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Agronomía Tropical. 32(1-6): 49-67. 1982
EN FRUTALES |
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INTRODUCCIONLa superficie bajo cultivo de frutales en el país ocupaba para 1978 unas 179 137 ha (16). Tomando como base la prospección de los requerimientos de frutales tropicales, necesarios para cubrir la demanda del 60 y 75 % de la población estimada para los años 1985 y 1990 (12), existirá una demanda insatisfecha cercana al 60 % si se mantiene la superficie de siembra y los rendimientos actuales (4). Con la adopción y puesta en práctica de adecuadas técnicas de cultivo ya probadas en el país, como son , entre otras , la utilización de variedades mejoradas, control de plagas y enfermedades y fertilización, es posible en el mejor de los casos duplicar los actuales rendimientos por unidad de área. En este trabajo se estudia la utilización de sistemas de plantación que consideren altos densidades como alternativa viable, la cual, conjuntamente con los factores de producción antes citados, permitirán satisfacer a corto plaza la futura demanda. REVISION DE LITERATURALos sistemas de plantación tradicionales como son el marco real o cuadrado, rectangular, tresbolillo, con excepción del quincunce, establecen poblaciones constantes a lo largo de toda la vida productiva de la plantación. En el método del quincunce se distribuyen cinco plantas en un cuadrado, ubicando una al centro, en un punto equidistante de las cuatro que la rodean; esta planta pasado algún tiempo se elimina (9,18). Los sistemas de plantación propuestos en los últimos años contemplan, en semejanza al quincunce, poblaciones iniciales mayores al establecerse el huerto y una inferior al final como producto de eliminaciones programadas de árboles en función de la edad de la plantación (1,2) Un sistema propuesto para mango contemplaría una población inicial de 340 árboles/ha, reducida a los 8 años a 170 árboles/ha, y a los 10 ó 12 años a una población final de 85 árboles/ha (2), sistemas que podría denominarse plantación programada en el tiempo. GAILLARD et al. (11) presentan, en forma comparativa, la vida productiva de algunas especies fructícolas (Cuadro 1) Se observe que en la mayoría de ellas la primera cosecha "comercial" se presenta a los 3 años de edad de la plantación y la edad de plena producción es entre los 8 y 10 años
AVILAN et al. (3) al estudiar la vida productiva del mango variedad Haden, entre los 2 y 28 años de edad, establecen períodos muy definidos en la vida de las plantas: a) Período de Crecimiento, entre los 2 y 8 años de edad, caracterizado por un elevado crecimiento de la copa de los árboles o superficie de producción y acentuado incremento de los rendimientos; b) Período de Plena Producción, entre los 8 y 15 años de edad, donde el árbol expresa su máxima capacidad de producción y c) Período te Producción Decreciente, a partir de los 18 - 20 años de edad de la planta, donde el incremento de la copa o superficie de producción no está acompañado de un incremento proporcional de los rendimientos. Esta información concuerda, en líneas generales, con lo señalado para cítricos (23). SAVAGE (22) realizó un estudio agrupando las plantaciones de cítricos por edad y número de árboles por unidad de superficie, estableciendo que la vida productiva ("comercial") del árbol depende, entre otros factores, de la profundidad efectiva del suelo, patrón, variedad, prácticas culturales (fertilización, etc.) y densidad de plantación. Añadiendo que, pasado los 25 años , la producción de naranjas decae en plantaciones de alto densidad EL mismo autor indica que la producción, en plantaciones jóvenes, es directamente proporcional al número de árboles por unidad de producción. Resultados de ensayos de campo (19, 20, 21), realizados en cítricos (naranjos) tanto en Florida (USA) como en Sao Paulo y Bahía (Brasil), confirman lo expuesto por SAVAGE (22) en relación a los elevados rendimientos obtenidos por unidad de área en plantaciones de alta densidad. Los rendimientos por árbol son inferiores a los obtenidos en árboles plantados a mayor distancia entre sí. En relación a la calidad interna de los frutos, PHILLIPS (2) indica que la misma no recibe mayor influencia por parte de la distancia entre plantas, aunque existe una tendencia a bajar el total de sólidos solubles (Brix) y de subir el contenido de ácido de los frutos en los espacios más cortos, teniendo esto como resultado una baja relación Brix/ácido. BLACKMAN y BLACK (8) señalan que si los nutrimentos y el agua están disponibles en cantidades suficientes, entonces la luz se convierte en el principal factor limitante de la producción vegetal. En las explotaciones agrícolas se presenta esta situación con bastante frecuencia debido al uso cada vez más difundido de fertilizantes y el empleo de los sistemas de irrigación. La dependencia