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Agronomía Tropical. 34(1-3): 15-27. 1984

EFECTO DE DIFERENTES FORMAS DE SIEMBRA SOBRE EL
 POTENCIAL DE PRESION DEL XILEMA Y EL RENDIMIENTO 
EN GRANOS DE Canavalia ensiformis (L) DC.

Douglas Marín Ch.*  

* Universidad Central de Venezuela. Facultad de Agronomía.
 Instituto de Botánica
 Agrícola. Apdo. 4579. Maracay 2010. Venezuela.

RECIBIDO: julio 17, 1984.


INTRODUCCION

Canavalia ensiformis (L) DC es una leguminosa papilonoidea nativa de América Tropical (17), la cual está siendo estudiada intensivamente con el objeto de incorporarla a la producción en agroecosistemas venezolanos.

Los estudios son de carácter interdisciplinario e involucran a un grupo de investigadores de varios instituciones que enfocan aspectos relativos a la eliminación de lectinas de las semillas, a la prueba de diferentes tipos de dietas para alimentación de rumiantes y monogástricos con variadas participaciones de granos de C. ensiformis, a las posibilidades de mecanización del cultivo y a otros aspectos agronómicos y ecológicos de la especie (22, 12, 15 y 6).

La superación de los problemas que presenta el cultivo de C. ensiformis (21) permitiría aprovechar las grandes ventajas que presenta la especie, como son su carácter euroico, su alto producción de materia seca total y de granos en particular, y su alto contenido de nitrógeno en hojas y granos (13, 14).

En el presente trabajo se determinó el efecto de diferentes posiciones de siembra con respecto a los camellones, sobre el rendimiento en granos en cultivos de C. ensiformis sembrados en la Estación Experimental "Experta", de la Facultad de Agronomía de la UCV en Maracay, Venezuela.

En estudios previos (21) se ha sugerido que la selección de una buena forma de siembra pudiera ser efectiva para minimizar las pérdidas de granos por pudrición de vainas al contacto con el suelo, detectada en trabajos anteriores.

Además, dada que las formas de siembra consideradas (sobre camellón SC, en mitad de camellón MC, en plano Pl y en surcos S) se podían asociar a diferentes disponibilidades de agua, se hicieron determinaciones del potencial de presión del xilema en plantas de los tratamientos extremes, durante muestreos periódicos.

MATERIALES Y METODOS

El cultivo se sembró el 6 de julio de 1983, previa preparación del terreno con rastreo y surcado a 80 cm entre camellones. Para el tratamiento siembra en plano (Pl) fue necesario aplanar las parcelas con escardilla después de la preparación mecánica.

Se empleó un diseño de cuadrado latino, similar al utilizado en un estudio análogo con P. vulgaris (2), pero el tipo 4 x 4 en este case, considerándose los tratamientos ya señalados en la Introducción. Cada parcela experimental estaba formada por cinco hileras de 10 m cada una, sobre las cuales se colocaban dos semillas por punto, con separación de 25 cm entre los puntos. Luego de la emergencia de las plántulas se hicieron ajustes necesarios para lograr una densidad constante de 50 000 plantas/ha; tal densidad se considera como la más adecuada para las condiciones locales según un estudio previo (10).

Se utilizaron semillas obtenidas en el Instituto de Genética de la Facultad de Agronomía, procedentes de plantas de la variedad erecta (7); las semillas eran sometidas a imbibición durante 12 horas antes de la siembra.

No se aplicó riego ni fertilizantes, y las labores de mantenimiento se restringieron a dos limpiezas manuales de malezas, realizadas a los 35 y 134 días desde la fecha de siembra, cuando las plantas tenían edades de 160 y 184 días, respectivamente. La cosecha se efectuó en forma manual durante los días 13 de diciembre de 1983 (la. cosecha), y 6 de enero de 1984 (2a. cosecha). En la primera cosecha se retiraron de las plantas solamente los frutos secos, dejándose los verdes en pie para la recolección siguiente; a principios de enero ya todos los frutos completamente desarrollados estaban secos, aun cuando las plantas seguían produciendo flores y frutos que no llegaron a desarrollarse. En ambas cosechas se recolectaron los frutos de las plantas de las tres hileras centrales de cada parcela, dejando 0,5 m de bordura en cada extreme de los hilos. Las medias de rendimiento se compararon según la prueba de mínima diferencia significativa.

