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Agronomía Tropical 37(4-6): 35-51.1987

RELACION ENTRE LA TAXONOMIA DE LOS SUELOS DE LA PLANICIE LACUSTRINA DE LA CUENCA DEL LAGO DE VALENCIA Y SU FERTILIDAD

Carmen Arvelo de Valls* y Eduardo Casanova*  

* Unlversldad Central de Venezuela. Facultad de Agronomía 
Apdo. 4679. Maracay 2101 Venezuela

RECIBIDO: mayo 26,1987.


RESUMEN

En plantaciones de naranjo, sembrados en la llanura lacustrina de la Cuenca del Lago de Valencia, se estudió la relación entre la clasificación taxonómica de los suelos y su fertilidad a fin de establecer la influencia del grado de evolución de los suelos en el problema nutricional observado en la zona. Veintitrés sitios ubicados al noroeste, oeste y sur del lago fueron seleccionados, estando situados veinte en suelos lacustrinos, dos en suelos aluviales y uno en un suelo coluvial. La fertilidad de los suelos fue diagnosticada mediante síntomas visuales, análisis de suelos y análisis foliares. Los suelos de cada sitio se clasificaron taxonómicamente hasta nivel de familia y se ordenaron partiendo de su cercanía al lago (más reciente) hacia los más alejados del lago (más antiguos). El estudio de la relación entre la taxonomía de los suelos y su fertilidad evidenció la existencia de una influencia del grado de evolución de los suelos lacustrinos sobre la severidad de la sintomatología visual; encontrándose también que la taxonomía de los suelos estudiados presentó correlaciones negativas con el P disponible y el B disponible, y positiva con el Mg foliar. La discusión de esta relación condujo a enfatizar la importancia de los elementos Fe y B en el problema nutricional de las plantaciones de naranjo de la zona estudiada.

P.C.: naranjo, suelos, fertilidad.

INTRODUCCION

En los últimos años se han observado problemas nutricionales en plantaciones de naranjo sembradas en la Planicie lacustrina de la Cuenca del Lago de Valencia, donde a su vez ha habido un incremento en la siembra de este cultivo, debido a la valorización de esas tierras generada por la competencia entre el agro y la expansión urbano-industrial.

La planicie lacustrina está alrededor del lago de Valencia y ocupa una extensión aproximada de 17 000 ha, de las cuales unas 15 000 son adecuadas para uso agrícola diversificado sin muchas limitaciones (16).

La descripción de la zona y una revisión bibliográfica sobre la fertilidad de los suelos lacustrinos y problemas de deficiencias nutricionales fue hecha por ARVELO y CASANOVA (2). Así mismo, la importancia del cultivo del naranjo en esos suelos y una revisión de literatura sobre balance e interacción de nutrimentos en cítricos aparecen en un trabajo previo (3).

Para diagnosticar la situación nutricional se estudió el problema en veintitrés plantaciones de naranjo en la Planicie lacustrina (2) y los síntomas visuales indicaron la existencia de deficiencias múltiples; los análisis de suelos revelaron que son deficientes en Cu, alrededor de la mitad presentan problemas de B y de Fe y los análisis foliares señalan como mayores responsables al Cu, Zn y P, siguiendo el Mn, B y K; igualmente, la existencia de desórdenes nutricionales debido a los altos niveles de Ca, Mg y P de estos suelos.

Por otra parte, el establecimiento de las relaciones suelo-planta (3) revela la importancia de las deficiencias de Fe y Cu y de las sales presentes en esos suelos sobre el mayor grado de severidad de la sintomatología, la cual también está relacionada con los menores contenidos de Fe en las hojas y viceversa. Además, se encontraron interacciones importantes como son la influencia negativa del CaCO3 y del K disponible de los suelos sobre el nivel de Fe en las hojas, la asociación negativa entre el Fe disponible y el Mn foliar y la relación positiva entre el Fe disponible y el Fe foliar.

También se ha observado, a través de la severidad de los síntomas visuales, que el problema nutricional es más grave al noroeste y oeste del lago que hacia el sur (2). Esto implica que debe haber una condición relacionada con los suelos que está influyendo en este comportamiento, lo cual podría estar dada por diferencias en los factores formadores del suelo.

