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Agronomía Tropical 53(3): 239-257. 2003

LAS PODAS CUADRADA Y PIRAMIDAL TRUNCADA, CON Y SIN ASERRADO, EN LA PRODUCCIÓN DEL MANGO1

Luis Avilán*, Gustavo Martínez*, Carlos Marín R.**, Margot Rodríguez**,
 José Ruiz** y Horci Escalante**

1 Financiado por FONACIT. Proyecto SI-2000000761
*Investigadores y **Técnico Asociado a la Investigación
INIA. Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias
Apdo. 4653. Av. Universidad, vía el Limón
Maracay 2101, estado Aragua. Venezuela

RECIBIDO: Enero 16, 2003


 RESUMEN

En el Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias del INIA, Maracay-Venezuela, se condujo un ensayo durante los ciclos de producción 1999-2000 y 2000-2001, en árboles de mango en período de crecimiento, de los cvs. Haden, Tommy Atkins, Edward y Kent, injertados en "criollo", distanciados a 6 m entre si (278 plantas ha-1), para evaluar el efecto de la copa piramidal truncada, cuadrada y en libre crecimiento, con y sin aserrado de las ramas principales, sobre el desarrollo vegetativo, floración y producción. Los tratamientos fueron: testigo (T) plantas en libre crecimiento sin aserrado (TSA); T con aserrado (TCA); forma piramidal truncada con aserrado (FPTCA); FPT sin aserrado (FPTSA); forma cuadrada con aserrado (FCCA) y FC sin aserrado (FCSA). Las variables estudiadas fueron: incremento del volumen de copa (IVC), porcentaje de floración, rendimiento (kg de frutos planta-1) y eficiencia productiva kg frutos (m3)-1. Se empleó un diseño completamente aleatorizado con un arreglo factorial (4x3x2), donde cada parcela estuvo constituida por un árbol, con cinco repeticiones por tratamiento por cultivar. Los resultados evidenciaron que a mayor remoción de follaje para la configuración de la copa, mayor IVC, con reducción de la floración (%) y producción de frutos. La eficiencia productiva de la FPT ocupó la primera posición, y en el tiempo, acentúo su diferencia significativa en relación con la FC y al T. El aserrado de las ramas principales no tuvo efectos significativo sobre las variables estudiadas. Los rendimientos (t ha-1) promedio para los dos ciclos de producción fueron 19,29 T; 14,72 FC y 11,97 FPT. Los rendimientos de FPT y FC superan en 149% y 189%, respectivamente, a los alcanzados de 7,5-8,5 t ha' en huertos comerciales de la misma edad, 7 a 8 años, en el sistema tradicional donde emplean 69 plantas ha-1.

Palabras Clave: Mangifera indica L.; copa; aserrado; rendimiento; eficiencia productiva.

 INTRODUCCIÓN

El éxito económico del cultivo del mango está asociado a la calidad y los altos rendimientos de frutos por unidad de área (kg ha-1), y es por ello que en los centros de producción, a nivel mundial, la tendencia es hacia el empleo de marcos de plantación más estrechos y de nuevas técnicas orientadas a forzar la producción (Campbell y Wasielewski, 2000; Crame et al.,1997; Galán, 1999). La mayoría de los cultivares explotados comercialmente en Venezuela son monoembriónicos de origen subtropical, que en condiciones de alta temperatura se caracterizan por una elevada tasa de crecimiento que le infiere a los árboles, en corto lapso, alcanzar grandes dimensiones, lo cual trae como consecuencia, además de afectar su "eficiencia productiva", la necesidad de emplear bajas densidades de población, incidiendo en forma negativa en la productividad de los huertos (Avilán,1988; Campbell,1988; Whiley,1993; Chikiattiyos et al., 1994).