Las determinaciones del potencial de presión del xilema P se realizaron con una bomba de presión PMS modelo 1000, empleando plantas del segundo bloque de los tratamientos SC y S, las cuales fueron seleccionadas al azar. La restricción del muestreo a un solo bloque aumentó la uniformidad de las mediciones mediante el logro de una mayor homogeneidad del sustrato.

Debido a que la posición de las hojas en el vástago, así como su orientación y edad pueden alterar las mediciones con bomba de presión (16), se uniformizó el material vegetal utilizado considerando en todos los cases el folíolo centra] de hojas completamente expandidas, orientadas hacia el Sur y ubicadas en la parte subapical de las plantas.

Asimismo, se controló la variabilidad del área de los folíolos empleados en cada día de muestreo, mediante mediciones del largo y ancho máximo de los mismos, antes de separarlos de los vástagos para su introducción en la bomba de presión. Las determinaciones de P se realizaron los días 12/08, 06/09, 18/10, 17/11, 02/12 y 16/12 de 1983, así como también el 30 de enero de 1984, después de la

cosecha de frutos. Las edades de las plantas para estas fechas eran de 37, 62,104, 134, 149, 163 y 204 días, respectivamente. En cada fecha de las indicadas se siguió el curso diario de los potenciales mediante mediciones a intervalos de dos horas a partir de las 7 a.m. Cada medición representa un promedio de tres a cinco lecturas del potencial en la bomba de presión. Paralelamente, se siguió el curso de la radiación sobre el cultivo, mediante el uso de un radiómetro global.

Adicionalmente y en forma no sistemática, se hicieron determinaciones de P en ejemplares de dos especies de malezas que afectan al cultivo como son Aldama dentata La llave et lex y Machaerium humboldtianum Vog.

RESULTADOS Y DISCUSION

La precipitación caída durante el lapso cubierto por el trabajo fue de 583 mm; su distribución mensual junta con los valores respectivos de evaporación se presentan en el Cuadro 1, con información procedente de la Estación Meteorológica del CENIAP, cercana al sitio de trabajo.

CUADRO 1. Valores mensuales de precipitación (Estación Meteorológica del CENIAP, Maracay).

Mes

 

Precipitación (mm)

%

Evaporación (mm)


Julio

1983

135,9

23,3

197,1

Agosto

"

189,8

32,5

ND

Septiem.

"

104,0

17,9

ND

Octubre

"

107,7

18,4

110,5

Noviem.

"

35,7

6,1

133,0

Diciem.

"

8,0

1,4

126,9

Enero

1984

1,5

0,4

169,7

TOTALES

 

582,6

100,0

662,7


Los suelos de la Estación "Experta" pertenecen a la Serie Maracay, son de textura predominantemente franco-arcilloso y se consideran con mediana a buena fertilidad y buenas propiedades físicas (1). Datos más detallados acerca de las características físicas y químicas del suelo en el área utilizada en el ensayo, fueron publicados en un trabajo previo (10).

Rendimiento en granos.

Los valores promedios de las cosechas obtenidas en cada uno de los tratamientos, as; como el porcentaje aportado en la segunda recolección, se muestran en el Cuadro 2. Allí puede observarse que los mayores rendimientos en ambas cosechas se obtuvieron en las parcelas sembradas en mitad del camellón; el aporte promedio de la segunda cosecha al rendimiento total, con excepción del tratamiento S, fue de 36%, destacándose el valor de 39% correspondiente al tratamiento MC. El alto rendimiento en granos en la segunda cosecha en parcelas de dicho tratamiento precede de la mayor cantidad de frutos desarrollados, pero verdes, que quedaron en pie durante la primera recolección. Esto sugiere que habían mejores condiciones de humedad edáfica para las plantas en mitad del camellón en la época en la cual se realizó la primera cosecha. No se encontraron diferencias significativas en los valores de primera o segunda cosecha entre los tratamientos, pero si en los rendimientos totales.

CUADRO 2. Rendimiento promedio de granos (kg/ha) en cada tratamiento.

 

Tratamientos

Cosechas

SC

MC

Pl

S


Primera

1 563

1 967

1 696

1 521

Segunda

806

1 253

913

324

TOTALES

2 369

3 220

2 609

1 845

% 2a. Cos.

