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Agronomía Tropical. 31(1-6): 131-140. 1981

CONTENIDO DE SELENIO EN SANGRE DE BOVINOS
 DE VENEZUELA
 II. ZONA CENTRO-OCCIDENTAL

Edgar Otaiza V.*, Vicente Cumare* y Castor Velo*

* Universidad Central de Venezuela. Facultad de Veterinaria.
 Apartado 4563. Maracay 2101.

Recibido: Febrero 24, 1982.


INTRODUCCION

La importancia y esencialidad del selenio en nutrición animal han sido ampliamente revisadas (OLSON, 22; ROSENFELD y BEATH, 29 y UNDERWOOD, 32) desde que SCHWARZ Y FOLTZ (30) demostraron su efectividad para prevenir la necrosis hepática en ratas. Pero al igual que otros microelementos esenciales, el selenio es altamente tóxico cuando es ingerido por los animales en elevadas concentraciones en su dieta (OLSON, 22 - ROSENFELD y BEATH 29).

Investigaciones realizadas por OTAIZA et al. (25) en bovinos hembras de varias razas y tipos de mestizaje, ubicados en algunos Estados Centrales y en el Estado Portuguesa, de Venezuela, han permitido reportar, por primera vez en el país, valores de la concentración promedio de selenio en la sangre de esa especie animal. Los mismos autores pudieron detector una zona selenífera en el Distrito Turén, Estado Portuguesa (OTAIZA et al. 26), lo cual confirmó estudios previos realizados por MONDRAGON y JAFFE (20) en alimentos y orina de escolares de diferentes zonas de Venezuela y por JAFFE et al. (13) en niños escolares de Villa Bruzual, Estado Portuguesa.

Dentro del mismo marco de actividades, la presente investigación tuvo como objetivo ampliar la información acerca de los niveles sanguíneos de selenio en bovinos de Venezuela, localizados en los Estados Falcón, Lara y Yaracuy, pertenecientes a la Zona Centro-Occidental del país.

Los resultados de estas investigaciones podrían conducir a la delimitación de zonas con exceso o deficiencia del elemento, puesto que análisis sistemáticos de selenio en suelos no se han practicado en Venezuela y los realizados en vegetales han sido muy escasos y de cobertura geográfica restringida (ORTIZ y CARRASQUERO, 24) o referidos a una solo especie vegetal, el ajonjolí Sesamum indicum (JAFFE et al.,12)

MATERIALES Y METODOS

Por punción yugular se tomó una muestra de sangre, recogida sobre heparina sódica, de coda una de las 502 hembras seleccionadas para la investigación, ubicadas en 26 fincas organizadas de los Estados Falcón, Lara y Yaracuy. Con excepción del lote de animales Cebú Puro de Yaracuy, que tenían una edad de 12 meses, los restantes eran de un promedio de 5 años de edad.

Los animales estaban clínicamente sanos, habían recibido las vacunas reglamentarias y fueron clasificados tanto fenotípicamente como en base a registros. Los detalles acerca del manejo y alimentación de los mismos, así como la fecha y forma del muestreo, se describen en otra parte (FASANO et al., 8).

La agrupación de los bovinos se realizó según el siguiente esquema:

Estado Falcón: Mestizo Cebú (79 animales) y Mestizo Pardo Suizo (72 animales), procedentes de 8 fincas ubicadas en los Distritos Acosta, Federación, Silva y Zamora.

Estado Lara: Mestizo Cebú (84 animales), Mestizo Pardo Suizo (87 animales), Mestizo Holstein (40 animales) y Holstein Puro (20 animales). Fueron escogidos de 11 fincas de los Distritos Iribarren, Palavecino y Torres.

Estado Yaracuy: Mestizo Cebú (55 animales), Mestizo Pardo Suizo (25 animales), Mestizo Holstein (20 animales) y Cebú Puro (20 animales), los cuales se seleccionaron de 7 fincas situadas en los Distritos Bolívar y San Felipe.

