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Agronomía Tropical 24(4): 259-278. 1974

EVALUACION DE METODOS QUIMICOS PARA DETERMINAR REQUERIMIENTOS DE CAL EN SUELOS ACIDOS DEL PAIS

I. L. De Rojas*

*CENIAP - Sección de Suelos,
Maracay - Venezuela.

1/ Conferencia del Dr. Kamprath, E. J. en el
Seminario de Evaluación y Mejoramiento de la
Fertilidad del Suelo. Raleigh, N. C. 1973.


INTRODUCCION

La reacción del suelo debido a que está muy relacionada con la disponibilidad de los elementos nutritivos, constituye una de las características químicas más, importantes para conocer y entender la condición de fertilidad del mismo.

La reacción ácida influye negativamente en el desarrollo de los cultivos, puesto que trae consigo una serie de efectos entre los cuales podemos mencionar: toxicidad por aluminio; deficiencia de magnesio, calcio y molibdeno; toxicidad de ciertos microelementos y disminución de la actividad de los microorganismos del suelo (7). 

En los suelos ácidos minerales la acidez está generalmente asociada con altos niveles de aluminio intercambiable, el cual afecta la absorción y translocación de calcio por la planta, causa mal desarrollo de las raíces, lo cual reduce la absorción de agua y nutrientes, disminuyendo así el crecimiento de la parte aérea (2); disminuye la aprovechabilidad del fósforo tanto del suelo como de los fertilizantes añadidos, debido a que las altas concentraciones de aluminio en la raíz precipitan el P en la superficie o dentro de ella 1/; tiene un efecto tóxico directo sobre las plantas. 

La acidificación de los suelos se presenta en áreas donde las condiciones favorecen el lavado de los mismos, produciendo remoción de bases, agravado esto por el uso de ciertos fertilizantes que dejan residuos ácidos y por la actividad vegetal (10).

Debido a la extensión de suelos ácidos que se encuentran en Vene. zuela (figura 1), los cuales pueden ser mejor aprovechados si se corrige esa condición, y a la poca información que existe sobre los medios para lograr esto, se desarrolló el presente trabajo con la finalidad de seleccionar métodos químicos más adecuados para estimar requerimientos de cal en dichos suelos, (entendiéndose como requerimiento de sal la cantidad de enmienda que puede ser aplicada a un suelo para llevar su reacción a neutralidad o algún otro valor deseado de pH). 

Podemos tomar como base dos criterios para encalar un suelo ácido, uno para nevar a neutralidad o a un pH dado, y otro para neutralizar el aluminio intercambiable y suplir las cantidades de Ca y Mg. necesarias a las plantas. Este último criterio ha tomado mayor fuerza en los últimos años debido a que se ha comprobado que este elemento es el principal causante del pobre crecimiento de las plantas en suelos ácidos. 

Hasta el presente se han desarrollado diferentes métodos químicos con la finalidad de determinar requerimientos de cal, sin embargo sus resultados son variables de acuerdo a las diferentes características de los suelos, y no existe un acuerdo sobre cuál es el más conveniente para un suelo determinado.

Hay que considerar que los requerimientos de encalado de los suelos varían con una serie de factores como son entre otros: contenido de materia orgánica, textura, tipo de arcilla, contenido de aluminio intercambiable, tipo de cultivo, material de encalado a utilizar en lo que respecta a su finura y composición química.

REVISION DE LITERATURA

En la determinación de los requerimientos de cal de los suelos se han usado diversas técnicas que incluyen desde simple medición de pH, pasando por pruebas de titulación, determinación de hidrógeno intercambiable, calcio intercambiable, grado de saturación de bases, uso de soluciones amortiguadas (14), hasta llegar al concepto basado en el contenido de aluminio intercambiable como índice de la necesidad de encalado. 

De los métodos químicos, la prueba de reacción del suelo es el usado más extensamente (14). 