La intercepción y distribución de la luz en el cultivo para asegurar una fotosíntesis óptima ha sido ampliamente discutida, concluyendo que los árboles pequeños, enanos y densamente plantados aseguran una alta captación y mejor penetración de la luz, que los grandes y vigorosos plantados en amplios espacios (Mika, 1986). Entre las opciones para modificar la arquitectura y controlar el tamaño de los árboles, destacan el empleo de cultivares y/o combinaciones patrón-copa que induzcan porte pequeño, baja altura de injertación, así como el uso de la poda y la aplicación de reguladores de crecimiento e inductores de floración (Whiley et al., 1991; Kulkarmi, 1991; Ram, 1992). Los resultados obtenidos a través del uso de altas densidades de población y la aplicación de estas técnicas en forma aislada o combinada para controlar el porte de las plantas, indican que se logran incrementos significativos en el rendimiento sin afectar la calidad del fruto (Ram y Sirohi, 1991; Medina-Urrutia, 1994; Avilán et al., 2001).

Avilán et al. (2001) condujeron un ensayo durante el "período de crecimiento" (desde los seis a los nueve años de edad), con los cvs. Haden, Tommy Atkins, Springfels y Edward, injertados en "criollo", el cual induce el porte bajo, en un sistema de siembra de alta densidad (278 plantas ha-1), donde evaluaron el efecto de tipos de poda y el uso del regulador de crecimiento paclobutrazol sobre el desarrollo vegetativo, floración y producción de frutos. Los resultados mostraron diferencias altamente significativas entre los cultivares, tratamientos y la interacción cultivar por tratamiento. Los rendimientos de los tratamientos variaron entre 24,6 y 13,2 t ha-1, los cuales superan ampliamente las 7,5 t ha-1 obtenidos en huertos de similar edad en el sistema tradicional de 69 plantas ha-1; así como, en relación con el promedio nacional de 12 a 15 t ha-1, obtenidos cuando la planta está en el período de "plena producción", es decir, entre los 10 y los 14 años de edad.

Los estudios sobre la conformación de la copa por medio de la poda, en los cultivares Tommy Atkins y Sensation, plantados a 5 m x 2 m (1000 plantas ha-1), señalan que la piramidal es la ideal para mejorar la penetración de la luz y obtener producciones superiores a las 30 t ha-1 después del séptimo año (Stassen et al., 1999). En Florida (USA), la poda de los árboles a una altura de 4,5 a 6 m se realiza usualmente, dándole a la copa una inclinación en un ángulo 15 (Galán, 1999).

Resultados obtenidos de la técnica del anillado indican su efecto sobre el inicio y la diferenciación floral y en el crecimiento vegetativo (Davenport y Nuñez-Elisea, 1997). La aplicación del anillado en Tommy Atkins, a los 60 - 75 días antes de las aspersiones del nitrato de potasio, indujeron altos porcentajes de floración, con una anticipación de 23 días en la época de cosecha y bajo crecimiento vegetativo en relación con el tratamiento control (São José, 1997).

En este trabajo se presentan los resultados del efecto de las formas de las copas piramidal truncada, cuadrada y en libre crecimiento, y del aserrado de las ramas principales, sobre el comportamiento, la producción y la eficiencia productiva de cuatro cultivares de mango de interés comercial durante dos ciclos de producción en el "período de crecimiento", plantados en alta densidad (278 plantas ha-1).

 MATERIALES Y MÉTODOS

Este trabajo se realizó en el campo experimental del Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias (CENIAP) localizado en la región centro norte del país (10° 17' N, 67°37 W), zona caracterizada como bosque seco tropical, una precipitación entre 850 y 1000 mm anuales y una temperatura media anual entre 24 °C y 26 °C; está situado a 450 m.s.n.m. y los suelos poseen buenas condiciones físicas de mediana fertilidad natural, clasificados dentro del Orden Entisol (Ewel y Madriz, 1968).

Los árboles utilizados correspondían a los cvs. Haden, Tommy Atkins, Kent y Edward, injertados sobre patrón "criollo", inductor del porte pequeño (Avilán et al., 1997); tenían siete años de edad, es decir, finalizando el período de crecimiento (Avilán, 1988) y estaban distanciados 6 m entre sí (278 plantas ha-1).

