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Agronomía Trop. 47(3):347-358 .1997

BROTACION Y FERTILIDAD DE YEMAS EN TRES 
CULTIVARES DE VID PARA VINO   

Oswaldo Valor* y Dámaso Bautista **

Trabajo parcialmente financiado por el CDCHT-UCLA.
Universidad Centro Occidental Lisandro Alvarado. Instituto de la Uva, 
Decanato de Agronomía. Apartado 400, Barquisimeto 3001. Estado Lara. Venezuela.
Universidad Centro Occidental Lisandro Alvarado. Postgrado de Horticultura. 
Apartado 400, Barquisimeto 3001. Estado Lara. Venezuela.

RECIBIDO: enero 07, 1996.


RESUMEN

Se estudió la brotación y fertilidad de yemas en pulgares con una y hasta ocho yemas en la vid Vitis vinifera L., cultivares Chenin blanc, Villanueva y Tempranillo, durante tres ciclos en la Estación Experimental El Tocuyo, Edo. Lara, Venezuela (9o 47' LN; 630 m.s.n.m.). Las plantas, de tres años al inicio del ensayo, estaban soportadas en un sistema de espaldera y conducidas en cordón bilateral. La brotación alcanzó el 50% a los 9,4, 11,5 y 12 días, después de la poda en los cultivares Chenin blanc, Villanueva y Tempranillo, respectivamente. La brotación promedio de la yema apical de los pulgares fue siempre superior al 90%, en los tres cultivares. La brotación de las yemas subsiguientes a la distal se redujo en más del 40%, obedeciendo al fenómeno de dominancia apical. En los pulgares largos con siete y ocho nudos, se observó un repunte de brotación en las yemas basales, evidenciándose que la dominancia apical es parcial. Los coeficientes de fertilidad fueron de 1,31 a 1,75, para Chenin blanc, 1,09 a 1,74 para Villanueva y 0,92 a 1,59 para Tempranillo. El coeficiente de fertilidad se incrementó al aumentar el rango de inserción de la yema en el pulgar. Los mayores coeficientes de fertilidad se observaron en Chenin blanc.

Palabras Clave: Vitis vinifera L.; vino; yema; brotación; fertilidad de yemas.

INTRODUCCIÓN

El proceso de brotación de yemas, así como la fertilidad de éstas, constituyen dos de los factores de mayor importancia para el manejo de los viñedos en el trópico. Los cultivares deben ser de brotación uniforme y con una alta fertilidad de las yemas basales del sarmiento; que permitan realizar podas cortas y regulen o controlen el alargamiento de los brazos y la desuniformidad de la planta (AGAOGLU, 1971; BAUTISTA, 1991; BAUTISTA y VARGAS, 1980; BOUBALS, 1988-1989; GAUQUIER, 1984; HIDALGO, 1974; OLMO, 1968; VEGAS y BRANAS, 1971).

La fertilidad, aptitud de originar primordios florales durante la formación de la yema, depende del cultivar, de las condiciones ambientales durante el ciclo de su formación, de la posición de la yema sobre el sarmiento y de las prácticas culturales (BUTROSSE, 1974; HUGLIN, 1958; MAY and ANTCLIFF, 1973).

Cada cultivar presenta un patrón típico de fertilidad de yemas a lo largo del sarmiento (ANTCLIF y WEBSTER, 1965). En general, la fertilidad tiende a aumentar de la base hacia la porción media, donde se alcanza un máximo a partir del cual comienza a decrecer (KHANDUJA y BALASUBRAHAMYAN, 1971; VLACHOS, 1961). La yema fértil puede contener de uno a cuatro pirmordios florales (PRATT, 1971), los cuales se hacen reconocibles al desarrollarse la rama después de la brotación. El patrón de fertilidad de yemas presenta muchas variaciones entre cultivares y entre diferentes ciclos de crecimiento de un mismo cultivar. Sin embargo, se presentan muchas variaciones de este patrón de distribución de fertilidad, entre cultivares y entre diferentes ciclos de crecimiento de un mismo cultivar.

En este trabajo se estudia la brotación y la fertilidad de las yemas ubicadas en la porción basal del sarmiento, de tres cultivares de Vitis vinifera L. para vino.

MATERIALES Y MÉTODOS

El ensayo se realizó en la Estación Experimental El Tocuyo, estado Lara, Venezuela (9o 47' LN, 630 m.s.n.m.). La precipitación media anual es de 585 mm y la temperatura diaria promedio anual es de 25,7 oC.

Se seleccionaron lotes de plantas de los cultivares Chenin blanc, Villanueva y Tempranillo, que contaban con tres años de edad, injertados sobre el patrón Criolla Negra, manejadas en un sistema de espaldera y conducidas en cordón bilateral.