34

39

35

18


La mínima diferencia significativa para el nivel de 0,05 fue de 744 kg/ha y de 1 127 kg/ha para 0,01. Según esto, se puede afirmar que hay diferencias altamente significativas en cuanto al rendimiento en granos entre los tratamientos MC y S; y diferencias significativas entre MC y Sc y entre Pl y S. Cabe destacar que no se encontró diferencia estadísticamente importante entre la siembra en plano y en mitad de camellón, lo cual resulta ventajoso en términos económicos, ya que se puede recomendar la siembra comercial en plano. Por otra parte, el mayor rendimiento en plantas sembradas en mitad de camellones puede ser explicado a través de un mejor balance agua­aire en dicha posición con respecto a las demás.

El rendimiento logrado en mitad del camellón en este ensayo es notablemente inferior al obtenido en cultivos sembrados en igual posición, igual densidad de siembra (con espaciamientos de 50 x 40 y 80 x 25 cm entre y sobre hileras), y en el mismo terreno, el 30 de junio de 1982, donde se alcanzaron rendimientos de 4 575 y 4 662 kg/ha (10). Más aun, en el presente ensayo no se evidenció la pérdida de granos por pudrición de los ápices de frutos en contactos con el suelo, detectado anteriormente, a pesar de que las lluvias fueron más abundantes en 1983 (583 vs 458 mm en 1982).

Las diferencias pueden atribuirse, por una parte, al empleo de fertilizantes en aquella oportunidad, en dosis de 40 kg/ha de P2O5 como superfosfato al 45% y 40 kg/ha de KCI al 60°. Asimismo, a la desigual magnitud y distribución de las lluvias durante el desarrollo de ambos cultivos. En efecto, durante los dos primeros mesas del cultivo, los cuales incluyen el periodo de desarrollo vegetativo prefloral de 50 días, se produjo el 56% de las precipitaciones en la siembra de 1983

y apenas el 38% en 1982; contrariamente, los frutos en fase de llenado recibieron 62,3% de las lluvias en 1982 (provocándose el daño en ápices) y solo el 36,3% en 1983. La mayor precipitación caída durante los dos primeros mesas del cultivo en 1983, en comparación con el volumen correspondiente al mismo lapso de 1982 (325,7 vs 172,4 mm, respectivamente), sugiere un mayor desarrollo vegetativo en detrimento de los frutos en 1983.

Potencial de presión del xilema.

Desde su creación por SCHOLANDER et al. (18), la bomba de presión ha sido empleada en numerosos trabajos ecológicos y agronómicos como instrumento para estimar el déficit hídrico en plantas silvestres y cultivadas (23, 8, 20, 4, 9).

La cuidadosa operación del artefacto, tomando en cuenta las precauciones señaladas en varios artículos (16, 3), permite hacer muchas determinaciones repetitivas en intervalos de tiempo cortos , siendo particularmente útil en condiciones de campo, dada su sólida construcción y fácil transporte (11).

Cada valor P obtenido en la cámara de presión representa solamente los componentes gravitacional y friccional del potencial hídrico del xilema, aceptando que generalmente la participación de los componentes matricial y osmótico es constante y/o despreciable (18). Por otra parte, dentro del modelo del status hídrico de las plantas de RITCHIE y HINCKLEY (16), P refleja el desbalance entre el suministro de agua desde el suelo y la demanda de agua por la atmósfera, si el almacenamiento de agua por parte de la planta es insignificante constante.

Para los autores mencionados, el status hídrico de la planta (W), es equivalente a la diferencia entre el agua ganada por absorción (C) y la pérdida por evaporación (E), más el agua almacenada por la planta (H). Este último componente parece ser importante solamente en las xerófilas. Los valores de P obtenidos en los muestreos de plantas ubicadas sobre camellones y en surcos, se presentan en el Cuadro 3. Los mismos dates se muestran en forma gráfica en la Figura 1, la cual contiene además los cursos diarios de la radiación global. De manera análoga a la radiación neta, la radiación global puede considerarse como un índice de la capacidad evaporativa del aire.

En la Figura I se observe claramente la tendencia decreciente en los valores de P conforme transcurre la temporada lluviosa, reflejando un déficit hídrico creciente para las plantas. La tendencia es similar a la planteada teóricamente para los cambios diurnos en el potencial hídrico de las hojas conforme incrementa la sequía (19). Aunque no se encontraron diferencias significativas entre los tratamientos en comparación, la Figura I muestra mejores condiciones hídricas para las plantas de surcos (S) durante los primeros muestreos, y especialmente durante las horas de la mañana. Esto pudiera atribuirse a una recuperación nocturna más eficiente para las plantas de surcos, en los muestreos de agosto y septiembre. En los cursos finales la situación se invierte, obteniéndose valores de ~P menos negativos en plantas SC; una probable razón para el mayor déficit hídrico de plantas de surcos al final del experimento, es la gran compactación del terreno que se observó en dicha posición.