Para evaluar a,propiadamente los diferentes métodos químicos para estimar las necesidades de cal de los suelos es necesario conocer las causas de pobre crecimiento de las plantas en suelos ácidos y la naturaleza de las respuestas de los cultivos al encalado. Dichas respuestas son complejas y en ello influyen factores como: deficiencia de calcio, toxicidad de iones Al, Fe y Mn; lo cual varía probablemente con diferentes cultivos y suelos (14). La toxicidad de Al, Fe y Mn ha sido grandemente reconocida como la posible causa de pobre crecimiento de las plantas en suelos ácidos (23).

Fig. 1. Distribución del pH de los suelos.

Fig. 1. Distribución del pH de los suelos.

Podemos hablar de dos criterios para determinar la acidez en el suelo (3,7). La acidez intercambiable es aquella que puede ser desplazada del suelo por sales neutras no amortiguadas; dicha acidez está compuesta principalmente por iones aluminio en suelos minerales, en suelos orgánicos está representada en gran parte por hidrógeno, aunque parece ser que mucho de ese hidrógeno es proveniente de la hidrólisis de aluminio difícilmente intercambiable asociado a la materia orgánica (3). 

La acidez titulable es aquella extraída con una solución amortiguada a un pH determinado, como BaCl2 - Trietanolamina a pH 8,0. Esta acidez proviene en gran parte de la disociación de óxidos hidratados de hierro y aluminio que existen en la superficie o en la capa intermedia de las arcillas y de grupos carboxílicos de la materia orgánica (2). 

La materia orgánica contribuye significativamente a la acidez titulable o carga dependiente de pH, por lo cual no es sorprendente que el requerimiento de cal esté altamente correlacionado con el contenido de materia orgánica (18), resultando en un requerimiento de cal muy alto para suelos altos en ésta. PRATT y BAIR (16) citado por COLEMAN y TROMAS (3) concluyeron que la capacidad de intercambio catiónico dependiente de pH era debida a la materia orgánica y la arcilla. 

La materia orgánica tiene aparentemente alguna influencia sobre la solubilidad del aluminio. CLARK y NICHOL (la) sugirieron la formación de complejos insolubles de aluminio y materia orgánica; es posible que ésta reduzca la solubilidad del aluminio a través de ese mecanismo y resulte en menos aluminio en la solución del suelo. Esta puede ser una razón por la cual las plantas crecen mejor a un pH más bajo en éstos suelos que en suelos minerales. Estos investigadores sugirieron que debe ser necesario considerar el pH y la solubilidad del aluminio en la estimación de las necesidades de cal en suelos orgánicos. 

En estos suelos hay que considerar además el nivel de calcio, es decir que sea adecuado a las necesidades de los cultivos. 

Muchos investigadores han usado soluciones amortiguadas para estimar necesidades de cal en suelos ácidos (16, 21, 24). SHOEMAKER et al (21) desarrollaron un método para estimar éstas en suelo de Ohio, el cual cubrió un rango amplio de requerimientos de cal y da valores más confiables que el método desarrollado por WOODRUFF (24).

El método de Mehlich amortiguado a pH 8,1 indica aproximadamente las cantidades correctas para suelos de altos requerimientos de cal, pero resultan demasiado altos para aquellos de poco nivel (11). Este método modificado es un procedimiento alternativo para estimar requerimientos de cal de los suelos (13). 

Las pruebas llevadas a cabo actualmente aconsejan que las recomendaciones de encalado se basen en las cantidades de aluminio intercambiable presentes en el suelo, el cual es desplazado por una sal neutra no amortiguada, como KCl (7). 

Se considera que a pH 5,5 a 5,7 se ha neutralizado el aluminio intercambiable del suelo, en suelos minerales (7). 

En el País se han Llevado a cabo trabajos de investigación en condiciones de campo, relacionados con la enmienda de suelos ácidos (10a, 19, 22) obteniéndose en unos casos respuesta positiva de los cultivos a las aplicaciones de cal agrícola. En suelos ácidos del Estado Cojedes se ha visto el efecto positivo de la cal en el incremento del rendimiento en sorgo granero (Sorghum vulgare Pers) y en el contenido de proteína yrendimiento en soya (Glycine max L.) (22). En suelos de los Llanos Orientales, al Sur de Maturín no se vio un claro efecto de la caliza en los rendimientos de pastos (19). Según MAZZANI (10a) en suelos de sabana virgen en las cercanías de El Tigre señala que aplicaciones de 1 Tn. de cal y ½ de yeso por Ha. en cultivo de maní (Arachis hypogaea L.) dieron los mejores resultados, obteniéndose un incremento de 41,5% en la producción de almendra. Los resultados obtenidos hasta ahora indican que este es un aspecto en el cual hace falta investigar con el fin de llegar a recomendaciones racionales de cal en suelos con problemas de acidez.