de la producción de materia de la cantidad de superficie foliar ha sido bien definida Se ha demostrado que al aumentar el Indice del Area Foliar (I A.F.) o la relación existente entre el área foliar total y el área de suelo cubierta por las plantas, aumenta la intercepción de luz y la fotosíntesis neta, hasta un punto crítico del I.A.F. a partir del cual no hay crecimiento en la actividad fotosintética del cultivo (10). La fotosíntesis neta para alcanzar su máximo valor no necesariamente requiere de un indice óptimo de área foliar (I.A.F.), sino que para muchas especies vegetales se mantiene durante un intervalo de valores de I.A.F. mayores de los necesarios para una completa intercepción de luz. Esto hace posible que al determinarse dentro de cuales I.A.F. la productividad se hace máxima, se trate de mantenerla mediante poda, fertilización, raleo, etc. (24). En general, la poda en frutales tropicales es poco empleada, limitándose a un raleo o eliminación de ramas secas o dañadas la aplicación de retardantes de crecimiento como medio de contener el desarrollo vegetativo y conseguir una mayor inducción floral, puede constituirse en un futuro no muy lejano en una práctica de gran transcendencia en plantaciones de altos densidades en los frutales tropicales, de acuerdo a los resultados obtenidos por varios investigadores en otras latitudes (25) Las poblaciones o densidades de plantación usualmente empleadas en el país para el cultivo del mango (69 árboles/ha distanciados a 12 metros entre si), cítricos (204 árboles/ha, 7m x 7m), en comparación a los sistemas de plantación que actualmente están siendo sugeridos a nivel internacional, resultan ser poco eficientes. Este trabajo tiene como objetivo calificar, en relación a la productividad del huerto, la adopción de uno u otro sistema de plantación tomando como vía de ejemplo el mango. MATERIALES Y METODOS Se tomaron como base los resultados obtenidos por AVILAN et al. (3) en relación a superficie lateral de producción por planta, incremento bi-anual del radio inferior de la copa y el "Indice de fructificación", determinado en el mango variedad Haden, entre los 2 y 28 años de vida productiva. Los sistemas de plantación estudiados fueron: - EL marco real o cuadrado, considerado como sistema tradicional. Los árboles son usualmente plantados a 12 m entre si, estableciéndose una población de 69 árboles/ha. - EL sistema "moderno" que parte de 227 árboles/ha, disminuye a 138 árboles/ha a los 10 años y una población final, entre los 12-14 años, de 69 árboles/ha. Se considera un sistema intermedio entre el tradicional y el propuesto por AUBERT (población inicial de 340 árboles/ha (2). Este ultimo sistema de plantación estudiado fue escogido en base al nivel técnico de los fruticultores del país y la posibilidad de una inmediata adopción por parte de los mismos. La ubicación inicial de las plantas en el sistema "moderno" seria a 6 m de distancia entre si (Figure 1), para luego pasar a 8,5 m entre ellas y finalmente quedar a 12 m, con las densidades de población ya antes citadas. MONTENEGRO (17) sugirió este sistema de siembra para merey en EL Salvador. Para la estimación de la superficie ocupada por los árboles por unidad de explotación (1 ha), se estableció como parcela efectiva 9000 m2 considerándose que un 10 % de la misma se emplea en caminos de acceso, etc.
Los costos de producción se calcularon en base a la información de GOMEZ et al. (13) para mango bajo condiciones de riego. EL valor de la producción se estableció tomando como base el Indice de Fructificación (3) y el precio promedio pagado para mangos de tamaño mediano a nivel de productor (21 Bs. por 100 unidades), en el año 1975 (15). RESULTADOS Y DISCUSIONEn el Cuadro 2 se presentan las superficies laterales de producción o copa de los árboles para los sistemas de plantación analizados, tomando como figura geométrica de la copa de los árboles, la del Cono Truncado (7). De acuerdo a los mismos, puede apreciarse que existe un evidente incremento del tamaño de la copa de los árboles o superficie de producción con el pasar de los años, presentándose después de un determinado lapso de tiempo disminuciones acentuadas. Estas últimas son productos de los raleos o poda realizadas necesariamente en el campo, entre otras razones para facilitar el paso de la maquinaria entre las hileras para las labores de limpieza (3). Es importante destacar que a los 8 años de vida de la plantación la superficie de producción estimada para el sistema "moderno" es de 16 620 m2, presentando en relación al sistema tradicional (4 140 m2) una diferencia de 12 480 m2. La superficie de producción del sistema moderno es 4 veces la determinada en el sistema tradicional, independientemente de la edad en la cual se establezca la comparación y por lo tanto el número de árboles es cuatro veces superior a la población del sistema tradicional.