El selenio se analizó por fluorimetría según el método de CUMMINS et al. (5), con 2,3-diaminonaftaleno, modificado por MONDRAGON y JAFFE (20). Se empleó el fluorímetro Turner, modelo 110.

Para el análisis estadístico, los 4 grupos de animales de los Estados Lara y Yaracuy se sometieron a la prueba de DUNCAN (7), lo mismo que en los animales del mismo mestizaje (Pardo Suizo y Cebú) en los 3 Estados considerados. Otras comparaciones se realizaron por la prueba de "t".

RESULTADOS

No se presentaron diferencias significativas al comparar los promedios globales de selenio, por Estado. Dichos promedios oscilaron entre 0,29 + 0,16 μg Se/ml en Yaracuy y 0,33 + 0,22 μg Se/ml en Lara (Cuadro 1). Sin embargo, al analizar globalmente las concentraciones promedios del elemento por raza y tipo de mestizaje (Cuadro 2), se manifestaron diferencias significativas (P<0,01) al comparar los grupos de animales Mestizo Pardo Suizo y Mestizo Cebú contra los Holstein Puro, Cebú Puro y Mestizo Holstein. El promedio más alto correspondió a los animales Mestizo Pardo Suizo (0,33 + 0,15 , μg Se/ml) y Mestizo Cebú (0,34 + 0,21 μg Se/ml) y el más bajo a los Holstein Puro (0,18 + 0,11μg Se/ml,).

En el Cuadro 3 se agruparon los promedios de selenio, con el objeto de analizar los posibles efectos tanto de la raza y del mestizaje (columnas) como el de la ubicación geográfica (filas) en los bovinos de los tres Estados investigados.

En el Estado Lara resultaron significativas (P<0,05) las diferencias de todas las parejas comparadas, con excepción de la Mestizo Holstein-Holstein Puro. En Yaracuy fueron significativas (P<0,05) solamente las parejas de animales formadas por el lote Mestizo Cebú con coda uno de los tres restantes. Las medias extremes se obtuvieron en Lara y fueron 0,18 μg Se/ml, μg Se/ml y 0,43 - 0,15 , μg Se/ml para Holstein Puro y Mestizo Pardo Suizo, respectivamente. Las medias de selenio entre los dos únicos tipos de mestizaje de Falcón fueron significativos al 0,1% . A pesar de la edad diferente (12 meses), también se incluyó a los animales Cebú Puro en la comparación de Yaracuy, cuya concentración de selenio sanguíneo resultó la más baja del Estado 0,21 + 0,03, μg/ml.

Para las vacas Mestizo Holstein de Lara y Yaracuy la diferencia fue significativa (P<0,01 ; filas), lo mismo que entre los Estados Lara-Yaracuy y Lara-Falcón, tanto para las Mestizo Pardo Suizo como para las Mestizo Cebú, también al 1% de probabilidad.

DISCUSION

Globalmente considerados, no se detectaron variaciones significativas en los promedios generales de la concentración sanguínea de selenio, atribuibles a la diferente localización geográfica de los animales (Cuadro 1). En cambio, en un trabajo anterior, OTAIZA et al. (25) encontraron diferencias significativas para el mismo microelemento en vacas lecheras de algunos Estados de la Zona Central del país y en el Estado Portuguesa. Este Estado pertenece a la Zona Centro-Occidental de Venezuela, lo mismo que los tres Estados investigados y reportados en este trabajo. Los valores de selenio en sangre más altos encontrados en el país, en animales a pastoreo, fueron obtenidos en Portuguesa por los autores citados, con un promedio general para el Estado de 0,67 + 0,65 μg Se/ml y un promedio para el grupo afectado, Mestizo Cebú, de 1,08 + 0,73 μg Se/ml; el grupo estaba compuesto por dos lotes del mismo mestizaje, ubicados en dos zonas diferentes del mismo Estado: un lote resultó con un promedio de 1,64 μg Se/ml y el otro con 0,42 μg Se/ml. Los autores concluyeron que tales animales se encontraban en una zona selenífera (OTAIZA et al., 25 y 26).

