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Agronomía Trop. 45(3) 331-345. 1995

CRECIMIENTO VEGETATIVO, REPRODUCTIVO Y RENDIMIENTOS 
DE LA PARCHITA CONDUCIDA EN EMPARRADO

Dámaso Bautista1 ; Antonio Salas2


Trabajo parcialmente financiado por el CDCHT-UCLA.

1 Universidad Centro Occidental Lisandro Alvarado. 
Apartado 400 Barquisimeto. Venezuela.
2 Universidad de Los Andes. Instituto de Investigaciones 
Agropecuarias. Mérida. Venezuela.

RECIBIDO: marzo 23, 1994.


RESUMEN

Tres plantaciones de parchita, Passiflora edulis Sims f. flavicarpa Degener, ubicadas en la zona del Sur del Lago de Maracaibo, Venezuela y conducidas en emparrado, fueron sometidos a observaciones sobre crecimiento, floración, fructificación, ramificación, producción e incidencia de enfermedades, durante tres años. En el proceso del crecimiento vegetativo, se observó una aparición de brotes laterales desde la porción basal hacia la distal en la guía principal. La floración se inició cuando la guía principal alcanzó 24 o más nudos sobre el primer zarcillo, seguida por la aparición de flores en las ramas laterales. Todas las ramas fueron potencialmente fructíferas por cuanto el crecimiento vegetativo y la floración lateral operó continua y simultáneamente. La planta ramificó hasta el tercer orden; y con tres porciones, cada una de ellas: la distal o de floración, la intermedia o de fructificación y la basal o de ramificación. Los rendimientos oscilaron entre 18 500 y 23 900 kg/ha por año. Las enfermedades de la raíz y el tallo causaron severas pérdidas de plantas y producción.

Palabras Clave: Passiflora edulis Sims f. flavicarpa Degener; rendimiento de cultivos; enfermedades de las plantas; floración; hábitos de crecimiento; ramificación; formación de la planta; fructificación; Zulia; Venezuela.

INTRODUCCIÓN

La parchita maracuyá, Passiflora edulis Sims f. flavicarpa Degener, es una planta trepadora de gran vigor vegetativo, de origen tropical (AKAMINE et al., 1957; HADDAD y MILLAN, 1975; MANICA, 1981; MEDINA, 1980). El cultivo se extiende por áreas tropicales y subtropicales debido a las cualidades degustativas de las frutas, con las cuales se elaboran jugos, concentrados, mermeladas, entre otros, de gran aceptación en mercados nacionales e internacionales.

La especie se introdujo a Venezuela en 1954 y los primeros trabajos de investigación se presentaron en 1966 (HADDAD y MILLAN, 1975). Actualmente las principales zonas de producción se encuentran al Sur del Lago de Maracaibo, llanos centroccidentales y valles de Aragua. Se estima un área cultivada de 1 400 ha y un rendimiento promedio de 12 a 14 t/ha por año.

El cultivo en diferentes países se conduce y maneja generalmente sobre un soporte vertical (la espaldera) a uno o más alambres. Este sistema es el más usado en el país y consiste en una separación de 3 m entre hileras y una distancia de 3 o 4 m entre plantas. Sin embargo, en la zona Sur del Lago de Maracaibo, principal área productora, el sistema de soporte más usado es el horizontal denominado "troja" o "emparrado". Cada troja puede cubrir áreas de una o más hectáreas.

La parchita ha sido sometida a evaluaciones agronómicas en diferentes épocas y lugares de Brasil, Colombia, Hawaii, Kenia, Venezuela. Los estudios han utilizado el sistema de espalderas y los factores comúnmente evaluados han sido las distancias de plantación (CARVALHO et al., 1971; HADDAD, 1966, 1968; LEDERMAN et al., 1986; MANICA et al., 1985; RITZINGER et al., 1987), fuentes material biológico (AKAMINE y GIROLAMI, 1959; TORRES y GIACOMETTI, 1966), altura de los soportes, sistemas de poda e incidencia de enfermedades (ARAUJO et al., 1986; GACHANJA y GURNAH, 1980; GURNAH y GACHANJA, 1980, 1984; HADDAD, 1966, 1968).