En un estudio realizado en cuatro pedones de diferentes niveles de terrazas de la llanura lacustrina al noroeste del lago de Valencia (6), se encontraron diferencias en la composición de fitolitos de ópalo, en el contenido de conchas de caracoles y en la distribución del tamaño de partículas; se señala que las condiciones imperantes durante el proceso de sedimentación de los materiales parentales del pedón de la terraza más alto fueron diferentes al de los otros pedones. Agrega el estudio que la pedogénesis era mínima, conservando la mayoría de los horizontes la estructura laminar geogenética; tres de los suelos tienen una secuencia A-C, mostrando pedogénesis sólo los horizontes Ap y A1, mientras que el otro suelo de la terraza más alto, tiene un horizonte cámbico débilmente desarrollado. La topografía es relativamente plana, con pendientes menores a 2% y áreas pequeñas con pendientes de 2,5%, estando el drenaje controlado por las aguas del lago debido a su efecto sobre la masa de agua. Los horizontes superficiales son de colores oscuros sobre horizontes de colores claros, presentando conchas de caracoles a través del perfil, excepto el de la terraza más alto.

También han sido descritas las características morfológicas, físicas, químicas, mecánicas, mineralógicas y malacológicas de los suelos lacustrinos (17), Además, fue señalada la presencia o ausencia de carbonatos; el contenido y la naturaleza de las conchas de caracoles; los niveles de salinidad; la presencia o ausencia de anchas grietas permanentes; las condiciones del drenaje y la inclinación del terreno como características diferenciales de los suelos lacustrinos; de igual forma, las texturas medias; la consistencia pulverulenta; la baja densidad aparente, tasas muy altos de infiltración; la elevada retención de humedad y la baja capacidad de soporte como características comunes de esos suelos (161.

Los suelos lacustrinos fueron separados en dos grandes conjuntos, los depósitos más recientes como Serie Tacarigua y los más antiguos como Serie Valencia (17). En años recientes se han diferenciado tres cuerpos de suelos considerando la posición en el paisaje, las condiciones ambientales de los pedones y las características morfológicas de los mismos, siendo éstos: los suelos del pantano lacustrino, los del plano intermedio y los de la terraza alto, partiendo de los recién emergidos del lago hasta los más antiguos. Esta secuencia topográfica y cronológica está formada por las clases de suelos siguientes: Hydraquents, Tropic Fluvaquents, Aeric Tropic Fluvaquents, Aquic Ustifluvents, Typic Ustifluvents, Mollic Ustifluvents y Fluventic Haplustolls, perteneciendo los taxones más frecuentes a la familia francosa, carbonática e isohipertérmica.

La variación en las características de esos suelos, la ubicación en el paisaje y su situación en relación al lago conllevan variaciones en cuanto a su fertilidad, lo cual, a su vez, influye en la productividad de los cultivos. Esta consideración refleja la importancia de relacionar los trabajos de fertilidad de suelos con los de levantamiento y clasificación.

En los primeros ensayos realizados, con el fin de relacionar la productividad con los tipos de suelos (11), se encontró gran variabilidad en los rendimientos del trigo y la respuesta a la fertilización fosfatada, en distancias relativamente cortas, por la existencia de una complejidad del patrón de suelos y las atribuyen a las diferencias pedogenéticas usadas para clasificarlos.

Es bien conocido que en una secuencia de suelos hay variaciones en la fertilidad y que las propiedades hidrológicas afectan los rendimientos de los cultivos. Se ha confirmado (15) que el microclima de las pendientes afecta los rendimientos del trigo y la respuesta a los fertilizantes, influyendo más sobre los rendimientos los factores pedogenéticos básicos y microclimáticos de la secuencia que su fertilidad Así mismo, se ha encontrado (8) variaciones en los rendimientos del maíz en diferentes suelos, lo cual es atribuido a los efectos de la humedad y la erosión.