El posible efecto de la raza y/o tipo de mestizaje se analizó globalmente (Cuadro 2) y por Estado (Cuadro 3, columnas), en cuyos casos sí hubo diferencias significativas (P < 0,01 y P < 0,05). Sin embargo, el análisis más detallado del posible efecto de la ubicación geográfica por Estado de los animales mestizos sobre la concentración sanguínea de selenio (Cuadro 3, filas) contradice a los resultados globales del Cuadro 1, también por Estado, cuyas diferencias no fueron significativas.

Concentraciones de selenio en sangre de bovinos de zonas templadas son, en la gran mayoría de los casos, inferiores a 0,1 μg/ml, independientemente de la raza o edad, pero asociadas a una definitiva sintomatología por deficiencia del microelemento. Es el caso de vacas en Suecia con 0,046 μg/ml (JONSSON et al., 15) y 0,030 μg/ml en promedio (JACOBSSON et al., 10); vacas en Escocia con 0,051 a 0,113 μg/ml (TRINDER et al., 31); terneros en Canadá con 0,031 μg/ml (BOYD, 3) y novillas entre 0,032 y 0,059 μg/ml en Inglaterra (ALLEN et al., 1) y en algunas zonas de USA con 0,064 μg/ml (PERRY et al., 27). Tales animales se encontraban en zonas donde el selenio es generalmente deficiente en el suelo. En esos sitios el elemento debe ser suministrado al animal por media de pre-mezclas minerales, tacos orates o inyección sub-cutánea (WHANGER et al., 33). Cabe recordar que la concentración de selenio en sangre y en otros tejidos y órganos de rumiantes varía de acuerdo a las diferentes cantidades del elemento ingerido con la dieta (JENKINS et al., 14; LINDBERG y JACOBSSON, 18; OLDFIELD et al., 21; OTAIZA, 26; PERRY et al., 27 y UNDERWOOD, 32).

Aún cuando existen zonas seleníferas en varios países como Australia (KNOTT y McCAY, 16), Colombia (BENAVIDES y MOTECA 21.

Irlanda (FLEMING y WALSH, 9), Israel (RAVIKOVICH y MARGOLIN, 28), Sur Africa (BROWN y DeWET, 4) y la Unión Soviética (KOVALSKII, 17), no se señalaron en esos trabajos las concentraciones de selenio en la sangre de los animales estudiados en función de la elevada concentración tóxica del mismo ingerida con la dicta. Esta intoxicación, de naturaleza no experimental, está asociada con 3 factores: altos niveles del elemento en los suelos, la presencia de plantas acumuladoras de selenio y la mayor o menor disponibilidad del mismo en una forma asimilable para las plantas, las cuales son consumidas por los animales (ROSENFELD y BEATH, 29). En cambio, cuando la selenosis es experimental, se puede definir exactamente la correlación entre el selenio de la dicta, su concentración en la sangre y la acumulación del mismo en varias órganos.

OTAIZA (25) condujo ensayos en ovejas, durante 8 semanas, suministrándoles dosis sub-tóxicas y tóxicas crecientes del elemento, como selenito de sodio, en la dieta; sus resultados indicaron una acumulación de selenio en tejidos directamente proporcional a la cantidad del mismo consumida con la dieta (r>0,89), hasta una concentración de selenio en la dieta de 16,7 μg/g, la cual es definitivamente tóxica (ROSENFELD y BEATH, 29). A esta concentración correspondió una de selenio sanguíneo de 1,14 μg/ml.(OTAlZA E. R. (No publicado))