En el presente trabajo se analizan aspectos sobre desarrollo de la planta, prácticas culturales y problemas fitosanitarios y de producción en plantaciones comerciales conducidas en emparrado, en tres fincas de la zona Sur del Lago de Maracaibo.

MATERIALES Y MÉTODOS

Plantaciones de parchita de tres fincas ubicadas sobre un área relativamente plana entre Caja Seca y Muyapá, zona Sur del Lago de Maracaibo y separadas unas de otras por distancias no mayores a los 4 km fueron utilizadas. "Muyapá", con 4.0 ha; "La Primavera", con 7.0 ha y "Vista Alegre", con 8.5 ha efectivas de cultivo.

El área se localiza a 9º 15' LN y 150 msnm. El clima es sub-húmedo seco (SANCHEZ-CARRILLO, 1965). La estación meteorológica ubicada 15 km del lugar registra una temperatura promedio de 26.9 ºC con variación de aproximadamente 2.0 ºC entre el mes más frío y el más caliente y una precipitación de 1 232 mm/año, con registros mensuales inferiores a 100 mm durante diciembre, enero y febrero. Sin embargo, como las fincas están cercanas al pie de monte, se estima que las precipitaciones sean superiores a las registradas en la estación, más cercana al Lago.

Los suelos son aluviales recientes, de mediana fertilidad, texturas medianas a pesadas, estructura pobremente desarrollada, profundidad efectiva de 40 a 100 cm y ligeramente ácidos (GONZALEZ, 1970).

Todas las plantas provinieron de semillas obtenidas de frutos maduros colectados en plantaciones comerciales. La mayoría de las plantas para la fundación se adquirieron en viveros comerciales listas para transplante. Sin embargo, se mantuvieron lotes de semilla en propagación en las fincas para la reposición de plantas muertas en campo. Los transplantes se realizaron con plantas cuya guía principal alcanzó de 50 a 70 cm de longitud.

La preparación del suelo para la fundación del cultivo consistió en la deforestación liviana, amontonamiento y quema de residuos vegetales. No se utilizó maquinaria por ser una práctica poco recomendable en los suelos de la zona. Para el sistema de soporte o troja se utilizaron postes perimetrales y estantillos internos de madera, a 2.10 m del suelo, sobre los cuales se colocó horizontalmente una malla o red de alambre galvanizado de diferentes espesores. El sistema de soporte se dividió en unidades lo más regulares posibles, con áreas de 2, 1 y 0.5 ha. Las distancias de plantación fueron de 8.0 m x 8.0 m y las plantas se colocaron en hoyos de 0.30 x 0.30 x 0.30 m. Al momento del transplante se utilizó 150 g/pl del fertilizante de fórmula 15-15-15.

Las plantas fueron conducidas a una sola rama o "guía" principal hasta alcanzar la altura de la troja, mediante despunte y/o eliminación de brotes laterales. Sobre el emparrado, las plantas quedaron a libre crecimiento a excepción de la guía principal, la cual se despuntó al alcanzar 1.5 m en posición horizontal. Cada cuatro meses después de iniciada la producción, se fertilizó con 250 g de fórmula 15-15-15 más 100 g de cloruro de potasio por planta. El control de malezas se realizó por medios químicos y constituyó una práctica permanente en las tres plantaciones. Las plagas que ameritaron control fueron en casos eventuales fácilmente eliminados por medios químicos.

La incidencia de enfermedades hizo rutinaria la reposición de plantas. A partir de los dieciocho meses, el algunas unidades se procedió a la eliminación selectiva de plantas muy vigorosas y excesivamente entrecruzadas, para favorecer la exposición a la luz del follaje de las restantes.