MATERIALES Y METODOS

Se seleccionaron ocho suelos representativos de diversas regiones del País que presentan condición ácida. Se muestrearon a una profundidad de 20 cms. Estos suelos son Serie Barinas (Edo. Barinas), Serie Alambre (Edo. Portuguesa), Estación Experimental de Mucuchíes (Estado Mérida), Serie Guataparo (Edo. Carabobo) y cuatro muestras de diversos sectores de la Mesa de Guanipa (Edo. Anzoátegui). 

Serie Barinas (4) Está representada por suelos rojos, profundos y bien drenados, que se extienden a lo largo del piedemonte andino en los alrededores de la ciudad de Barinas. Son suelos aluviales viejos, con un franco desarrollo de horizontes A, B y C. Sus texturas dominantes son franco -arcillo arenosas. En su mayoría son ligeramente ácidos con un contenido medio de bases y bajo en materia orgánica. 

Ha sido clasificado previamente como marrón rojizo laterítico. Según la Séptima Aproximación la mayoría de los perfiles vistos y clasificados por COMERMA (4) se clasifican como Oxic Ultic Haplustalf, franco fino, oxídico y ácido. 

Serie Alambre (5) Representa una extensión de 3.490 Ha. clasificada como Aquic Ustifluvents.

Comprende una gran extensión plana y con baja pendiente, situada en la margen derecha del río Portuguesa en la parte NW del valle de piedemonte. Se encuentra actualmente bajo dos situaciones, una parte (NW) recubierta de sabana y zonas cultivadas, y la otra parte por vegetación de bosque verde alto. 

Son de reacción fuertemente a muy fuertemente ácida a través de todo el perfil. 

Suelos de la Mesa de Guanipa (6) La Mesa de Guanipa está constituida por acumulaciones de arena y arcilla de edad cuatemaria, situadas en el "piedemonte" del sistema cordillerano de la costa, por el Norte y bordeando el Escudo de Guayana por el Sur. Se caracteriza por estar formada por amplia y extensa llanura, presentando estructuras peculiares en forma de "Mesas" que Hegan a una altura aproximada de 350 m.s.n.m.

En cuanto a la topografía no es completamente plana, predominando pendientes de orden 3%. Presenta vegetación típica de sabana. El bosque de galería es localizado a lo largo de los cauces de los ríos, formando fajas muy estrechas. 

Los perfiles 89, 92 y 120 A, se encuentran en el Paisaje de Mesa. (Sabana). Son suelos predominantemente arenosos o arcillo-arenosos, con cuarzo, en algunas oportunidades se encuentran capas arcillosas y capas arcülosas mezcladas con grava de varios tamaños. 

Estos perfiles presentan reacción fuertemente a muy fuertemente ácida, y en algunos casos en los horizontes más profundos extremadamente ácida. 

El perfil 88 se encuentra en el Paisaje de Mesa Disectada la cual es un área fuertemente erodada, formando grandes cárcavas debido a la erosión regresiva. 

Los suelos en general son arenosos, profundos y bien drenados pero menos desarrollados que los de la Mesa. 

El perfil presenta una reacción muy fuertemente ácida en todos los horizontes. 

Serie Guataparo (4a) Clasificado como: Tropeptic Haplustox.

Clima 1/: Tropical de sabana. 

Vegetación: Típica de sabana seca, incluyendo pastos bajos y especialmente el árbol chaparro.

Material padre: Posiblemente los materiales en mayor estado de meteorización de la Formación Las Mercedes. Debajo de este material siempre hay un extrato potente de grava. 