Se evaluó el efecto de las copas piramidal truncada, cuadrada y en libre crecimiento así como el del aserrado de las ramas principales sobre el desarrollo vegetativo, floración y producción de frutos, empleando un diseño completamente aleatorizado con un arreglo factorial (4x3x2) de tres factores, donde el primer factor estuvo conformado por cuatro niveles (cultivares), el segundo factor por tres niveles (forma de la copa) y el tercer factor por dos niveles (plantas con ramas aserradas y sin aserrado). Cada parcela experimental estaba constituida por un árbol, con cinco repeticiones por tratamiento para cada cultivar. Los tratamientos se muestran en el Cuadro 1, los mismos fueron aplicados al inicio de cada ciclo anual de producción

 

CUADRO 1. Prácticas agronómicas aplicadas a los cuatro cultivares de mango.


Tratamiento

Descripción


TSA

Plantas en libre crecimiento (T) sin aplicación del aserrado (SA) en las ramas principales.

TCA

Plantas en libre crecimiento (T) con aplicación del aserrado (CA) en las ramas principales.

FPTSA

Forma de la copa piramidal truncada (FPT) sin aserrado (SA) de las ramas principales.

FPTCA

Forma de la copa piramidal truncada (FPT) con aserrado (CA) en las ramas principales.

FCSA

Forma de la copa cuadrada (FC) sin aserrado (SA) de las ramas principales.

FCCA

Forma de la copa cuadrada (FC) con aserrado (CA) en las ramas principales


Las variables estudiadas fueron: incremento del volumen de la copa (IVC), porcentaje de floración, rendimiento ( kg de frutos por planta) y eficiencia productiva kg de frutos (m3)-1 de follaje. E1 IVC se estableció a través de la diferencia del volumen (m3) determinado al inicio y al final de cada ciclo de producción anual. En las plantas en libre crecimiento o testigo (T), el volumen se determinó por la fórmula (4/3)p r2 (1/2)h, donde r= radio de la copa y h= altura de la planta. En la forma piramidal truncada (FPT) se empleó la fórmula V= h/3(B+bÖ Bb) donde B= superficie de la base inferior, b= superficie de la base superior, h= altura de la planta. A1 inicio de cada ciclo se estableció, la altura de las plantas en 4m, y las dimensiones de la copa en su base inferior (B) en 6 m en la hilera y 4 m entre hileras. Para la base superior (b) se estimó que sus dimensiones eran el 25% de la base inferior. Para la forma cuadrada (FC) V= L3, donde L= 4m (Figuras 1, 2 y 3).

FIGURA 1. Forma Piramidal Truncada

FIGURA 1. Forma Piramidal Truncada

 

FIGURA 2. Forma Cuadrada

FIGURA 2. Forma Cuadrada

 

Figura 3. Forma Truncada (izquierda) libre crecimiento (derecha)

Figura 3. Forma Truncada (izquierda) libre crecimiento (derecha)

Para determinar la época de inicio y cuantificar la magnitud de la floración (%), se realizaron en cada uno de los árboles observaciones semanales desde el momento en que aparecieron las primeras estructuras florales, correspondiente al estadio "B" descrito por Aubert y Lossois (1972). El porcentaje de floración se estimó, dividiendo el árbol en cuatro cuadrantes imaginarios, a los cuales se les asignó un máximo de 25% en caso que estuviera completamente florecido (Fournier,1974); el rendimiento fue expresado en peso de frutos de cada árbol durante un ciclo anual de producción. Se determinó la "eficiencia productiva" de cada tratamiento mediante la relación peso de los frutos y el volumen de la copa al final de cada ciclo (EP = frutos (kg) volumen (m3)-1 del follaje).