La producción fue cuantificada en peso mediante la acumulación mensual de las cosechas de cada finca, durante 1991, 92 y 93. Las observaciones sobre crecimiento, floración, fructificación y ramificación, se hicieron por muestreos mensuales en plantas marcadas.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

La parchita se caracteriza por ser una liana o bejuco cuyo crecimiento es continuo, monopódico, de floración lateral y ramificación basítona, (HALLE y OLDEMAN, 1975). La rama o guía principal tutoreada tiende a alcanzar el sistema de soporte definitivo y durante su desarrollo se presenta un momento a partir del cual comienzan a aparecer brotes laterales, en la porción basal, por debajo y encima del nudo con el primer zarcillo. Si no se tutorea la guía principal, al aparecer la forma lianescente por encima del primer zarcillo, el crecimiento se hace decumbente y se estimula precozmente la brotación lateral basal. Esta tendencia o hábito de la parchita a la ramificación basítona ha sido observada por DELANOE (1991) en Passiflora glandulosa Cavan y puede ser común a otras passifloras. Como práctica cultural de la conducción en emparrado, todos los brotes formados desde el suelo hasta el sistema de soporte fueron eliminados.

El despunte intencional o fortuito de la guía principal estimula la brotación de yemas distales, manifestándose una tendencia a la ramificación acrótona de la cual se pueden obtener ventajas en el manejo hortícola del cultivo. Las plantas de crecimiento débil o lento son despuntadas para provocar la formación de una rama distal sustituta de la guía original. Esta rama es generalmente muy vigorosa y al inicio de su formación ejerce fuerte inhibición sobre las yemas y brotes laterales existentes, contribuyendo así a su propio crecimiento. Todas las ramas laterales formadas sobre el sistema de soporte son dejadas y orientadas para lograr una mejor distribución sobre la troja.

El inicio de la floración es muy desuniforme dado que las plantas son originadas de semilla y la especie es alógama (KNIGHT y WINTERS, 1962; NISHIDA, 1958; PAYAN y MARTIN, 1975). La floración se inicia sobre la guía principal, seguida por la aparición de flores en las ramas laterales y basales. La flor, una por axila foliar, es efímera y la antesis dura un solo día (RUGGIERO y ANDRADE, 1989). La posición de la primera flor en alcanzar antesis sobre la guía varía de planta a planta; sin embargo, se puede ubicar después del nudo 24, contando desde el primer zarcillo basal. Sobre las ramas laterales, las primeras flores generalmente se observan en los nudos 4 al 7, contando desde la base. Las primeras flores en antesis se observaron a los tres meses del transplante sobre las plantas más precoces y a los cinco, los primeros frutos en maduración. Las observaciones permitieron establecer un período de 52 a 60 días desde antesis hasta maduración. La fruta, al entrar en maduración abscisa por encima de las brácteas que la sostienen, lo que se conoce como "goteo de la parchita". A partir del sexto mes, la producción se hizo continua y requirió de dos recolecciones semanales.

Con la aparición de las primeras flores el proceso se continúa indefinidamente dependiendo del número de ramas que se van formando en cada planta. El ápice de crecimiento, de todas las ramas de una planta, es potencialmente apto para formar primordio floral a nivel de cada nudo. Sin embargo, se observó una elevada aborción de flores antes de la antesis, que en la práctica se reveló por la presencia de estructuras vanas entre el ápice y la flor de antesis. También se observó una caída no cuantificada de flores después de la antesis atribuible a una falta de polinización. La caída de flores por falta de polinización ha sido observada en Hawaii (AKAMINE y GIROLAMI, 1959), Kenia (GACHANJA y GURNAH, 1980), Brasil (GRISI-JUNIOR, 1973) y Venezuela (HADDAD y MILLAN, 1975). Las flores deben ser polinizadas por agentes vectores. Los cigarrones, Xylocopa spp, se les consideran como los más efectivos polinizadores de la parchita (AKAMINE y GIROLAMI, 1959; NISHIDA, 1963; HADDAD y MILLAN, 1975), los cuales son muy abundantes en la zona.

A una rama de planta adulta de parchita se le pueden distinguir tres porciones (Figura 1) la distal o zona de floración que va desde el ápice hasta el nudo con flor en antesis; la intermedia o zona de fructificación, va desde el nudo inmediatamente anterior al de la flor en antesis hasta el que contiene el fruto más desarrollado; la basal o zona de ramificación, desde el nudo inmediato anterior al fruto más desarrollado hasta el punto de inserción en la rama parental.