De cada cultivar se seleccionaron 32 plantas a las que se les realizó una poda mediante la cual se dejaron pulgares con uno y hasta ocho nudos; el resto de los sarmientos presentes se podaron de la forma habitual que consiste en retener de dos a tres yemas por pulgar. Para objeto de este trabajo el concepto de nudo es equivalente al de yema.

Para el estudio de cada cultivar se aplicó un diseño completamente aleatorizado de 8 tratamientos y 4 repeticiones de 32 pulgares cada uno. A los pulgares se les analizó la brotación y la fertilidad de cada nudo contando de manera acrópeta, siguiendo hasta lo posible el método sugerido por ANTCLIFF et al. (1972).

Durante el proceso se tomó información sobre las siguientes variables: número de yemas brotadas, número de brotes fértiles y vegetativos y el número de inflorescencias por brote fértil. Toda la información fue sometida a análisis de varianza, correlación y regresión. El ensayo se prolongó durante tres ciclos continuos. La información correspondiente a producción, número y peso de racimos, por yema y por pulgar, se presenta en trabajo separado (VALOR y BAUTISTA, 1996).

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

La Figura 1 presenta la secuencia de la brotación la cual alcanzó el 50% a los 9,4; 11,5 y 12,0 días después de la poda en los cultivares Chenin blanc, Villanueva y Tempranillo, respectivamente. La máxima brotación de las yemas distales en todos los pulgares se alcanzó a los 15 días después de la poda. En el proceso de brotación la temperatura juega un papel determinante (BUTROSSE, 1974). Las altas temperaturas del trópico hacen que la brotación ocurra desuniformemente en las yemas más distales (BAUTISTA, 1991), trayendo consigo una desuniformidad en la maduración la cual afecta la calidad del fruto al momento de la cosecha.

 

Figura 1. Porcentaje de brotación de yemas a partir de la poda en pulgares de los cvs. Chenin blanc, Villanueva y Tempranillo (3 ciclos).

Figura 1. Porcentaje de brotación de yemas a partir de la poda en pulgares de los cvs. Chenin blanc, Villanueva y Tempranillo (3 ciclos).

 

La brotación de la yema distal de los pulgares con diferente número de nudos estuvo por encima del 90% para los tres cultivares (Cuadro 1). Resultados similares fueron obtenidos por otros autores (ANTCLIFF y WEBSTER,1955 a y b; BAUTISTA, 1991; MAY y ANCLIFF, 1973); determinándose de esta manera que la brotación de la vid se concentra en la porción distal, por lo que se considera acrótona, tal como lo señalara CHAMPAGNOL (1984).

 

CUADRO 1. Porcentaje de brotación de yemas distales en pulgares desde 1 hasta 8 nudos en tres variedades de vid (promedio de 3 ciclos).


Porcentaje de Brotación


Posición distal Apical del Pulgar

Chenin Blanc

Villanueva

Tempranillo


1

100,0

96,8

98,9

2

98,9

95,8

97,9

3

98,9

95,8

95,8

4

98,9

93,7

94,7

5

100,0

90,6

88,6

6

98,9

95,8

87,5

7

97,9

93,7

87,5

8

100,0

95,8

84,3


 

Las Figuras 2a, 2b y 2c muestran el desarrollo de la brotación ocurrida sobre los pulgares de tres, cinco y ocho yemas. La brotación tendió a disminuir a tasa acelerada desde la porción distal hacia la basal. Resultados similares fueron obtenidos por otros autores (BAUTISTA et al., 1991; MAY y ANTCLIFF, 1973), según los cuales la brotación se concentra en las yemas más distales de los pulgares. Los pulgares con altos números de nudos, tendieron a formar uno o dos brotes muy vigorosos; mientras que muchas yemas quedaron sin brotar. Este hecho fortalece las recomendaciones de algunos autores (BAUTISTA, 1991; BOUBALS, 1988 y 1989; HIDALGO, 1974; VEGAS y BRANAS, 1971), en que la poda corta resulta ser la más adecuada bajo condiciones tropicales por regular el alargamiento de los brazos y pulgares y evitar la desuniformidad de la parte aérea de la planta.

 

Figura 2. Porcentaje de brotación en pulgares con tres (A), cinco (B) y ocho nudos (C) en los cvs. Chenin blanc, Villanueva y Tempranillo (3 ciclos).

Figura 2. Porcentaje de brotación en pulgares con tres (A), cinco (B) y ocho nudos (C) en los cvs. Chenin blanc, Villanueva y Tempranillo (3 ciclos).

