Zootecnia Tropical > Sumario de la Colección > Volumen 5

Vol. 5(1 y 2):113-127 Zootecnia Trop., 1987

NOTA TÉCNICA 

REQUERIMIENTOS DE PROTEÍNA PARA MANTENIMIENTO EN CAPRINOS

 García M.1  , O. Aguiar M1. y J. M. Materán2
 

1Escuela de Ciencias Veterinarias. UCLA.
2Estación Experimental "El Cují", CIARCO-FONAIAP.
Barquisimeto, Venezuela. 
Recibido: 15-09-86


INTRODUCCIÓN 

Los requerimientos de mantenimiento de los animales son de gran importancia en el campo de la nutrición, porque representan la base para su buena alimentación y son necesarios además para estudiar la influencia de otros factores que inciden en la producción. 

Los caprinos están entre los primeros animales que fueron domesticados. Desde los primeros días de la vida del hombre, muchos pueblos han usado y siguen usando a los caprinos como fuente de carne y leche. A pesar de ello hay muy poca información sobre los requerimientos nutritivos de estos animales. 

Probablemente, la deficiente disponibilidad de información referente a los requerimientos de los caprinos se debe a la poca importancia económica que tiene esta especie en los países occidentales y además por la creencia de que los mismos son marcadamente similares a los de la especie ovina. 

En Venezuela, sin embargo, la cabra ha ocupado un lugar importante en la economía de varias regiones como fuente de carne y leche. Según el Anuario Estadístico Agropecuario 1978 (1) la población caprina para 1971 era de 1.278.714 animales, concentrada en la Región Centro Occidental, Región Zuliana y parte en la Región Oriental del país. 

Para cuantificar la importancia de los caprinos en los Estados Lara y Falcón, se ha elaborado el Cuadro 1, con datos del mencionado Anuario Estadístico Agropecuario 1978. 

Cuadro 1. Producción y valor de la producción para bovinos y caprinos

Entidad  Bovinos de carne Caprinos 
Cabezas (N°) Valor (miles/Bs.)  Cabezas (N°)  Valor (miles/Bs.)  Valor Relativo (%)

Falcón 

7.280  4.157  209.748  10.487  .

Lara 

30.575  17.458  170.795  8.540  .

.

. 21.615  . 19.027  88,03 

Venezuela 

1.632.069 931.911  499.400  24.970  2,67 

El Cuadro 1 indica que a nivel nacional el valor expresado en bolívares de la producción de los caprinos representa el 2,67% del valor de los bovinos de carne. Cuando estos mismos valores son referidos a los Estados Lara y Falcón, se elevan a 88,03%, cifra por demás impactante, que demuestra que el valor producido por los caprinos, en los Estados mencionados, es casi igual al producido por los bovinos de carne. 

Este elevado valor económico relativo de los caprinos en Lara y Falcón probablemente se deba a que gran parte de la producción bovina regional se beneficia en los estados adyacentes, como es el caso de las zonas de Mirimire, Yaracal y Mene Mauroa, cuya producción bovina es beneficiada en Aragua. 

Por otro lado, el sistema de explotación actual de los caprinos, es totalmente extensivo, permitiendo que la cabra se alimente libremente donde pueda tener acceso. Este sistema requiere de un manejo muy cuidadoso de las zonas de pastoreo para no producir agotamiento y erosión del terreno, pues la cabra es un animal que destruye la vegetación indiscriminadamente. Por esta razón sería ventajoso mantener los caprinos en un sistema de manejo que tienda a lo intensivo, con un mejor control del pastizal y del animal, como se hace con otras especies domésticas. En estas circunstancias es imprescindible un mejor conocimiento de los requerimientos nutricionales de los caprinos en nuestras condiciones tropicales. 

En el estudio sistemático de estos requerimientos, es esencial conocer las necesidades de proteína para mantenimiento, ya que la proteína, tanto desde el punto de vista alimenticio como económico, representa un constituyente muy importante de los alimentos. 

El objetivo del presente trabajo es determinar los requerimientos mínimos de proteína cruda y proteína digestible para mantenimiento en caprinos por el método de balance de nitrógeno. 