El aserrado o rayado consistió en dos cortes circulares de la corteza, de 1-2 mm de ancho, distanciados a 2 cm entre sí, en las ramas principales cerca del punto de inserción del tronco, a los cuatro meses (octubre) después de la cosecha del año anterior.

Los árboles fueron abonados anualmente, empleando el plan de fertilización por restitución para el mango sugerido por Avilán (1998), basado en el comportamiento o ciclo de vida productivo de la planta observado en el trópico. Las dosis sugeridas fueron ajustadas a los niveles de disponibilidad de los elementos, determinados a través del análisis químico del suelo. La aplicación se realizó en el suelo, después de la cosecha del ciclo anterior y debajo de la proyección de la copa. Una vez ocurrida la floración y durante el proceso de fructificación se efectuaron riegos complementarios. 

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Incremento del volumen de copa (IVC)

El árbol de mango se caracteriza por un aumento continuo de su área foliar a lo largo de su vida útil, pero durante el período de crecimiento (desde los dos y hasta nueve años de edad) donde se encontraban las plantas, la tasa de crecimiento es la más elevada y su intensidad está asociada al vigor vegetativo del cultivar (Avilán, 1988). Los análisis estadísticos del IVC mostraron diferencias altamente significativas para las variables cultivar (C), forma (D) y en las interacciones ciclo por forma (AxD) y cultivar por forma (CxD) en los dos ciclos de producción. En la FC, donde para su configuración se realizó una acentuada remoción del follaje, como lo es el corte de la parte superior de la copa (topping) y de los extremo de las ramas laterales, el IVC fue significativamente superior al resto de los tratamientos (Cuadro 2).

Mika (1986) señala que los árboles podados tratan de restablecer el balance que existía antes de ser intervenidos entre la parte aérea y el sistema radical y, como consecuencia, a mayor intensidad o severidad de la poda mayor respuesta de la planta. En relación con la interacción cultivar x forma (CxD), los IVC de los cultivares bajo la FC, fueron similares y significativamente superior a las otras formas (FPT y T) evaluadas (Cuadro 3).

CUADRO 2. Comparación de medias del IVC para la interacción ciclo x forma (AxD) para los ciclos 1999-2000 y 2000-2001.


Forma de la copa

Ciclo 1999-2000

Ciclo 2000-2001


FPT

44,70 b

32,59 b

FC

89,71 a

86,59 a

T

26,93 c

35,00 b


Valor crítico de comparación = 10,90 m3.


CUADRO 3. Comparación de medias del IVIC para la interacción cultivar x forma (CxD) para los ciclos 1999-2000 y 2000-2001


Forma de la copa Haden T.Atkins Edward kent
FTP 53,93 b 35,89 b 41,01 b 23,75 b
FC 102,20 a 89,08 a 92,62 a 68,20 a
T 38,78 b 10,68 c 39,69 b 34,70 b

Valor crítico de comparación = 17,27 m3.


Rendimiento de las plantas (kg de fruto planta-1)
En el Cuadro 4 se muestran los cuadrados medios y su significación para la variable rendimiento por planta en la interacción ciclo por cultivar (AxC). La variación entre los ciclos consecutivos de producción fue caracterizada como una alternancia (vecería), independientemente de los incrementos de rendimiento, asociados a la edad de la planta. Los rendimientos del ciclo 1999-2000 fueron superiores a los obtenido en el 2000-2001, hecho común en el mango, donde después de una elevada cosecha sigue una de baja producción. Los cultivares Haden y Tommy Atkins ocuparon la primera posición, seguidos en orden decreciente por Kent y Edward lo cual concuerda con el comportamiento observado de estos cultivares a lo largo del ciclo de vida productivo en la colección del CENIAP (Avilán et al., 1998).

Es importante destacar que los bajos rendimientos del Edward están asociados al elevado número de panículas afectadas (30%) por ataques de hongos, debido a la ocurrencia de su floración temprana, cuando aún no había finalizado el período de lluvias (Avilán et al., 2001).