Fisiografía: Aparentemente ocupa el 2º nivel más antiguo de los sedimentos erodados de la zona. Se encuentra en posiciones de conoterrazas disectadas. El sitio es plano convexo y se puede concebir como una superficie de terreno K3. 

Clase de drenaje: Bien drenado. En la descripción del perfil presenta textura franco arcillo arenosa desde 0 hasta 210 cm., de allí en adelante se encuentra grava cuarzosa, recubierta de óxidos de hierro y algo podrida. El pH (Archivo de perfiles de la Sección de Suelos - MAC - CENIAP - 1959.) en el horizonte superficial (0-30 cms.) es 4,9 y en los más profundos varía de pH 5,0 a 5,8. 

En el cuadro 1 se señalan las características física y químicas de las muestras estudiadas. Se les hizo las siguientes determinaciones: análisis granulométrico (método de la pipeta); pH (relación suelo: agua 1:2,5) materia orgánica (método de Walkley y Black modificado); capacidad de intercambio catiónico (método de Mehlich); aluminio intercambiable (extraído con KCl N, neutro y determinado en el extracto por método potenciométrico) (9); calcio + magnesio, (extraído con KCl N, neutro y determinado en el extracto por titulación con versenato). 

Son suelos que varían en pH desde 4,9 a 5,4; materia orgánica 0,73% a 3,14% aluminio intercambiable 0,10 a 1,77 mc/100 gr; calcio + magnesio 0,27 a 6,36 mc/100 gr. y textura desde arena hasta franco arcillosa.

METODOLOGIA

En cuanto a los métodos empleados para determinar requerimientos de cal se seleccionaron cinco de los más usuales, según la iteratura.

Método de Mehlich (13,15) Se basa en la determinación de requerimientos de cal a través de la medición de la acidez extraíble por una solución amortiguada a pH 8,0 de BaCl2- trietanolamina, titulando la acidez extraida, con ácido clorhídrico 0,2 N en presencia de una mezcla indicadora de verde de bromocresol y rojo de metilo.

Cuadro 1. Características físicas y químicas de los suelos estudiados.

Método de SHOEMAKER, McLEAN y PRATT - S.M.P. (21) Consiste en una mezcla de trietanolamina, paranitrofenol, cromato de potasio y acetato de calcio amortiguada a pH 7,5. Se basa en el cambio de pH 7,5 esta solución en contacto con el suelo. La mezcla amortiguada fue debidamente calibrada con solución valorada de ácido clorhídrico, tiene una depresión lineal de pH entre pH 7,5 y 5,4 aproximadamente.

Método basado en el contenido de aluminio intercambiable. Dicho elemento se extrajo del suelo con solución IN KCl neutra y determinado en el extracto por método potenciómetro (9) considerándose la cantidad de base consumida para llevar a un pH 6,0 como equivalente al aluminio intercambiable, presente en un alícuota del extracto.

Método de titulación con Ca(OH)2 (1). Con el cual las muestras de suelo con cantidades crecientes de una solución 0,03N de Ca (OH)2 fueron sometidas a ebullición por 5 minutos, al final de lo cual se determinó el pH; con estos valores y los me/100 grs. de Ca añadidos se elaboraron gráficas a partir de las cuales se estimaron las cantidades de CaCO3 necesarias para llevar el suelo a un pH dado; en este caso a pH 6,5. 

Se usó el método de incubación como patrón de comparación, pues según la literatura (12,17) este indica los requerimientos reales de cal de los suelos, pero debido al tiempo que se requiere para la obtención de los resultados no es apropiado para determinaciones de rutina. 

En cuanto al procedimiento seguido es como sigue: de las muestras secas al aire y tamizadas por cedazo de 2mm. se pesaron 700 grs. y se colocaron en envases plásticos, se les añadió carbonato de calcio en cantidades equivalentes a 0 - 05, - 1,0 - 2,0 - 4,0 - 6,0 - 8,0 - 12,0 y 16,0 - Tn/Ha. cada tratamiento se aplicó a muestras duplicadas. Después de una mezcla cuidadosa se humedecieron a capacidad de campo y se cubrieron con plástico transparente añadiendo agua cuando era necesario para reemplazar la que se evaporaba. 