MATERIALES Y MÉTODOS 

Se utilizaron 12 animales adultos, machos enteros, mestizos de la raza Alpina Francesa y Criolla, con peso vivo (P.V.) entre 26,0 y 35,5 Kg. y edades comprendidas entre 10 y 12 meses. Todos los animales provenían de un mismo rebaño y antes del inicio del experimento cada animal fue desparasitado. 

Se hicieron tres tratamientos y para ello se formaron tres grupos de cuatro animales cada uno, tomando como base los pesos individuales. 

Los animales fueron colocados en jaulas metabólicas individuales, con recipientes para agua y alimento. Las jaulas disponían de dispositivo para recoger orina. Las heces se recogieron mediante bolsas sujetas por arneses. 

Las raciones para cada uno de los tratamientos aparecen en el Cuadro 2, en el cual se indican las cantidades estimadas de proteína cruda (PC) y nutrientes digestibles totales (NDT). 

Los análisis de laboratorio de las raciones que formaban cada uno de los nutrientes para proteína cruda dieron los siguientes resultados: 6,23%, 8,18% y 9,57% para los tratamientos 1, 2 y 3 respectivamente. Todos los tratamientos eran isoenergéticos, con un valor expresado en NDT de 64,8% La determinación de los requerimientos de mantenimiento consiste en hallar la cantidad de alimento que requieren los animales adultos para conservar su peso constante, o aquella cantidad de alimento que mantiene intactos los tejidos de un animal que no está creciendo, trabajando, ni en producción (10).  

Cuadro 2. Composición estimada en porcentaje de proteína cruda (PC) y nutrientes digestibles totales (NDT) de las raciones en los distintos tratamientos1

Para establecer los valores de proteína para mantenimiento se usan tres métodos. El primero consiste en determinar el nitrógeno urinario endógeno, lo cual implica ofrecer una dieta libre de nitrógeno con el consiguiente riesgo de que el animal rehuse el alimento. Esto invalidaría los resultados al no recibir el animal la energía suficiente de los carbohidratos y grasas de la dieta. El segundo método es mediante experimentos de alimentación y consiste en la determinación de la cantidad de proteína necesaria para mantener a un animal adulto en peso constante. La constancia del peso vivo (P.V.) no informa sobre la clase de tejido (muscular, óseo, adiposo o simplemente agua) que provoca la ganancia o pérdida de peso. Para obtener esta información habría que incluir en el experimento la técnica del sacrificio de grupos de animales homogéneos. El tercer método consiste en el balance del nitrógeno el cual se realiza en corto tiempo, proporcionando valores altamente confiables cuando es efectuado bajo condiciones controladas. 

Para el presente estudio se escogió el método de balance de nitrógeno, consistente en ofrecer a los tres grupos de animales, raciones que contienen, 6,23%, 8,18% y 9,57% de proteína. De esta manera se logra, mediante una regresión, extrapolar a cero el consumo y estimar un valor que representa el mínimo requerimiento de proteína para mantenimiento. 

Para obtener el peso vivo inicial, cada animal fue pesado con 16 horas de ayuno de comida y 12 de agua. El pesaje se hizo el día antes de iniciar el experimento. El peso final se determinó bajo las mismas condiciones, el último día del experimento. 

La cantidad suministrada de alimento, tal como ofrecido, después de los ajustes iniciales, fue de 3 por ciento del P.V. del animal, la mayoría de los animales consumieron esta cantidad sin dejar residuo. 

Este porcentaje está cercano al 2,75% de materia seca por 100 Kg. de P.V. recomendado por Devendra (4), y prácticamente igual al de 2,95% encontrado por Majundar (9). El alimento se ofreció una sola vez al día. El período de ajuste del animal a la ración en la jaula, a la bolsa de recolección con su arnés y el ambiente en general fue de 18 días. 

Este período se prolongó debido al carácter arisco de algunos animales que tardaron en adaptarse a las condiciones del experimento. El período de recolección duró 8 días. 