 

FIGURA 1. Rama de parchita mostrando sus tres zonas distintivas: distal o floración, intermedia o de fructificación y basal o de ramificación.

FIGURA 1. Rama de parchita mostrando sus tres zonas distintivas: distal o floración, intermedia o de fructificación y basal o de ramificación.

 

Las zonas floral y de fructificación mantienen una longitud o número de nudos relativamente constante y característico para cada orden de ramificación; mientras que la zona de ramificación se alarga con el desarrollo de la rama. La porción basal de la rama constituye la reserva de yemas vegetativas axilares que da origen a un nuevo orden de ramificación.

Las observaciones realizadas permiten señalar que la parchita presenta ramificaciones hasta de tercer orden, considerando que el eje originado del epicotilo corresponde a la estructura de orden cero (Cuadro 1). Cualquiera que sea el orden de la rama parental, las ramas basales aparecen primero y siembre son más largas que las distales a excepción de las terciarias, las cuales ya no ramifican. Tal sistema de ramificación conlleva a presumir que la parchita es una planta perenne de vida corta y su período económicamente útil podría ser de más o menos tres años.

CUADRO 1. Número y porcentaje de brotes laterales, según el orden de la rama parental, observados en plantas de parchita de 9 a 12 meses de edad.


Orden de Rama Parental1

Número de Plantas o Ramas Examinadas

Número de Nudos Observados

Ramas Observadas

% Ramif. rama/nudo x 100


Guía principal2

16

58.2 24.3

19.7 ± 7.6

33.8

Primer Orden

Basal

16

46.3 ± 22.0

15.8 ± 4.8

34.1

Intermedia a

16

40.5 ± 22.7

11.2 ± 7.6

27.6

Intermedia b

16

43.1 ± 19.8

9.5 ± 7.2

22.0

Distal

16

30.0 14.7

3.7 ± 4.5

12.3

Segundo Orden

Basal

16

32.2 ± 16.2

3.0 ± 3.0

9.3

Intermedia a

16

20.3 ± 13.6

1.1 ± 2.2

5.4

Intermedia b

16

12.8 ± 7.4

0.0

0.0

Distal

16

7.9 ±

0.0

0.0

Tercer Orden3

Ramas examinadas

12

6.9 ±

0.0

0.0


1 Cada guía principal corresponde con una planta examinada, por ser su eje inicial. Las ramas primarias y secundarias se examinaron sobre cuatro posiciones
2 La guía principal se despunta a 1.5 m sobre la troja y los brotes laterales de la porción vertical son eliminados.
3 Las ramas terciarias son escasas, especialmente a la edad en que se hicieron las observaciones.

 

La ramificación de primer y segundo orden es intensa, pero no continua y se requiere del desarrollo de 20 nudos o más en la rama parental para que comiencen a formarse brotes laterales (Cuadro 1). Si las zonas floral y de fructificación contienen aproximadamente 30 nudos distales, la intensidad de ramificación es alta en la porción basal de la rama, disminuyendo la importancia de la poda como práctica para estimular la brotación. Las experiencias con respecto al efecto de la poda sobre la planta y la producción, han sido escasas y contradictorias. Sin embargo, algunos de los resultados experimentales han señalado restricciones en los rendimientos según la intensidad de la poda (GACHANJA y GURNAH, 1980; GURNAH y GACHANJA, 1980, 1984).