Periódicamente las muestras fueron secadas al aire, se rompieron los terrones y se muestreó para hacer determinaciones de pH, humedeciéndolas de nuevo a capacidad de campo y se siguió la incubación, repitiendo este ciclo hasta cuando no hubo cambios apreciables en pH; el tiempo total de incubación fue de 3 meses y medio. Al final del período de incubación se secaron las muestras, se tamizaron por 2 mm. y se hizo mediciones de pH. Estos valores de pH se graficaron contra cantidades de carbonato de calcio aplicadas, obteniéndose gráficas de valoración de los diferentes suelos (figura 2). A partir de estas curvas se determinó la cantidad de CaCO3 necesaria para elevar el pH a 6,5, considerándose éste como el requerimiento real de cal de dichos suelos.

Estos valores se usaron para evaluar los métodos químicos rápidos en estudio.

Fig. 2. REQUERIMIENTOS DE CAL DE LOS SUELOS POR EL METDDO DE INCUBACION

RESULTADOS Y DISCUSION 

En el cuadro 2 se muestran los requerimientos de cal de los suelos estudiados, por los diferentes métodos químicos rápidos y el de incubación. 

Haciendo una comparación individual de los valores obtenidos con los diferentes suelos no se aprecia una tendencia definida que permita relacionar suelos de características químicas y físicas parecidas con un determinado método, sin embargo se puede ver que para los suelos de la Serie Barinas y Guataparo los requerimientos de cal obtenidos por el método S.M.P. se acerca más a los requerimientos de cal estimados por el método de incubación.

Cuadro 2. Requerimiento de cal de los suelos estudiados por diferentes métodos.

En los suelos de la Mesa de Guanipa, con el método de titulación se obtuvieron valores parecidos a los de incubación, excepto con la muestra del perfil 120-A. 

Para los suelos de la Estación Experimental de Mucuchíes y de la Serie Alambre se presentan los valores más altos de requerimientos de cal, ésto debido a sus características químicas y físicas.

Los requerimientos de cal para estos suelos por los métodos S.M.P. titulación y Mehlich difieren bastante de los obtenidos por el método de incubación puesto que los dos primeros tienden a estimar menores cantidades que los requerimientos reales, en tanto que con Mehlich se estima mayor cantidad de cal. 

Con respecto al método basado en el contenido de aluminio intercambiable, las cantidades de cal que se deben aplicar en la mayoría de los casos son menores a 1 tonelada, esto es explicable debido al bajo contenido de aluminio intercambiable que tienen esos suelos, (0,10 a 0,68 me/100 gr) sólo el suelo de la serie Guataparo muestra un mayor requerimiento de cal por éste método ya que es el que presenta un mayor contenido de dicho elemento. (1,77 me/100 gr). 

En general en todos los casos (excepto una muestra de la Mesa de Guanipa) las cantidades de cal estimadas por el método de Mehlich son más altas que por los otros métodos y esto es explicado por el hecho de que con éste tipo de soluciones amortiguadas se extrae además de la acidez inrercambiable del suelo, la acidez titulable o dependiente de pH; esta acidez es la obtenida por encima de pH aproximadamente 6,8 después que la acidez intercambiable ha sido extraída con soluciones neutras no tamponadas (7,21). 

A partir de las curvas de valoración (figura 2) se puede apreciar la capacidad tampón de los diferentes suelos estudiados, así vemos que en los suelos de la Mesa de Guanipa con muy bajo contenido de arcilla y materia orgánica las cantidades de CaCO3 necesarias para elevar el pH en una unidad son muy bajos en comparación con los suelos de la Serie Alambre y de la Estación Experimental de Mucuchíes en los cuales se requieren aproximadamente entre 5 a 6 Tn. de CaCO3 para elevar el pH al mismo nivel. Estos son suelos de texturas más finas y mayor contenido de materia orgánica que los anteriores, características éstas que le suministran una mayor capacidad tampón. En este orden de ideas se puede considerar a los suelos en la Serie Barinas y Guataparo con un poder tampón intermedio entre los dos grupos señalados anteriormente.

En el cuadro 3 se encuentran los contenidos de aluminio intercambiable de las muestras encaladas después de incubación y sin encalar.