OLSON y EMBRY (23) reportaron una concentración máxima de selenio en sangre total de 2,30 μg/ml en novillas Hereford, a los 79 días de un ensayo en el cual se suministró selenio en la dieta (15 μg Se/g). A los 219 días del ensayo, la concentración sanguínea de selenio había bajado a 1,70 μg/ml, debido tal vez a menor consume del alimento en el último período. En los animales de control, el contenido promedio de selenio en sangre permaneció relativamente constante durante el ensayo y varió entre 0,38 y 0,47 + μg/ml. Este último valor se aproximó a algunos de los promedios reportados en el presente trabajo (Mestizo Cebú de Falcón y Mestizo Pardo Suizo de Lara). LITTLE et al.,(l9) suministraron a coda uno de tres grupos de vacas lecheras una inyección subcutánea de 0,05 - 0,10 y 0,15 mg Se/kg peso corporal (como selenato de sodio). La concentración de selenio sanguíneo aumentó rápidamente, fue significativa por 2 días en las vacas que recibieron la dosis más baja de selenio y durante todo el ensayo (182 días) en los otros dos grupos.

En condiciones normales de manejo en Venezuela, DI MICHELE et al., (6) reportaron un valor promedio de selenio en sangre de 0,84 + 0,21 μg/ml en un pequeño lote de novillas Holstein de 16 meses de edad, en el Estado Carabobo. En cambio, las novillas Cebú Puro del Estado Yaracuy, aquí reportadas, dieron un promedio 4 voces menor (0,21 + 0,03 μg/ml). Aún cuando no se analizó el contenido de selenio del alimento y forraje consumidos por ambos grupos de animales, se podría especular acerca de una posible alto ingestión del elemento por los animales Holstein de Carabobo; generalmente estabulados, consumiendo concentrados preparados con torta de ajonjolí (de elevado contenido de selenio entre sus componentes (JAFFE et al., 11 y 12), proveniente probablemente de la zona de Turén, Estado Portuguesa, conocida como selenífera (JAFFE et al., 13; OTAIZA et al., 25 y 26). Al contrario, los animales de Yaracuy eran manejados preferentemente a pastoreo con pastos naturales, de concentración en selenio relativamente baja. CUMARE* señaló un promedio general de 0,50 μg Se/ ml en 882 vacas lecheras del Estado Zulia, con un promedio mínimo de 0,26 μg/ml en Mestizo Holstein de Perijá y uno máximo de 0,87 μg/ml en Mestizo Pardo Suizo de los Distritos Colón y Sucre. EL valor más bajo obtenido hasta ahora por este grupo de trabajo fue de 0,11 + 0,03 μg Se/ml sangre total en un lote de 40 machos Mestizo Pardo Suizo, de 16-18 meses de edad, ubicados en la zona universitaria de Barquisimeto, Estado Lara (OTAIZA V., E. y CUMARE, V. No publicado).

Como consecuencias de estos resultados y de los ya publicados (OTAIZA et al., 25), que cubren varias zonas de Venezuela, aparentemente no existe una deficiencia de selenio en la población bovino de esas zonas ganaderas. Al contrario, las relativamente altos concentraciones sanguíneas del elemento que se han obtenido indican elevadas ingestiones del mismo con la dicta. Como estrategia, ello debería conducir a la restricción del empleo de selenio en Venezuela como componente de pre-mezclas minerales y de microelementos en suplementos de consumo animal.

Las diferencias observadas por efecto de la diferente ubicación geográfica de los animales, podrían ser debidas a las diferentes concentraciones del microelemento en los pastos y suelos. Esta es una incógnita que debe ser resuelta definitivamente en Venezuela.

AGRADECIMIENTO

Los autores agradecen el soporte financiero del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas-CONICIT-mediante la subvención S1-0463 y del Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico-CDCyH-de la Universidad Central de Venezuela, Proyecto DP0881 de marzo de 1974.

Al Sr. Herbert Wolfer, asistente técnico de la Cátedra de Bioquímica, Facultad de Ciencias Veterinarias-UCV, por su decisiva participación en la pesada marcha para cuantificar al selenio.