 

Canavalia ensiformis
Figura 1. a) Cursos diarios del potencial de presión del xilema (bars) en plantas de Canavalia ensiformis­. (L) DC. sembradas sobre camellones ( ) y en surcos (­ ­ ­ ­ ). b) Cursos diarios de radiación global (cal/cm2 min.) sobre el cultivo.

Durante el curso diario seguido el 18 de octubre, las plantas mostraron valores de P muy bajos desde las primeras horas de la mañana. Como se observe en la Figura 1, el día fue nublado, con valores de radiación global oscilantes alrededor de 0,5 cal/cm2 mín la mayor parte del tiempo. Debido a que dos días antes de las mediciones cayó una lluvia de 18,2 mm, las curves parecen reflejar más bien una baja demanda evaporativa del aire, aunada quizás a un cierre estomático. Según ELFVING et al. (5), el flujo transpiracional es proporcional al cociente entre la demanda evaporativa del aire y la resistencia foliar, y también proporcional a los valores de P.

La violenta recuperación de los potenciales experimentados por las plantas de los dos tratamientos, en las mediciones de las 3 p.m. del día 18, es consecuencia de una breve lluvia de apenas 1,5 mm, caída aproximadamente entre 2 y 2,30 p.m.

Con el objeto de indagar acerca de un posible comportamiento regulador del potencial hídrico en C. ensiformis, se aplicaron los criterios de HICKMAN (9), considerando como potencial de base (PB) a los valores medidos a las 7 a.m., y como valores minimos (min.) a los obtenidos en horas del mediodía, para el lapso noviembre­enero en el cual las precipitaciones fueron casi nulas. Los resultados se muestran en la Figura 2, donde se observa una tendencia regulatoria tanto en plantas de S como de SC. Particularmente en estas últimas se puede ver una tendencia a la constancia en los valores mínimos de P, mientras que PB disminuye suavemente, a pesar del drástico incremento en la sequía durante el lapso en cuestión.

Los gráficos que conforman la figura 2 se asemejan a las encontradas por HICKMAN (9) en Ribes binominatum y Lotus nevadensis var. douglassi, dos especies consideradas como reguladoras, por ese autor. Dado que el sistema radical de C. ensiformis no es profundo, parecería que su forma de regulación se apoya básicamente en un control estomático eficiente.

Otra forma a través de la cual C. ensiformis enfrenta el creciente déficit hídrico es la reducción del área foliar por planta, es decir, mediante la pérdida parcial del follaje y por la reducción de la superficie máxima alcanzada por los foliolos que se desarrollan durante los meses más secos. Así por ejemplo, los foliolos empleados en las mediciones de agosto de 1983 tenían un área promedio de 175,12 + 21,78 cm2, en tanto que los de enero de 1984 promediaban 79,86 + 25,25 cm2. Esa diferencia es altamente significativa (0,001).

En los muestreos del 17/11/83 y del 30/01/84 se hicieron algunas mediciones de P en ejemplares de las malezas Aldama dentata y Machaerium humboldtianum, con el objeto de comparar sus valores con los obtenidos en las plantas del cultivo; los resultados se encuentran en el Cuadro 4. Las plantas de A. dentata, la cual se considera como una de las malezas más importantes de la zona para C. ensiformis, lucían menos túrgidas que las plantas del cultivo para el 17/11/83; los valores presentados en el Cuadro 4 concuerdan con tal observación y sugieren una mayor resistencia al déficit hídrico por parte de C. ensiformis. Esta situación podría ayudar a disminuir la competencia con A. dentata, mediante la selección de una buena época de siembra.

DISMINUCION DEL POTENCIAL HIDRICO EN EL SUELO

 

Figura 2. Relación entre el potencial de base (PB) y el potencial mínima (P min.) con el incremento en la sequía en plantas de Canavalia ensiformis (L) DC.
Figura 2. Relación entre el potencial de base (PB) y el potencial mínima (P min.) con el incremento en la sequía en plantas de Canavalia ensiformis (L) DC.

 

CUADRO 4. Comparación de valores de P (bars) en plantas de (Canavalia ensiformis, Machaerium humboldtianum y Aldama dentata).