CUADRO 4. Comparación de medias del rendimiento por planta para la interacción ciclo x cultivar (AxC) para los ciclos 19992000 y 2000-2001.


Cultivares

Ciclo 1999-2000

Ciclo 2000-2001


Haden

91,26 a

48,41 a

T. Atkins

77,56 b

52,37 a

Edward

45,50 c

16,85 b

Kent

59,51 d

49,71 a


Valor crítico de comparación= 13,15 kg fruto planta-1

En relación con la interacción ciclo x forma (AxD), se observa que independiente de la vecería o la alternancia en la producción (Cuadro 5), la remoción del follaje o poda efectuada para modificar o configurar la copa tiene un efecto de detrimento sobre la capacidad productiva de la planta. El mango pertenece al tipo de planta donde es frecuente que medidas que estimulen el crecimiento lo hagan a expensas de la floración y la fructificación (Cull, 1991; Verheij, 1986). Whiley et al. (1989 y 1991) determinaron que el incremento en el desarrollo vegetativo disminuye la concentración de las reservas de almidón en la planta, y que las altas concentraciones de almidón están asociadas con la floración y productividad del mango. La tendencia de los rendimientos obtenidos concuerdan, pero de manera inversa, con los IVC de las diferentes formas estudiadas.

Los promedios de producción en t ha-1 para la población de 278 plantas ha-1 y las formas de copa evaluadas, durante los ciclos de producción 1999-2000 y 2000-2001, cuando las plantas tenían 7 y 8 años de edad, fueron de 19,29 T; 14,72 FC y 11,97 FPT. Los rendimientos de las formas de copa FPT y FC superaron en 149% y 189%, respectivamente, las 7,5-8,5 t ha-1 alcanzadas en huertos de la misma edad, bajo el sistema tradicional, donde se emplean 69 plantas ha-1. La interacción cultivar x forma (CxD) evidencia que la respuesta de la planta está asociada con el vigor vegetativo de los cultivares (Avilán, 1988). El Tommy Atkins, caracterizado por un vigor intermedio (Campbell, 1973), no presentó diferencias significativas entre los rendimientos (Cuadro 6) de las formas en relación con el testigo o en libre crecimiento (T); mientras que Edward y Kent, de elevado vigor, presentaron diferencias significativas entre el T y las formas empleadas.

CUADRO 5. Comparación de medias del rendimiento por planta para la interaccion ciclo x forma (AxD) para los ciclos 1999-2000 y 2000-2001


Forma de la Copa Ciclo 1999-2000 Ciclo 2000-2001
FTP 57,25 b 28,89 b
FC 58,14 b 47,77 a
T 89,98 a 48,85 a

Valor critico de comparación = 10,43 Kg de fruto planta-1


CUADRO 6. Comparación de medias del rendimiento por planta para la interacción cultivar x forma (CxD) para los ciclos 1999-2000 y 2000-2001


Forma de la copa

Haden

T. Atkins Edward Kent

FTP 48,40 b 58,17 a 26,75 b 38,95 b
FC 74,65 a 70,41 a 23,27 b 43,50 b
T 86,45 a 66,32 a 43,50 a 81,38 a

Valor critico de comparación 16,50 Kg fruto planta-1.

 

Eficiencia Productiva kg de frutos (m3)-1 de follaje.

El Cuadro 7 muestra la interacción ciclo por forma (AxD) para la eficiencia productiva; se observa que la FPT ocupó la primera posición y en el tiempo (segundo ciclo) acentúa su diferencia en relación al resto de los tratamientos. Estos resultados concuerdan con lo señalado por Stassen et al. (1999) quienes indican que la piramidal es la ideal para mejorar la penetración y distribución de la luz en los huertos. El Cuadro 7 muestra la interacción ciclo por forma (AxD) para la eficiencia productiva; se observa que la FPT ocupó la primera posición y en el tiempo (segundo ciclo) acentúa su diferencia en relación al resto de los tratamientos. Estos resultados concuerdan con lo señalado por Stassen et al. (1999) quienes indican que la piramidal es la ideal para mejorar la penetración y distribución de la luz en los huertos.