La posición en el paisaje influye sobre el grado en el cual los procesos de erosión y sedimentación afectan los suelos, sus propiedades y la respuesta de los cultivos; y, a su vez, es útil en la identificación de [as tipos de suelo, los cuales pueden ayudar en la toma de decisiones relacionadas con el manejo de la fertilidad (7).

También se ha establecido (10) que los suelos varían en orden secuencial a través del paisaje y se propone la "Prueba Secuencial", la cual consiste en muestrear los suelos y medir los rendimientos para evaluar los efectos de las diferencias del suelo sobre la producción del cultivo de acuerdo a la situación en el paisaje; esto permite el mejoramiento de cada suelo al poder modificar el mando del mismo para el logro de mayores producciones.

Por otra parte, han sido descritas (9) tres grandes áreas que permiten entrelazar los trabajos de fertilidad y los de levantamiento de suelos, siendo éstas:

- Correlación de análisis de suelos con las unidades de mapeo para hacer recomendaciones de fertilizantes y manejo de suelos.

- Determinación de los efectos de la erosión de las unidades de mapeo sobre la

fertilidad del suelo y las formas de reducir la erosión.

- Correlación de los rendimientos de los cultivos con las unidades de mapeo.

Las correlaciones de los análisis de suelos con las unidades de mapeo (9), considerando factores del suelo tales como pendiente, capacidad de retención de humedad, textura, transitabilidad y otros atributos de los levantamientos de suelos, unido a los análisis químicos de laboratorio, permiten dar mejores recomendaciones a fin de obtener beneficios inmediatos. Por otra parte, al poder predecir la degradación del suelo pueden establecerse programas más efectivos de control de la erosión si se combinan con las recomendaciones de fertilizantes. El otro aspecto, el de correlacionar los rendimientos con las unidades de mapeo, sirve para evaluar los efectos de los procedimientos de manejo del suelo y las etapas para mejorarlos, arrojando información transferible a otras áreas con suelos iguales o similares.

Para transferir agrotecnología se hace necesario el uso de un lenguaje común, recomendándose la clasificación taxonómica de los Estados Unidos como sistema de referencia para comunicación internacional (4, 5). Basado en ello, las universidades de Hawai y Puerto Rico elaboraron un "Proyecto Piloto de Suelos" para demostrar como el conocimiento del manejo de suelos y la producción de cultivos pueden ser transferidos entre países tropicales y subtropicales usando la familia de suelos, tal como aparece definida en la Taxonomía de Suelos (14), basados en la consideración de que los suelos pertenecientes a una misma familia tendrán esencialmente los mismos requerimientos de manejo, respuestas análogas a la manipulación y potenciales similares para la producción. La validez de esta hipótesis fue verificada con los resultados de setenta y ocho experimentos conducidos en tres familias de suelos seleccionados (5).

Otro enfoque para relacionar la fertilidad y la clasificación de suelos ha sido a través de la clasificación técnica con fines de fertilidad de suelos (12). De acuerdo a este sistema, se clasifican los suelos considerando las características que afectan la dinámica del fertilizante y las clases de problemas que presentan para manejar sus propiedades físicas. Este sistema fue encontrado válido tanto en zonas con larga trayectoria de fertilización intensiva (sureste de USA) como en aquellas en que aplican pocos insumos (centro de Brasil), resultando útil el relacionar limita

clones de fertilidad con las respuestas de los rendimientos en una amplia diversidad de suelos y cultivos , pero no lo suficiente como para predecir respuestas de los rendimientos cuando éstos son afectados por factores no relacionados a la fertilidad.

En este estudio se relaciona la clasificación taxonómica a nivel de familia de suelos con su fertilidad, a fin de establecer la influencia del grado de evolución de los suelos de la llanura lacustrina en el problema nutricional.

MATERIALES Y METODOS

En la Llanura Lacustrina de la Cuenca del Lago de Valencia, se seleccionaron veintitrés sitios sembrados con naranjo, ubicados al noroeste, oeste y sur del lago (Figura 1), estando situados veinte en suelos lacustrinos, dos en suelos aluviales y uno en un suelo coluvial. La escogencia de las plantaciones se hizo, fundamentalmente, sobre la base del grado de sintomatologia visual de deficiencias nutricionales de las plantas, el perfil del suelo y su ubicación con respecto al lago, considerándose, las mismas, representativas del área de la Planicie lacustrina sembrada con naranjo.