Igualmente al Dr. Omar Verde S., Jefe de la Cátedra de Estadística, Facultad de Ciencias Veterinarias-UCV, por su contribución al análisis estadístico de los resultados.

RESUMEN

Por fluorimetría con 2,3-diaminenaftaleno se determinó la concentración de selenio en 502 muestras de sangre total de bovinos lecheros hembras de varias razas y mestizajes, con el objetivo de delimitar zonas de Venezuela con exceso o deficiencia del microelemento. Los animales estaban ubicados en 26 fincas organizadas de los Estados Falcón, Lara y Yaracuy, pertenecientes a la Zona Centro-Occidental del país. La edad promedio de los animales era de 5 años, con excepción de un lote de 20 hembras Cebú Puro del Estado Yaracuy (12 meses). Los promedios generales de selenio sanguíneo por Estado oscilaron entre 0,29 + 0,16 μg/ml (Yaracuy) y 0,33 + 0,22 μg/ml (Lara). Las medias extremes se obtuvieron en Lara y fueron: 0,18 + 0,11 y 0,43 + 0,15 μg Se/ml para Holstein Puro y Mestizo Pardo Suizo, respectivamente. En Yaracuy fueron significativas (P < 0,05) las diferencias solamente de las parejas de animales formadas por el grupo Mestizo Cebú con coda uno de los tres restantes. Las diferencias fueron significativas (P < 0,01) en Falcón, para los dos únicos grupos: Mestizo Pardo Suizo (0,24 + 0,07 μg Se/ml) y Mestizo Cebú (0,42 + 0,27 μg Se/ml). Los mismos mestizos, que eran comunes en los 3 Estados, mostraron también diferencias significativas al 1% (efecto de localización). Estas diferencias se atribuyeron fundamentalmente a diferencias en la ingestión del micro elemento con la dieta de los animales. La comparación de los resultados obtenidos con los publicados por el mismo grupo de trabajo y con los de otros países permitió sugerir que, en Venezuela aparentemente no existe una deficiencia de selenio en la población bovina de las zonas investigadas. Por tal razón, se sugirió restringir el empleo de compuestos de selenio en la preparación de mezclas de minerales y microelementos para consume animal.

SUMMARY

Whole blond samples of 502 clinicallv healthv dairy cows and calves of different breeds were analyzed for selenium, in order to delimit areas of Venezuela having excess or deficiency of the trace element. Selenium was determined by fluorimetry with 2,3-diaminanaphthalene. The animals were located in 26 farms of the Falcón, Lara and Yaracuy States, belonging to the Central-Western Zone of Venezuela. The average age of the animals was 5 years, with the exception of a Pure Brahman group in Yaracuy State (20 calves), which were 12 months. Overall mean values of blood selenium varied between 0.29 + 0.16 μg/ml in Yaracuy State and 0.33 + 0.22 μg/ml in Lara State. Extreme mean values were in Lara State: 0.18 + 0.11 and 0.43 + 0.15 μg Se/ml for Pure Holstein and crossbred Brown Swiss animals, respectively. In Yaracuy State, the differences only were significant (P < 0.05) for crossbred Brahman when it was compared with the other groups of animals. In Falcón State, the differences were significant (P < 0.01) for crossbred Brown Swiss (0.24 + 0.07 μg Se/ml) and crossbred Brahman (0.42 + 0.27 μg Se/ml). The same crossbreds, which were present in the 3 States, also showed significant differences (P < 0.01; effect of location). The differences observed were probably due to different intakes of selenium in the diet of the animals. After comparing these values with previous works of the same team and those in other countries, it was suggested that, apparently it does not exist selenium deficiency in the bovine population of the investigated areas of Venezuela. Accordingly, the addition of selenium compounds in mineral and trace element mixtures for animal consumption should be restricted.

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