 

Además, se observó en los pulgares con cinco y ocho nudos algunos repuntes de brotación en las yemas intermedias y basales. Los repuntes de brotación observados en los nudos basales e intermedios de los pulgares con gran número de yemas, hace presumir que el efecto inhibidor de la yema apical es sobre los nudos adyacentes y disminuye al alejarse de la zona distal, hecho ya observado por BAUTISTA (1991) y BAUTISTA et al. (1991), por lo que podría pensarse que el efecto inhibidor de la yema apical se atenúa del ápice hacia la base. El cultivar Chenin blanc presentó un mayor grado de brotación, a cualquier nivel de poda, lo que indica una mejor adaptabilidad al medio.

La Figura 3 muestra los coeficientes de fertilidad apical para los cultivares Chenin blanc, Villanueva y Tempranillo. Se observó un incremento de la fertilidad desde la base hacia el extremo distal de los pulgares. Sin embargo, la Chenin blanc fue claramente diferente a las otras dos por cuanto sus coeficientes de fertilidad más basales son más altos y siempre sus valores distales quedan iguales o mayores. La Tempranillo mostró la tendencia a estabilizar sus coeficientes de fertilidad en los nudos 6, 7 y 8 lo cual indica que probablemente a posiciones más elevadas en el pulgar los coeficientes de fertilidad tenderían a disminuir. Las variaciones de fertilidad observadas entre yemas sobre un mismo pulgar de Chenin blanc (Figura 3) pueden atribuirse al efecto de factores externos locales, especialmente el autosombreado durante la inducción y diferenciación de los primordios, dado la alta brotación que registra este cultivar.

El aumento de los coeficientes de fertilidad desde las yemas basales hacia las distales, para los tres cultivares, es similar a los resultados obtenidos por otros autores (BAUTISTA, 1991; CHRISTENSEN, 1986; MAY y ANTCLIFF, 1973; VLACHOS, 1961). Las diferencias de los coeficientes de fertilidad se le atribuyen al patrón típico de fertilidad de yemas a lo largo del sarmiento de cada cultivar (ANTCLIFF y WEBSTER, 1955a; HUGLIN, 1958; VLACHOS, 1961); además de las posibles influencias de las condiciones ambientales y las prácticas culturales que predominaron durante el ensayo.

Estos resultados sugieren que las podas a efectuar en las zonas tropicales debe ser cortas y las variedades a seleccionar deben tener una alta fertilidad basal. La práctica de la poda larga en la zona tropical trae como consecuencia el desarrollo de un potencial vegetativo pobre, representado por muy pocos brotes excesivamente vigorosos, además de producir deformaciones de la estructura de la parte aérea de la planta acarreando problemas en el manejo.

 

Figura 3. Coeficiente de fertilidad de la yema distal en pulgares de uno a ocho nudos en los cvs. Chenin blanc, Villanueva y Tempranillo (3 ciclos).

Figura 3. Coeficiente de fertilidad de la yema distal en pulgares de uno a ocho nudos en los cvs. Chenin blanc, Villanueva y Tempranillo (3 ciclos).

 

CONCLUSIONES

- La brotación apical para los tres cultivares superó el 90% en cada uno de los tres ciclos. El efecto inhibidor de las yemas apicales sobre las yemas restantes, no permite efectuar podas largas bajo condiciones tropicales, por producir un bajo  desarrollo del potencial vegetativo y deformación de la estructura de la planta.

- La tendencia de los coeficientes de fertilidad para los tres cultivares fue la de incrementarse al aumentar la posición de la yema en el pulgar; sin embargo, los valores de fertilidad fueron diferentes en las ocho posiciones en cada uno de los tres cultivares.

- Chenin blanc mostró alta fertilidad en las yemas basales, por lo que puede ser podada a pulgares de dos a tres yemas; mientras que la Villanueva y Tempranillo debieran podarse a pulgares de hasta cinco yemas.

SUMMARY

Bud break and bud fertility from position one to eight in Chenin blanc, Villanueva and Tempranillo grapevine cultivars, were evalutated during three growing cycles in El Tocuyo, Venezuela (9o 47' N; 630 m.a.s.l.). The vines three-years-old were trained in bilateral cordon under a vertical trellis system. Budbreak reached 50% at 9.4, 11.5 and 12 days after pruning in Chenin blanc, Villanueva and Tempranillo, respectively. Burst of the apical bud was always higher than 90% in all cultivars; while burst of subtending buds were at least 40% lower, due to apical dominance. Canes of eight and seven buds showed some burst in basal buds indicating that such dominance is only partial. Fertility coefficients ranged from 1.31 to 1.75, 1.09 to 1.74 and 0.92 to 1.59 in Chenin blanc, Villanueva and Tempranillo, respectively. This coefficient tended to increase from the basal buds to the distal ones on the cane.

Key Words: Vitis vinifera L.; grapevine; bud; budbreak; bud fertility.

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