El estado fitosanitario general de las plantaciones fue relativamente bueno y todos los sitios disponían de riego. La edad de las plantaciones varió entre 1 y 16 años y las variedades sembradas en la zona fueron la Washington Navel, Valencia y Pinneapple, la mayoría injertadas sobre naranjo agrio.

El diagnóstico del problema nutricional de las plantaciones se hizo tomando en consideración los síntomas visuales de las plantas, el análisis foliar y el análisis de suelo de cada uno de los sitios muestreados. EL síntoma más generalizado fue la presencia de una clorosis intervenal en las hojas jóvenes, que también se observó en hojas maduras de plantas con deficiencias más severas y plantas con muerte regresiva en cases más graves (2).

La presencia de la clorosis intervenal en las hojas jóvenes y/o maduras, la existencia de la muerte regresiva y el grado de severidad de la sintomatología en la plantación (ninguna, pocas, mitad o todas las plantas afectadas), permitió clasificar las plantaciones dentro de las categorías de "ninguna", "poca", "media" o "severa" deficiencia nutricional.

Los suelos fueron muestreados a diferentes profundidades (0­15;15­30 y 30-45 cm), recolectándose muestras compuestas alrededor de cada árbol, ligeramente hacia afuera de la zona de proyección de la copa. A cada muestra, por separado, se le hicieron análisis de pH (H2O y KCl 1N; relación 1:2,5), conductividad eléctrica (CE, relación 1:2,5), bases solubles (extracto de saturación), capacidad de intercambio catiónico (CIC, método del BaCl2 ­ trietanolamina), equivalente de carbonato de calcio (CaCO3, método de neutralización del ácido), materia orgánica (MO, método de Walkley Black), textura de la fracción mineral (eliminación de MO, CaCO3 y sales solubles, pesada del residuo mineral y determinación de las fracciones arcilla, arena y limo en ese residuo), P disponible (método de Olsen), Fe, Cu, Mn y Zn disponibles (método del DTPA) y B disponible (método de la curcumina).

Figura 1. Localización geográfica de las siembras de naranja en la cuenca del lago de Valencia.
Figura 1. Localización geográfica de las siembras de naranja en la cuenca del lago de Valencia.

 

El número de árboles muestreados y el total de hojas por árbol fue determinado siguiendo la metodología descrita por SMITH (13). La superficie de cada una de las plantaciones era aproximadamente de 5 ha, y en cada una de ellas se seleccionaron al azar entre 20 y 25 árboles representativos de todo el conjunto, recorriéndose la superficie en diagonal. De cada uno de los árboles se' obtuvieron cuatro hojas maduras de ramas del año, no fructificadas, ubicadas en la parte media de la copa de los árboles y tomándose la cuarta hoja a partir del ápice. Luego a cada muestra se le hizo análisis para la determinación del contenido total de N, P, K, Ca, Mg, Na, Fe, Cu, Zn, Mn y B en una digestión de H2SO4 concentrado y H2O2; los resultados se compararon con los valores estándar de SMITH (I3).

La clasificación taxonómica de los suelos se basó en la información del levantamiento de suelos del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales Renovables, Cagua*; el informe sobre el Asentamiento Campesino El Banco (1), fotografías aéreas, mapas cartográficos e información recolectada a nivel de campo en cada sitio muestreado. Para clasificar algunos suelos se hizo necesario rechequear el perfil en el campo.

* No publicado.

Un análisis de correlación simple fue realizado para establecer el grado de asociación entre:

- la taxonomía de los suelos y la severidad de la sintomatología visual,

- la taxonomía de los suelos y las características de los suelos, únicamente entre 0 y 15 cm de profundidad,

- la taxonomía de los suelos y la concentración de los nutrimentos en las hojas.