Como era de esperar, en las plantas en libre crecimiento (T) la tendencia de la eficiencia es hacia una paulatina reducción, debido a la auto sombra y la competencia por luz con las plantas adyacentes. En lo que respecta a la FC, caracterizada por un acentuado IVC (Cuadro 2), una vez que las plantas alcancen el período de plena producción, la tasa de crecimiento es menos acentuada y los índices de eficiencia tienden a mejorar.

La comparación de medias de la eficiencia productiva para la interacción cultivar x forma (CxD), para los ciclos 1999-2000 y 2000-2001 (Cuadro 8), indica que independiente del cultivar, la FPT alcanzó los mayores índices. Entre los cultivares caracterizados por su elevada capacidad productiva, el Haden no presentó diferencias significativas, mientras el Tommy Atkins en la piramidal truncada, donde presentó la mayor eficiencia (0,87 kg fruto m-3 follaje-1), se diferenció significativamente del resto de las formas. En relación al Kent, con hábito de crecimiento erecto que le infiere una copa tipo columna (Ruehle y Ledin, 1955), no presentó diferencias significativas entre la FTP y las plantas en libre crecimiento (T); sin embargo, en la primera el índice fue mayor (0,74 y 0,54 kg m3)-1, respectivamente.

CUADRO 7. Comparación de medias de la eficiencia productiva para la interacción ciclo x forma (AxD) para los ciclos 19992000 y 2000-2001.


Forma de la copa Ciclo 1999-2000 Ciclo 2000-2001

FTP 0,78 a 0,50 a
FC 0,38 b 0,32 b
T 0,67 a 0,29 b

Valor crítico de comparación = 0,13 kg de fruto (m3)-1 de follaje.

 

CUADRO  8. Comparación de medidas de la eficiencia productiva para la interacción cultivar x forma (CxD) para los ciclos 1999-2000 y 2000-2001


Forma de la Copa Haden T. Atkins Edward Kent
FTP 0,56 a 0,87 a 0,40 a 0,74 a
FC 0,45 a 0,46 b 0,14 b 0,33 b
T 0,55 a 0,47 b 0,34 a 0,57 a

Valor critico de comparacion= 0,18 Kg fruto (m3)-1 de follaje.


Época de inicio e intensidad de la floración.

La floración juega un papel fundamental en el proceso productivo y su inicio y magnitud están asociadas tanto a las condiciones climáticas como al manejo dispensado a las plantas. El inicio de la floración (Cuadro 9) ocurrió en ambos ciclos en las plantas en libre crecimiento (T) durante la segunda quincena del mes de noviembre del año 1999 en Edward y Haden, y en el año 2000 en Edward. Las plantas conducidas con FPT y FC presentaron un retraso acentuado con respecto al T en ambos ciclos, iniciándolos durante la segunda semana del mes de enero de los años 2000 y 2001 en Edward, los otros lo hicieron siempre posterior a Edward en una secuencia alternada. Avilán et al. (2002), al evaluar el comportamiento floral de 131 cultivares de la colección de mango del CENIAP, señalan que los resultados sugieren la existencia de requerimientos distintos entre los cultivares en cuanto al número de días con temperaturas nocturnas menores o iguales a los 20 °C.

CUADRO 9.  Valores promedios del porcentaje de floración para diferentes formas de copa y cultivares durante los ciclos 1999-2000 y 2000-2001.