De las heces de cada animal se recogió diariamente una alícuota del 10% y se congeló. Al final del experimento, se hizo una mezcla con las muestras parciales de cada animal. Se homogeneizó y analizó en fresco el mismo día.

De la orina se tomó igualmente el 10% de la evacuación diaria de cada animal y se congeló. Igualmente se formó al final del experimento una muestra compuesta, la cual, una vez homogeneizada, se procedió a su análisis. Los análisis de laboratorio fueron efectuados según las normas oficiales de la A.O.A.C., (2). Los análisis de materia seca, cenizas, proteína cruda, fibra cruda y extracto etéreo se hicieron por triplicado. Con los datos obtenidos se calculó una regresión lineal, una exponencial y una cuadrática con sus respectivos coeficientes de correlación y análisis de varianza (11). 

RESULTADOS Y DISCUSIÓN 

En el Cuadro 3 se expresan los valores de P.V., el promedio diario de materia seca (MS) consumida, el porcentaje de nitrógeno y el promedio diario de consumo de nitrógeno para cada uno de los 12 animales. 

Cuadro 3. Consumo promedio de materia seca (MS) y de nitrógeno (N) por día) 

Animal (N°) Peso Vivo (Kg.) Consumo MS (g/día)  Nitrógeno (%)  Consumo N (g/día) 
35,5  904  0,9968  0,011
28,0  732  . 7,297
28,5  509  . 5,079 
26,0  679  . 6,768
33,5  884  1,3088  11,570
31,0  818  . 10,706
27,0  712  . 9,319
26,5  699  . 9,149
33,5  887  1,5312  13,582
10  30,5  808  . 12,372 
11  27,5  728  . 11,147 
12  26,0  689  . 10,550 

Los pesos vivos de los animales variaron entre 26 y 35,5 Kg. con un promedio para los tres tratamientos de 29,5 Kg. El consumo de alimento, tal como ofrecido, se ajustó aproximadamente al 3% del P.V. individual. Todos los animales consumieron la cantidad de alimento ofrecida, excepto los animales 1 y 3 del tratamiento 1, que rehusaron consumir todo lo ofrecido, debido, probablemente, al bajo contenido proteico del alimento. 

El porcentaje de nitrógeno para el primero, segundo y tercer tratamiento fue de 0,9968, 1,3088 y 1,5312 correspondientes a 6,23, 8,18 y 9,57% de proteína cruda respectivamente. 

En el Cuadro 4 aparecen las cantidades promedio de materia seca de heces excretadas, el porcentaje de nitrógeno y la cantidad de N excretada por día. Igualmente la cantidad promedio de orina, el porcentaje de nitrógeno y la cantidad de N excretada por la orina. 

El porcentaje de N en las heces se mantuvo en cifras casi constantes con un valor total promedio de 1,964% con una desviación estándar de + 0,21. El porcentaje de N en orina varió considerablemente desde 0,1458% hasta 0,8798% con un promedio de 0,4629 y desviación de + 0,19. 

La cantidad de N (g/día) excretada en las heces no presenta una relación significativa con la cantidad de N (g/día) consumida (r = 0,032). Sin embargo, la cantidad de N excretada (g/día) en orina y la cantidad de N consumida (g/día) mantienen una correlación significativa (P<0,05), r = 0,706. Al comparar el N consumido (g/día) con la cantidad de N excretada total se obtuvo una correlación no significativa (r = 0,428). 

En el Cuadro 5 se presentan los valores de consumo y balance de N referidos a Mg. de N por Kg. de P.V. 

En el Cuadro 5 se aprecia que el consumo de N por Kg. de P.V. fue igual para todos los animales de un mismo tratamiento con excepción del primer tratamiento por las razones ya expuestas. Los promedios para los tres tratamientos fueron de 238,345 y 405 Mg./Kg. P.V. 

El promedio de N excretado por Kg. de P.V. en cada uno de los grupos se mantuvo constante en el primer y tercer tratamiento (243 Mg./Kg. de P.V.) y vari6 ligeramente en el segundo tratamiento (268 Mg./Kg. P.V). 