El número de observaciones usadas fue 23.

Las variables como sintomatología visual, textura y clasificación taxonómica fueron codificadas para poder estudiar sus relaciones estadísticas con otras variables. El grado de intensidad de la sintomatología oservada fue clasificado como 'ninguna", "poca", "media" y "severa", dándosele la codificación de 1, 2, 3 y 4, respectivamente. La textura se' codificó del 1 al 9, en el sentido de la textura más gruesa hacia la más fina. La clasificación taxonómica se codificó del I al 9, partiendo de los suelos más recientes hacia los más evolucionados, de acuerdo a la diferenciación encontrada por ZINCK et al. (17).

RESULTADOS Y DISCUSION

El estudio de la relación entre la taxonomía de los suelos y su fertilidad se basó en la comparación de la clasificación taxonómica de los suelos muestreados con el grado de severidad de la sintomatología visual (Cuadro 1), con el análisis de suelos entre los 0­15 cm de profundidad (Cuadros 2 y 3) y con el análisis foliar (Cuadro 4). Así como también, en el análisis de correlación simple entre la taxonomía de los suelos y los resultados de cada uno de los métodos de diagnóstico de fertilidad utilizados (Cuadro 5).

La taxonomía de los suelos se codificó basados en el modelo especial de los tipos de relieve y suelos lacustrinos, elaborado por ZINCK et al. (17), y de acuerdo a ello se partió de los suelos ubicados más cerca del lago (más recientes) hacia los suelos más alejados del mismo (más antiguos).

En el Cuadro I se resume el número de sitios muestreados, su ubicación, clasificación taxonómica y el grado de sintomatología. A1 comparar la clasificación taxonómica de los suelos y el grado de severidad de la sintomatología visual (Figura 2), se encontró que la plantación Boca del Río (1), situada al noroeste del lago con un suelo clasificado como Aeric Fluvaquents, arcillosa, mixta e isohipertérmica, presentó una sintomatología "severa", pero se observaron conjuntamente problemas graves de drenaje interno y externo, siendo esto la causa fundamental de la sintomatología en esa plantación.

De acuerdo a los resultados, los suelos aluviales y el coluvial muestreados no presentan problemas sintomatológicos. Con respecto a los suelos lacustrinos se demuestra que:

- la causa principal del problema sintomatológico de la plantación en el suelo Aeric Fluvaquents es el mal drenaje.

- Todos los suelos clasificados como Aquic Ustifluvents no presentan problemas sintomatológicos, encontrándose en un nivel bajo de terraza.

- De los suelos clasificados como Typic Ustifluvents, el de origen aluvial posiblemente está asociado a los Aquic Ustifluvents, ubicados al noroeste del lago en un mismo nivel de terraza, comportándose, por lo tanto, de forma similar, mientras que los otros Typic Ustifluvents, al noroeste del lago, podrían estar asociados con los Mollic Ustifluvents y los Fluventic Haplustolls, en un nivel de terraza más alto, ya que todos presentan una sintomatología "me

- De los Mollic Ustifluvents, tres plantaciones al sur y una al oeste (La Culebra), con sintomatología "poca", están más cercanas al lago y relativamente cercanas entre sí, perteneciendo a un mismo nivel de terraza. Tres plantaciones al noroeste con sintomatología "media" y tres al oeste, con sintomatología "severa", pertenecen a niveles de terraza más altos con suelos más evolucionados, en donde las condiciones ambientales imperantes durante el proceso de deposición de los sedimentos lacustrinos deben haber sido diferentes a los ocurridos en los niveles de terraza más bajos.

El análisis de correlación simple arrojó una correlación positiva al 10% de significación entre la taxonomía de los suelos y el grado de severidad de la sintomatología visual (r = 0,35), pero el nivel de significación podría ser mayor si sólo se consideraran los suelos lacustrinos, a excepción de aquel con problemas de mal drenaje.