Forma de la copa Cultivar Ciclo Inicio Floracion Máxima Floracion %    Máxima

FTP Edward 1999-2000 19/01/2000 08/03/2000 25
2000-2001 15/01/2002 29/01/2001 20
. Haden 1999-2000 09/02/2000 22/03/2000 31
2000 2001 22/01/2001 12/03/2000 19
. T Atkins 1999-2000  16/02/2000 16/03/2000 23
2000-2001 15/01/2001 19/02/2001 20
. Kent 1999-2000 23/02/2000 16/03/2000 23
2000-2001 22/01/2001 12/02/2001 50
. . . . . .
FC Edward 1999-2000 02/02/2000 16/02/2000 30
2000-2001 03/01/2001 29/01/2001 45
.

Haden

1999-2000 09/02/2000 22/03/2000

36

2000-2001 08/01/2001 29/01/2001 40
. T. Atkins 1999-2000 09/02/2000 22/03/2000

20

2000-2001 03/01/2001 29/01/2001 55
.

Kent

1999-2000 23/02/2000 29/03/2000

20

2000-2001 03/01/2001 29/01/2001 42
. . . . . .

T

Edward

1999-2000 18/11/1999 16/01/2000

39

2000-2001 16/11/2000 29/01/2001 60
. Haden 1999-2000 18/11/1999 16/02/2000

34

2000-2001 03/01/2001 29/01/2001 40
. T. Atkins 1999-2000 26/01/2000 16/02/2000

44

2000-2001 15/01/2001 28/02/2001 45
. kent 1999-2000 09/02/2000 22/03/2000

36

2000-2001 03/01/2001 29/01/2001 38

La mayor amplitud e intensidad del período de floración (Cuadro 9) se evidenció en las plantas T, independientemente del ciclo y el cultivar que se trate. Los registros climáticos muestran que a partir de octubre y durante el mes de noviembre, en ambos ciclos, se incrementa la frecuencia del número de días por mes con temperaturas nocturnas iguales o menores a los 20° (Cuadro 10). El estrés provocado por las temperaturas menores o iguales a los 19 °C son determinantes para la inducción e iniciación floral, y el lapso con temperaturas bajas para que ocurra la floración varía entre 21 y 30 días (Núñez Elisea y Davenport, 1995).

CUADRO 10. Registros climáticos ciclos 1999-2001. Estación CENIAP: Latitud 10°17', Longitud 63°17 . Altitud 455 m.s.n.m.


Ciclo Mes Precipitación (mm) Temperatura máxima °C Temperatura mínima °C Número de dìas
15 18 19 20
°C °C °C °C

99-00

Sep.

258,7

32,0

19,1

0

4

11

24

00-01

262,3 30,9 18,4

0

6

13

23

. . . . . . . . .

99-00

Oct.

184,3

28,8

17,0

0

6

17

25

00-01 77,8 31,8 18,7

0

9

12

24

. ... . . . . . . .

99-00

Nov.

149,4

30,8

16,8

1

20

25

27

00-01 46,2 30,9 17,3

1

16

23

27

. ... . . . . . . .

99-00

Dic.

64,8

28,2

14,5

8

19

24

28

00-01 3,0 31,2 15,0

15

29

29

31

. ... . . . . . . .

99-00

Ene.

19,5

29,8 

14,5

13

30

31

31

00-01 0,0 32,8 12,8

28

30

30

30

. ... . . . . . . .

09-00

Feb.

0,0

30,6

14,1

16

28

28

28

00-01 0,0 32,5 13,5

22

28

28

28


Las diferencias en el inicio de la floración, entre las plantas en libre crecimiento (T) y las intervenidas o sometidas a poda para configurar las FPT y FC, están asociadas con el bajo número de hojas maduras presentes en el momento en que ocurren las condiciones que propician la floración. La planta tiende a reponer el follaje removido por la poda y la magnitud del crecimiento es estimulada por el régimen pluviométrico. En los meses de septiembre, octubre e incluso noviembre las precipitaciones fueron elevadas (Cuadro 10) lo cual incide en un mayor número de flujos de crecimiento (Avilán, et al., 2000). La inducción floral de las yemas es precedida por la acumulación de una sustancia inductora de la floración no identificada, que se sintetiza en las hojas maduras y es traslocada por el floema en condiciones de estrés producido por las temperaturas bajas (Núñez-Elisea et al., 1996). La ocurrencia del proceso en meses de elevada precipitación evidencia que el estrés hídrico no reemplaza al efecto de las temperaturas bajas para inducir la floración (Chaikiattiyos et al., 1994) pero su ocurrencia favorece el proceso, al paralizar y/o detener el desarrollo vegetativo.