Cuadro 4. Promedio de nitrógeno excretado en heces y orina

 

Cuadro 5. Consumo de nitrógeno y balane referido a Mg./Kg. de peso vivo (P.V.)

El balance promedio de nitrógeno fue negativo en el primer tratamiento con dieta de 6,23% de proteína. En los dos restantes con dietas de mayor porcentaje de proteína (8,18 y 9,57% de PC) fue positivo. 

Al analizar las variables consumo de nitrógeno por Kg. de P.V. y el balance del mismo elemento, se obtuvieron los siguientes valores de correlación, r = 0,924 para la correlación lineal simple, r = 0,885 para la exponencial y r= 0,958 para la cuadrática. Estos tres coeficientes d2 determinación para esas mismas curvas fueron: r2= 0,853, r2= 0,783 y r2= 0,919 respectivamente. 

Al realizar la regresión del balance de nitrógeno (Y) con el consumo de nitrógeno (X)/Kg. de P.V. se obtuvieron tres curvas altamente significativas. La primera, una regresión lineal (Gráfico) cuya fórmula de predicción es, Yy= -229,09 + 0,932X. La segunda, una ecuación exponencial e = e. X que transformada en ecuación logarítmica resulta, y = a+b log X. Al sustituir en esta ecuación los valores correspondientes, resulta: y = -1426,628 + 260,786 log X. La tercera, una ecuación cuadrática (Gráfico 1) cuya fórmula es: 

Y= 106,82 - 1397 x + 0,0038x2

Esta última regresión fue la que se escogió por presentar un mayor coeficiente de determinación (r2= 0,919). 

Haciendo y = 0 y despejando X, resulta el valor de 259,17 Mg. de N por Kg. de P.V. o sea 1,62 g de proteína/Kg. de P.V., valor inferior a 2,63 g PC/Kg. determinado por Majundar (9), por el método de balance de nitrógeno, pero donde el mismo autor reconoce que es una cifra muy elevada cuando la compara con la obtenida por el método de nitrógeno endógeno (8). 

Para una mayor precisión en los cálculos de requerimientos, es conveniente expresarlos en función de peso metabólico (P.V. ) en lugar de peso vivo. De acuerdo a Keiber (7) los requerimientos de proteína cruda se calculan según la fórmula PC = K (P.V.)3/4 siendo K = PC/PV3/4 . Usando los valores de PC (1,62 g/Kg. P.V.) obtenidos anteriormente y el P.V. promedio (29,458 Kg.) de los 12 animales usados en el experimento, se puede despejar K.  

 

 1,62 x 29,458

 

K =

---------------------------

= 3,744  

 

      12,644

 

Para transformar la proteína cruda en proteína digestible (PD) se usó la fórmula de Butterworth y Díaz (3), PD = -31,56 + 39,83 loge PC siendo log PC el logaritmo neperiano promedio (2,0623) de los tres niveles de PC (6,23, 8,18 y 9,57%) de los respectivos tratamientos. De esta forma el coeficiente de proteína digestible es de 50,62%. 

Conocido el valor de K y el coeficiente de digestibilidad se calcularon los requerimientos de proteína cruda y proteína digestible, para diferentes pesos vivos de los caprinos. Estos resultados aparecen en el Cuadro 6. 

Gráfico. Regresión lineal y cuadrática de consumo de nitrógeno y balance de nitrógeno.

Gráfico. Regresión lineal y cuadrática de consumo de nitrógeno y balance de nitrógeno.

 

Cuadro 6. Requerimientos de proteína cruda y digestible para mantenimiento en caprinos en función de peso vivo

Para comparar los resultados con otros autores se hizo igualmente el cálculo para un animal de 100 Kg. de P.V. y para uno de 450 Kg. de P.V. (1000 lb.) obteniéndose que los requerimientos de mantenimiento de PD son de 60,4 g/100 Kg. de P.V. y de 186,6 g/450 Kg. de P.V. respectivamente. 

En el Cuadro 7 aparecen las cifras de PD obtenidas por varios autores. 

