67 y 23,21; 5730: 62,36 y 24,57; 5735: 59,33 y 22,72 gMS/m2) ni por cepas (1780: 60,82 y 22,51; 3101: 77,58 y 29,03; 3111: 71,85 y 26,22; 3694: 51,95 y 19,90; SN: 51,88 y 22,29; CN: 50,64 y 21,04 gMS/m2).No se detectaron diferencias (P > 0,05) para desplazamiento lateral por ecotipo (5713: 2,0; 5730: 1,9; 5735: 2,4) ni por cepa (1780: 2,3; 3101: 1,9; 3111: 1,9; 3694: 2,1; SN 2,3; CN: 2,0). Hubo diferencias (P < 0,01) para cobertura por ecotipo (5713: 53,33; 5730: 60,00; 5735: 69,58), pero no para cepas (1780: 66,67; 3101: 56,94; 3111: 60,56; 3694: 60,28; SN: 60,83; CN: 60,56). Hubo diferencias (P < 0,01) por ecotipos con respecto al número de plantas (5713: 40c; 5730: 50b; 5735: 64a), pero no para cepas (1780: 55; 3101: 57; 3111: 57; 3694: 52; SN: 45; CN: 45). Los contenidos de nitrógeno no mostraron diferencia (P > 0,05) ni por ecotipos (5713: 2,61%; 5730: 2,72%; 5735: 2,67%) ni por cepas (1780: 2,60%; 3101: 2,77%; 3111: 2,68%; 3694: 2,67%; SN: 2,66% y CN: 2,62%). 

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