Una vez iniciada la producción está se mantuvo continua durante todo el año en cada una de las tres fincas. Los rendimientos oscilaron entre 18 500 y 23 900 kg/ha al año, en los tres años del estudio (Cuadro 2). La producción mostró variaciones y altibajos mensuales sin tendencia definida; a un mes de alta producción le siguió uno de baja y viceversa, durante un mismo año (Figura 2). En las dos fincas con datos de los tres años, se observó una ligera tendencia a la disminución anual de los rendimientos. Los rendimientos fueron bajos si se les compara con los 55 000 kg/ha por año, obtenidos experimentalmente variando factores de densidad, altura y número de alambres en espaldera y fertilización (ARAUJO Jr. et al., 1986; RITZINGER et al., 1987). Sin embargo, los rendimientos están dentro de los límites generales que cita la literatura en diferentes partes del mundo (10 000 a 30 000 kg/ha por año) (AKAMINE et al., 1957; BERTIN, 1976; HADDAD y MILLAN, 1975; MANICA, 1981).

 

CUADRO 2. Rendimiento de parchita (kg/ha) en tres fincas de la zona Muyapá-Caja Seca, al Sur del Lago de Maracaibo, durante tres años.


Finca

Área Afec. (ha)

91

92

93

Acum. (3 años)

Mensual

Anual

Mensual

Anual

Mensual

Anual


Muyapá

4.0

1 826

21910

1 916

22 992

1 284

15 407

60 309

La Primavera

7.0

1 399

16790

2 076

24 915

1 495

17 935

59 640

Vista Alegra*

8.5

-

-

1 284

5 135

1 849

22 189

27 324

Promedio

-

1 613

19350

1 996

23 954

1 543

18 510

-


* Esta finca entró en producción comercial en septiembre de 1992.
 

Las condiciones bajo las cuales se condujeron las plantaciones objeto de la presente experiencia, fueron muy diferentes a las señaladas en la literatura: una muy baja densidad de plantación (156 plantas/ha) y el uso de un sistema de soporte horizontal. Sin embargo, debe reconocerse que el sistema de apoyo horizontal presenta debilidades teóricas y prácticas que deben ser consideradas. La captación de radiación sobre la troja sólo tiene un pico que se da a medio día; mientras que el soporte vertical presenta tres picos, el primero a mediados de la mañana, el segundo y muy importante al medio día y el tercero a mediados de la tarde (CHAMPAGNOL, 1982; SMART, 1973). El desarrollo individual de las plantas es exuberante sobre el soporte horizontal y el follaje se solapa en capas apretadas, problema que se agravaría más temprano y con mayor intensidad al incrementar la densidad. En el soporte vertical, la planta dispone de dos caras de la espaldera para su exposición, tolerando según el manejo, un mayor nivel de densidad.

La troja cubriendo grandes áreas provoca la creación de un microclima característico entre el suelo y el emparrado que propicia el desarrollo de enfermedades; mientras que las espalderas permiten el asoleo y ventilación del área de cultivo. Después del inicio del entrecruzamiento de ramas, intra y entre plantas sobre la troja, la fructificación se va desplazando hacia los bordes de la unidad de soporte y hacia los claros que dejan las plantas que mueren por enfermedad. Aparte de los factores físicos y biológicos, la troja es una estructura cuya construcción es mucho más costosa que las espalderas para resultados de producción aparentemente similares. El balance de ventajas y desventajas entre los dos tipos de soporte parecen favorecer el uso de los espalderas en el cultivo de la parchita.

La muerte de plantas o la pérdida de sus partes fueron frecuentes en las plantaciones bajo observación. Las enfermedades de la raíz y el tallo causaron mayores daños y ameritaron un plan rutinario de reposición de plantas. La reposición alcanzó aproximadamente al 10% en los primeros seis meses, 20% a los doce, 50% a los dieciocho y 100% a los veinticuatro. Al final de los dos primeros años cada plantación quedó totalmente renovada. En la zona se considera normal mantener el 50% de las plantas en producción y el restante en crecimiento, a los 30 meses del cultivo.

Las enfermedades más frecuentes y dañinas fueron: la pudrición radical y marchitez, causada por el hongo Fusarium oxysporum Schl. f. passiflorae Purs. La pudrición del tallo, ocasionada por Macrophomina phaseolina (Tassi) Goid. La bacteriosis originada por Pseudomonas passiflorae (Reid) Young, Dye y Wilkie y la muerte de ramas, cuyo agente causal fue el hongo.