Como consecuencia del crecimiento bi-anual de la copa (3), es necesario realizar la eliminación de algunos árboles pasados los 8 años de edad de la plantación, lo cual implica una reducción de la superficie de producción. Al reducirse la población a la mitad (138 árboles/ha) la superficie de producción se reduce en la misma proporción, pero en relación al sistema tradicional aún continúa siendo superior, el doble exactamente A partir de los 12 - 14 años, al igualarse las poblaciones (69 árboles/ha) las superficies de producción estimadas son semejantes en ambos sistemas de plantación. Al sumar las diferencias de superficies de producción, ocurridas en el transcurso de los 12 años entre los dos sistemas de plantación, se tiene que ésta alcanzó la magnitud de 39 691 m2. En el CUADRO 3 se señalan las producciones estimadas para los sistemas de plantaciones considerados, tomando como base el Indice de Fructificación (3). Los resultados obtenidos ponen de manifiesto que los rendimientos en el sistema de plantación "moderno" presentan una relación de cuatro y dos veces superior al método tradicional, en función de los primeros 8 y 10 años de edad de la plantación, respectivamente. La diferencia en cuanto a producción acumulada durante el mismo periodo y expresada en número de frutos, es de 290 058 frutos/ha. Los resultados concuerdan con lo expresado por SAVAGE (22) quién señaló que la producción en plantaciones jóvenes es directamente proporcional al número de árboles por unidad de producción. En el CUADRO 4 se presenta la estimación del área ocupada en cada uno de los sistemas de plantación de acuerdo a la edad del huerto, en base al incremento bi-anual del radio inferior de la copa de los árboles de la variedad Haden, establecida por AVILAN et al. (3). Al respecto, es importante destacar que a los 6 años de edad, en el sistema de plantación "moderna" se alcanza a ocupar el 39,4 % de la superficie efectiva de producción, mientras que en el sistema tradicional se logra alcanzar porcentajes semejantes cuando la plantación llega a los 12 años. Además, en el sistema "moderno", a los 12 años, la plantación cubre el 75 % del área efectiva, porcentaje que solamente se logra a los 20 años en el sistema tradicional. Como puede apreciarse, los sistemas "modernos" se ajustan adecuadamente al ciclo de vida productiva de la planta perennes. Si bien en los primeros años de vida de la planta la eficiencia reproductiva de las mismas es máxima, los niveles de producción son bajos por la pequeña superficie de producción de la cual dispone individualmente cada planta, esto es compensado por un mayor número de individuos por unidad de explotación en los sistemas "modernos". Es importante señalar que las distancias entre plantas, en la mayoría de las especies fructícolas, fueron determinadas empíricamente en función de la frondosidad y/o tamaño que alcanzaría la planta cuando adulta. Se estableció como premisa que a mayor tamaño, mayor producción, lo cual se ajusta solamente a los primeros años de vida; posteriormente a ello la situación es inversa en cuanto a la eficiencia reproductiva. Habría que agregar que generalmente no se establece una diferencia entre plantas como tal y la vida " comercial" de las mismas. La información al respecto en los frutales tropicales, es muy escasa a pesar de su relevante importancia desde el punto de vista económico. ZIEGLER (26) mostró las cuantiosas pérdidas que existen en la región citrícola de Florida- USA, como consecuencia de la baja eficiencia productiva de las plantas, debido a la avanzada edad de las plantaciones, manifestando la necesidad de su renovación.
Al establecerse una comparación de los costos de producción por hectárea y el valor de la producción estimada para los primeros 8 años de la plantación, entre los dos sistemas de plantación considerados (CUADRO 5) (Anexo 1), se observa que los costos de producción fundación, mantenimiento y producción del sistema "moderno", a pesar de ser sustancialmente elevados en comparación al sistema tradicional, pueden ser amortizados a corto plaza en función de los elevados rendimientos por unidad de área, los cuales aseguran, por ende, un elevado retorno de capital.