Como se puede apreciar los valores obtenidos en este experimento están en concordancia con los obtenidos por Devendra (6) y son muy inferiores a los obtenidos por Majundar (8,9) en sus dos experimentos.

Cuadro 7. Requerimientos de proteína digestible (PD) para mantenimiento de caprinos obtenidos por varios autores.

AGRADECIMIENTO

Los autores desean expresar su gratitud a las siguientes personas: Luis E. Mathison, Claudio Chicco R., Adolfo Hernández S., José Hernández R., Robert Smith y Nancy Vega de Aguiar, por su ayuda, colaboración y sugerencias en la realización de este trabajo. Al Laboratorio de Nutrición del Departamento de Nutrición y Forrajicultura de la Escuela de Ciencias Veterinarias de la UCLA por los análisis de laboratorio ya la Estación Experimental El Cují, CIARCO por la prestación de los animales y facilidades del trabajo de campo.  

RESUMEN

Para determinar los requerimientos mínimos de proteína cruda y proteína digestible se realizó un experimento de balance de N con 12 caprinos machos, mestizos de la raza Alpina Francesa y Criollo, repartidos en tres grupos. Cada grupo recibió una ración isoenergética (64,8% NDT) y un nivel diferente de proteína cruda (6,23, 8,18 y 9,57%). Se realizó la regresión de consumo de N/Kg. P.V. y balance de N. Se extrapoló la recta a balance de N cero y se obtuvo que 1,62 g/Kg. P.V. son los requerimientos mínimos de PC para mantenimiento. Los requerimientos de proteína digestible calculados en el presente trabajo fueron 60,4 g/PD/100 Kg. P.V.  

SUMMARY

The minimum requirement of digestible protein for maintenance was determined from balance studies, using twelve male goats (Criollo x French Alpine) divided into three groups. Each group of four was fed experimental diets with 64.8% TDN (isoenergetic) and 6.23, 8.18 and 9.57% crude protein respectively. A regresion equation was calculated relating intake of N/kg live weight with N balance and the extrapolation of the line to zero gave the value of 1.62 g/Kg. live weight which is the requirement of crude protein for maintenance. The requirements for 100 Kg. of live weight is 60.4 9 of digestible protein. 

BIBLIOGRAFÍA 

1. ANUARIO ESTADÍSTICO AGROPECUARIO. Dirección General de planificación del Sector Agrícola. Ministerio de Agricultura y Cría. Caracas. Venezuela. 1978. 

2. A.O.A.C. Official Methods of Analysis. 10th ed. Association of Official Agricultural Chemists. Washington D.C. 1965. 

3. BUTTERWORTH, M.H. y J.A. DÍAZ. Use of equations to predict the nutritive value of tropical grasses. J. Range Management 23:55-59. 1970.

4. DEVENDRA, C. Studies in the nutrition of the indigenous goat of Malaya. V. Food conversion, efficiency, economic efficiency and feeding standards for goats. The Malaysian Agr. J. 46:204-216. 1967.

5. DEVENDRA, C. Goat breeding. 2nd. Int. Conf. Tourst France. 1971.

6. DEVENDRA, C. y Y.M. BURNS. Goat Production in the Tropics. Commonwealth Agricultural Bureaux, Farnham Royal. Bucks, England. 1970.

7. KEIBER, M. Body size and metabolism. Hilgardia 6:315353. 1932.

8. MAJUNDAR, B.N. Studies on goat nutrition. I. Minimum protein requirements of goats for maintenance. Endogenous urinary nitrogen and metabolic faecal nitrogen excretion studies. J. Agr. Sci. 54:329334. 1960.

9. MAJUNDAR,B.N. Studies on goat nutrition. II. Digestible protein requirements for maintenance from balance studies. J. Agr. Sci. 54:335-340. 1960.

10. MAYNARD, L. and J.K. LOOSLI. Animal Nutrition. 5th ed. McGraw Hill. New York. 1962.

11. STEEL, R. and J.H. TORRIE. Principles and Procedures Statistics. McGraw-Hill. New York. 1960.


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