Respuesta al Aserrado.

El análisis estadístico de los resultados del uso de esta técnica como alternativa para controlar el tamaño de los árboles, a través de la inducción de la floración, no mostró diferencias significativas en los parámetros evaluados entre las plantas sin (SA) y con (CA), lo cual posiblemente está asociado a la época de su ejecución y al poco ancho empleado (2 mm).

Cuando el aserrado se efectúa con mucha antelación a las condiciones que propician la floración, como es la ocurrencia de temperaturas nocturnas iguales e inferiores a 20 °C (Núñez-Elisea et al., 1996), ocasiona un efecto contrario al esperado, dando origen a un abundante crecimiento vegetativo (São Jose, 1997). Los estudios sobre la anatomía de la soldadura del injerto en mango señalan que el parénquima medular posee una capacidad notable de crecimiento, superior al de otras especies como el Aguacate (Shimoya et al., 1970).

CONCLUSIONES

  • Se evidenció que a mayor remoción de follaje para la configuración de la copa, mayor el IVC, con reducción de la floración (%) y la producción de frutos.

  • El inicio de la floración fue acentuadamente más tardío en las copas piramidal truncada y cuadrada, en relación con las plantas en libre crecimiento o testigo.

  • Los rendimientos de las plantas con las copas FPT y FC superaron los alcanzados en huertos de la misma edad, con el sistema tradicional, sin intervención de la planta y densidad de 69 plantas ha-1.

  • La eficiencia productiva de la copa piramidal truncada ocupó la primera posición, y en el tiempo acentúo su diferencia en relación con la determinada en la copa cuadrada y las plantas en libre crecimiento.

  • El aserrado de las ramas principales no tuvo efectos significativos sobre las variables estudiadas.

 SUMMARY

An essay on mangoes was carried out by CENIAP-INIA (National Research Center for Agriculture) in Maracay, Venezuela, during production years of 1999-2000 and 2000-2001. Mango trees of cultivars Haden, Tommy Atkins, Edwards and Kent, grafted on "Criollo" that induces low height, spaced 6x6 m (278) pl ha-1) were evaluated during full growth period in order to study canopy effect of the shapes truncated pyramidal, square and free growth, with cortical cutting and without cortical cutting or ring-shaped of fifty percent of the main branches, over vegetative growth, flowering and production.Treatments were: control trees in free growth without cortical cutting (TSA), control trees in free growth with cortical cutting (TCA), truncated pyramidal shape without cortical cutting (FPTSA), truncated pyramidal shape with cortical cutting (FPTCA), square shape without cortical cutting (FCSA), square shape with cortical cutting (FCCA). Variables studied wee: increase of canopy volume (IVC), flowering percentage, yield (kg tree-1) and productive efficiency. A completely randomized design with five replications in a factorial arrangement (4x3x2) was used, having each tree represent a plot. Results revealed that as pruning increased so did IVC, with reduction of flowering and fruit yield. Productive efficiency of FPT was the highest of the essay, and over time in increased its difference in relation to FC and free growth (T). Cortical cutting did not show significant effect over the variables studied. Mean yields (t ha-1), for the two years of production, were: T 19.29, FC 14.72 and FPT 11.97; FPT and FC mean yields are 149% and 189% superior in relation to 7.5-8.5 t ha-1 of the traditional system of planting (69 pl ha-1), with orchards of similar age (seven to eight).

Key Words: Mangifera indica; canopy shape; cortical cutting; productive efficiency and yield.

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