 

Muestreo 17/11/83

 

Muestreo 30/01/84

Hora

A. dentata

C. ensiformis

Hora

M. humboldtianum

C.ensiformis


8:30

23,0 + 1,5

17,0 + 0,0

7:15

4,5 + 0,5

13,5 +2,2

12:30

24,0 + 1,0

17,0 + 0,5

12:15

7,0 + 1,0

20,8 + 3,2

6:20

9,0 + 0,5

7,0 + 1,0

6:20

3,0 + 1,0

15,0 + 4,2


Para el 30/01/84, prácticamente la única maleza próspera que acompañaba al cultivo era M. humboldtianum. Estas plantas se distribuyen en forma contagiosa, se caracterizan por poseer un sistema radical profundo y provisto de xilopodio lo cual explica los altos valores de P mostrados en el Cuadro 4, a pesar de que las mediciones se hicieron en plena época de sequía.

La Figura 3 muestra un dibujo a escala de los sistemas radicales de las tres especies consideradas en el trabajo.

Figura 3. Sistemas radicales.
Figura 3. Sistemas radicales.

CONCLUSIONES

Los resultados obtenidos en el presente estudio permiten arribar a las conclusiones siguientes:

a) la siembra en mitad de camellón resultó la más conveniente, por cuanto en ella se lograron rendimientos significativamente mayores que en surcos y camellones.

b) los mayores rendimientos obtenidos en la siembra a mitad de camellón permiten suponer que las condiciones hídricas son más favorables en dicha posición, o que existe en ella un mejor balance agua-oxígeno a lo largo de la temporada de crecimiento del cultivo.

c) El que no se encontrara diferencia significativa entre los rendimientos en plano y en mitad de camellones, puede considerarse como un resultado satisfactorio por cuanto la siembra comercial podría realizarse en plano.

d) De la comparación con ensayos previos con similares condiciones de densidad, época y. posición de siembra, y efectuados sobre el mismo terreno, resulta aconsejable la aplicación de dosis moderadas de fertilizantes de fósforo y potasio, para asegurar el logro de mayores rendimientos.

e) No se encontraron diferencias significativas en los cursos diarios del potencial de presión del xilema (P), estimado en plantas ubicadas sobre camellones y en surcos, pero los resultados evidencian el incremento en el déficit hídrico de Las plantas conforme se aproxima la época seca.

f) C. ensiformis puede considerarse como una especie reguladora del potencial hídrico, lo cual probablemente se logra mediante un control estomático eficiente. La reducción de la superficie foliar es otro mecanismo que permite a Las plantas sobrellevar fuertes déficits hídricos.

AGRADEClMIENTO

El autor agradece al profesor Julio Viera la constante ayuda prestada, as; como sus observaciones sobre el manuscrito. Igualmente, al profesor Ganímedes Cabrera, por posibilitar el uso de la bomba de presión; a los señores Napoleón Martínez, José A. García y José Horezok, por su colaboración en el trabajo de campo. Asimismo, se agradece al artista Sr. Aristides Mata, la elaboración de los dibujos del material vegetal.

RESUMEN

Se comparó el rendimiento en granos en cultivos de C. ensiformis (L.) DC sembrados a densidad constante pero con diferentes posiciones de siembra respecto a los camellones. Los mayores rendimientos se obtuvieron con siembras en mitad del camellón (MC) y en plano (Pl), entre cuyos valores no se encontraron diferencias significativas. Las siembras en surco (S) y sobre camellón (SC) produjeron rendimientos significativamente menores que los obtenidos en MC. Por otra parte, se siguieron periódicamente los cursos diarios del potencial de presión del xilema (P) en plantas de los tratamientos SC y C mediante el uso de una bomba de presión. Los resultados obtenidos sugieren que C. ensiformis se comporta como reguladora de potencial hídrico.

SUMMARY

Grain yields of jack bean (Canavalia ensiformis) cultivar "erecta", planted at the some sowing rate but at different positions in relation to the ridge, were compared. The highest yields were observed when the seeds were planted on the middle ground of the ridge (MC) and on plane (Pl), whitout any significant difference between those positions. Sowing on the bottom of the furrow (S) and on the top of the ridge (SC) produced grain yields significantly lower than that obtained on MC position. Dayly xylem potentials were also measured periodically in plants of SC and S positions by a pressure bomb. The results suggest that C. ensiformis performs like a water potential regulator.

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