 
 
 
 
 

 

Figura 2. Relación entre la taxonomía o grado de evolución de los suelos de la cuenca del Lago de Valencia y la presencia de sintomatología de deficiencias nutricionales en plantaciones de naranja.
Figura 2. Relación entre la taxonomía o grado de evolución de los suelos de la cuenca del Lago de Valencia y la presencia de sintomatología de deficiencias nutricionales en plantaciones de naranja.

 

 
CUADRO 5. Coeficientes de correlación simple para las relaciones entre la taxonomía de los suelos y su fertilidad.

Método de diagnóstico de la fertilidad

Taxonomía r


Sintomatologia visual

0,353 +


Análisis de suelo

K sol.

-0,391 +

 

PD.

-0,571**

 

B D.

-0,434*

Análisis foliar

Mg

0,464*


No. datos = 23

 

 

G. de L. = 21

 

 


Significación

 

r


1%

 

0,526 (**)

5%

 

0,413 (*)

10%

 

0,352 (+)


Por otra parte, el análisis de correlación para la relación entre la taxonomía y el análisis de suelo se obtuvo correlaciones negativas con el P disponible (r =_ 0,57**) y el B disponible (r = ­ 0,43*) y al 10% de significación, con el K disponible (r =_0,39), lo cual indica que los suelos más evolucionados poseen menores tenores de estos nutrimentos y viceversa; además, todos los suelos presentaron niveles adecuados de P y K disponibles, pero doce presentaron niveles carenciales de B disponible (2). El grado de severidad de la sintomatología estuvo influenciado por el nivel de este nutrimento en los suelos (3) y de acuerdo al análisis foliar, trece plantaciones presentaron niveles de B por debajo del óptimo (2). Estos hechos reflejan la importancia que se le debe dar al elemento B dentro del problema nutricional de la zona estudiada.

Para la relación entre la taxonomía y el análisis foliar sólo se obtuvo una correlación positiva con el Mg foliar (r = 0,46*). El estudio de las relaciones suelo planta (3) indicó que el Mg foliar está correlacionado positivamente con el Mg disponible (r = 0,64**) y negativamente con el Fe foliar (r = ­ 0,42*), y el Fe foliar está correlacionado positivamente con el Fe disponible (r = 0,42*). A pesar de no obtenerse correlaciones significativas entre la taxonomía y las variables Mg disponible, Fe foliar y Fe disponible, se puede deducir que los suelos lacustrinos más evolucionados poseen un mayor contenido de Mg disponible, pero menor contenido de Fe disponible y, por lo tanto, presentan menores tenores foliares de Fe y viceversa. Esto refleja la importancia del elemento Fe en el problema nutricional de las plantaciones de naranjo.

CONCLUSIONES

El estudio de la relación entre la taxonomía de los suelos y su fertilidad permite señalar que existe una influencia del grado de evolución de los suelos lacustrinos sobre la severidad de la sintomatología visual de las plantaciones de naranjo, siendo mayor en aquellas plantaciones ubicadas en las terrazas más altas (más antiguas), y además, el problema es más grave al noroeste y oeste del lago que hacia el sur.

La taxonomía presentó correlaciones negativas con el P disponible y positivas con el Mg foliar, llevan do su discusión a enfatizar la importancia de los microelementos Fe y B en el problema nutricional de las plantaciones de naranjo.

SUMMARY

In orange crops growing in the Lacustrine Plain of Lake Valencia was studied the relationship between soil taxonomy and its fertility, with the purpose of stablishing the influence of the soil evolution grade in the observed nutritional problem in that region. Twenty three sites located northwest, west and south of the lake were selected, twenty were in lacustrine soils, two in aluvial soils and one in a colluvial soil. The soil fertility was diagnosed using visual symptoms, soil analysis, and foliar analysis. The soil in each site were taxonomically classified to the family level, and arranged in a cronosecuence beginning from the ones close to the lake (ioungest) and going away from the lake (oldest). The relationship between soil taxonomy and soil fertility showed that soil evolution was related to the severity of the visual symptoms, and it was also found a negative correlation with sail available P and B and positive correlation with foliar Mg. These relationships emphasized the importance of Fe and B in the nutritional problem in the orange crops of the region.

K. W.: orange crops, soils, fertility.

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