Las enfermedades citadas causan severos daños que reducen la población y la producción, colocando al cultivo como muy riesgoso para su explotación. Los análisis fitopatológicos realizados en campo y laboratorio parecen indicar que la principal fuente de material contaminado proviene de los viveros (Juan Renaud. Universidad Centro Occidental Lisandro Alvarado. Postgrado de Fitopatología y Horticultura. Barquisimeto. Apdo. 400. Comunicación personal). Sin embargo, la alta mortalidad prematura de plantas no sólo es consecuencia de la contaminación del vivero, sino también de las condiciones favorables del microclima característico formado entre el suelo y la troja. Estudios sobre prácticas culturales y sanitarias a nivel de vivero y campo se consideran prioritarias para alargar la vida útil de la planta y mejorar la productividad del cultivo.

CONCLUSIONES

La parchita es una liana de crecimiento continuo cuya guía principal, después del transplante, debe ser tutoreada y desbrotada hasta la altura de los sistemas de soporte. Todas las ramas formadas sobre el soporte deben ser orientadas para mejorar su distribución en la troja.

La floración se inició sobre la guía principal, después de haber formado 24 o más nudos a partir del primer zarcillo basal, seguida por la aparición de flores en las ramas laterales más basales. El desarrollo del fruto tiene una duración de 52 a 60 días desde antesis hasta maduración.

Los procesos de floración y fructificación se hacen continuos y simultáneos con el crecimiento vegetativo después del sexto mes. Todas las ramas son potencialmente fructíferas. Se detectaron problemas de absorción y abscisión de flores antes y después de la antesis, respectivamente.

Una rama de parchita presenta tres porciones diferenciales, la distal o zona de floración, la intermedia o zona de fructificación y la basal o zona de ramificación. La zonas floral y de fructificación mantienen un número de nudos relativamente constante; mientras que la ramificación se alarga continuamente con el desarrollo de la rama.

La planta puede ramificar hasta de tercer orden, considerando al eje proveniente del embrión como el orden cero. Tal sistema de ramificación permite presumir que es una planta perenne de vida corta, con un período económicamente útil de más o menos tres años.

La producción una vez iniciada se mantiene continua durante todo el año. Los rendimientos oscilaron entre 18 500 y 23 900 kg/ha por año, los cuales pueden ser considerados como promedios con respecto a lo señalado en la literatura.

La baja densidad de plantación, el uso de soporte horizontal y la incidencia de enfermedades se consideran como los factores más limitantes de la productividad en las plantaciones observadas.

Para mejorar la productividad se requiere:

  • En vivero: una adecuada selección de la semilla, el uso de sustratos libres de inóculos fitopatógenos y un manejo que regularice la humedad, la aireación y la luz durante los 90 a 120 días de la etapa de vivero.

  • En campo: establecer un sistema de soporte vertical que mejore la captación de radiación, propicie una distribución adecuada de las ramas de orden primario y secundario, reduzca factores de predisposición a enfermedades y resulte menos costoso.

Además del uso de la espaldera vertical simple, se recomienda experimentar otros sistemas de conducción como las espalderas en "T" y "Y".

SUMMARY

Three passion fruit, Passiflora edulis Sims f. flavicarpa Degener, plantations located southern of Maracaibo Lake, Venezuela, were subject to observations of vegetative and reproductive growth, branching, yields, and disease incidence from 1991 to 1993. Axilary branching was formed from the basal to the distal portion on the principal stem during the vegetative growth phase. The flowering initiated on the principal stem above the node 24, counting from the first basal tendril, followed by flowering on laterals. All the branches were potencially fruitful. The vegetative growth and the flowering process occurred contninuous and simultaneously. All the vines ramified until third branching order. Each shoot showed three portions: the distal or floral one, the intermediate or fruit-bearing one, and the basal or branching one. The yields varied among 18 500 to 23 900 kg/ha by yields. Root and stem diseases caused severe losses of vines and/or by yields.

Key Words: Passiflora edulis Sims f. flavicarpa Degener; plant disease; flowering; growth pattern; branching; plant architecture; fructification; fruit yields; Venezuela.

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