Vale la pena destacar que la puesta en práctica de estos sistemas "modernos" de plantación debe realizarse en suelos que posean una adecuada profundidad efectiva. Al incrementarse la densidad de plantación el "espacio radical" (14) a disposición de la planta disminuye lateralmente lo cual la compensa en profundidad (6). De igual forma, debe tomarse muy en cuenta la variedad a plantarse, no solamente en lo referente a la calidad del fruto sino también a la eficiencia productiva de la misma AVILAN y FIGUEROA (5), al clasificar algunas variedades cultivadas en el país en función del Indice de Fructificación, dan relevancia a este aspecto CONCLUSIONESLa implementación de sistemas de plantación con altos densidades en frutales constituyen una alternativa viable, a corto plazo, para satisfacer la elevada demanda de frutas, tomando como base observaciones de campo en relación a la superficie lateral de producción por planta, incremento bi-anual del radio inferior de la copa y el Indice de Fructificación. Los sistemas "modernos", que establecen una elevada población inicial y una población final inferior, aseguran un retorno más rápido de los capitales invertidos como consecuencia de un eficiente aprovechamiento de los recursos planta y suelo RESUMENSUMMARYBIBLIOGRAFIA1.- ALVAREZ de la PEÑA, F, El Aguacate, Madrid, Ministerio de Agricultura y Críá. 1979. 225 pag. 2.- AUBERT, B. Possibilites de production de Mangues greffes a la Reunión. Fruits 30 (7 - 8): 447 - 479. 1975. 3,- AVILAN, L, M, FIGUEROA y G, LABOREM, Consideraciones acerca de los sistemas de plantación en Mango, Fruits 36 (3): 171 - 179, 1981, 4.- AVILAN, L. Algunas consideraciones acerca de la fruticultura en Venezuela, 1980 30 pag, (sin publicar). 5.- AVILAN, L. y FIGUEROA. Clasificación de algunas variedades cultivadas en Venezuela según el Índice de Fructificación. Fruits 37 (3): 203 - 207. 1982. 6.- AVILAN, L. y L. MENESES. Efecto de las propiedades físicas del suelo sobre la distribución de las raíces del Mango (Mangifera indica L.) Turrialba 29 (2): 177-122. 1979. 7.- AVILAN, L. y L. MAZZI. Estimación de cosechas en frutales 1973, 15 pag, (Mimeografiado). 8.- BLAKMAN G, y J, BLACK. Physiologicat and ecological studies in the analysis of plant environment; The role of the light factor in limiting growth, Annales Botany (London): 23: 131 - 145, 1959. 9.- COUTANCEAU, M. Fruticultura. Traducción de Juan Simarro, Barcelona, España. Ediciones de Occidente S,A, 1965. 590 pag. 10,- FERNANDEZ, J, Algunos Conceptos ecofisiológicos relacionados con la productividad vegetal. Rev, Fac Agron, (Maracay) 5 (1): 96-116. 1968. 11,- GAILLARD et al. Etudes sur les frutiers tropicaux. Fruits 33 (9): 543-665. 1978. 12,- GONZALEZ, M, y F, PERALTA. Los frutos en la alimentación. In: Memorias II Seminario Nacional de Fruticultura, Tomo IV: 641 - 652. 1973. 13.- GOMEZ, L; A. ARANGUREN; H, MARTINEZ y L, GOMEZ, Costo de Producción de los principales cultivos bajo riego de h Región Central. Comité Coordinador de Obras de Riego de la Región Central. 1975. 150 pag. 14.- HARDY. F. The root room. Tropical Agriculture (Trinidad) 51 (2): 272-278.1974. 15,- MINISTERIO DE AGRICULTURA Y CRIA. Anuario estadístico agropecuario 1975, Caracas, División de Estadística, 1976. 16.- MINISTERIO DE AGRICULTURA Y CRIA. Anuario estadístico agropecuario 1978. Caracas, División de Estadística. 1981. 17.- MONTENEGRO, H. y R. BARBA, El cultivo del marañon en El Salvador, Agricultura en El Salvador, 11 (2): 36-38, 1971. 18.- MORIN, Ch. Cultivo de frutales tropicales, lima, librerias A.B.C. 1967. 448 pag. 19.- PHILLIPS, R, Performance of closely spaced trees, The Citrus Industry 51 (7): 9, 1970. 20.- PHILLIPS, R. Perfomance of ''Pine apple" Orange at three tree spacings The Citrus Industry 56(6): 18 - 21. 1975. 21.- SAMPAIO PASSOS, O; A. PINTO da CUNHA e E. MASCARENHAS. Espacamento para laranjeira no estado da Babia, In: Anais, I Congreso Brasileiro de Fruticultura, Sao Paulo, Consejo National de Pesquisas Volumen l: 323-334. 1971. 22,- SAVAGE, Z, Relationship of yield to age of tree and tree for acre, The Citrus Industry 37 (6): 6, 19. 1956. 23.- TORREL, M; M, GARBER; W, JONES; W, COOPER and R. YOUNG. Growth equations and curves for citrus trees Hilgardia 39 (16): 429-446. 1969. 24.- VALENCIA, G. Relación entre el indice de área foliar y la productividad del Cafeto. Cenicafe 24 (4): 79-89, 1973, 25.- WEAVER, R. Reguladores de crecimiento de las plantas en la agricultura, México, Editorial Trillos. 1976, 622 pag, 26,- ZIEGLER, L, Have you considered renowtion?, The Citrus Industry 49 (12): 22-23, 1968. ANEXO I Costos de producción por hectárea para el cultivo del mango bajo condiciones de riego (GOMEZ et al ).
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