Cuadro 3. Aluminio intercambiable (me/100 gr.) delas muestras encaladas después de la incubación y sin escalar.

En las muestras de las Series Barinas, Guataparo, Alambre y de la Estación Experimental de Mucuchíes los contenidos de Al intercambiables incrementan después del período de incubación, lo cual puede ser debido a que durante este proceso sucede descomposición de materia orgánica produciéndose NO3 y H+ que incrementan la acidez del suelo lo cual trae consigo la transformación de compuestos de aluminio que no son intercambiables a forma intercambiable y por consiguiente extraíbles con solución de KCI N, neutra.(Conferencia del Dr. Kamprath, E. J., en el Seminario de Evaluación y Mejora miento de la fertilidad de Suelos. Raleigh, N. C. 1973.)

Haciendo una comparación en conjunto de los resultados obtenidos me. diante un análisis estadístico (cuadro 4) se desprende que hay una mejor Correlación entre los valores de requerimientos de cal por el método de Mehlich con los obtenidos por el método de incubación (r=0,99), en segundo lugar con el método de titulación (r=0,98) Y en tercer lugar con el método S.M.P. (r=0,96).

CUADRO 4. Coeficientes de correlación y ecuación de regresión lineal de los requerimientos de cal de los suelos por los diferentes métodos.


Métodos comparados r Ecuación de regresión

Incubación vs. Mehlich 0,992** Y = 0,54903 X + 9,4616
Incubación vs. Titulación 0,9808** Y = 2,068 X - 186,7295
Incubación vs. S.M.P. 0,960** Y = 2,0542 X - 1.436,977
Incubación vs. A. Intercambiable 0,443NS .
Mehlich vs. Titulación 0,9834** Y1/ = 3,6993 X - 336,95
Mehlich vs. S.M.P. 0,957** Y1/ = 3,64 X - 2.529,763
Mehlich vs. A. Intercambiable 0,434NS .
S.M.P. vs Al. Intercambiable 0,654NS .

y = Método de incubación. 
X = Cada uno de los otros métodos. 
** = Altamente significativo. 
NS = No significativo. 
1/ = En este caso. Y = Método de Mehrlich.

Con el método basado en el contenido de aluminio intercambiable el coeficiente de correlación entre los requerimientos por este método y el de incubación es el más bajo (0,443). Estos resultados coinciden con los obtenidos por RODRÍGUEZ (20). Las cantidades de cal necesarias para neutralizar el aluminio intercambiable son bastante bajas debido a los contenidos bajos de este elemento, y por otro lado generalmente cuando se encala con este fin se lleva a un pH 5,5 a 5,7, en tanto que el método de incubación se toma como base llevar a un pH 6,5 lo cual incrementa bastante las cantidades estimadas de cal a aplicar. 

Si tomamos como base en las muestras incubadas llevar a pH 5,5 en vez de pH 6,5 (cuadro 5), en las muestras de muy bajo contenido de aluminio intercambiable los requerimientos de cal bajan notablemente, en este caso en los suelos de la Mesa de Guanipa no habría que añadirles cal. En los suelos de la Serie de Barinas, Estación Experimental de Mucuchíes y Serie Alambre a pesar de que los requerimientos de cal bajan, todavía son más altos que los obtenidos por el método basado en aluminio intercambiable; no sucede así con el suelo de mayor contenido de aluminio, o sea Serie Guataparo en el cual los dos valores son muy parecidos. 

Si consideramos señalar que cuando el porcentaje de saturación de aluminio, se puede hay más de 60% de saturación con este elemento en el complejo de cambio, indica que habría problemas de toxicidad, la reducción de éste % dependerá del cultivo que se vaya a sembrar; así el maíz puede tolerar hasta un 60% de saturación de aluminio (Conferencia del Dr. Kamprath, E. J., en el Seminario de Evaluación y Mejora miento de la fertilidad de Suelos. Raleigh, N. C. 1973.). Investigaciones llevadas a cabo indican que el maíz respondió a encalado en suelos minerales cuando éstos tenían más de 70% de saturación de Al. (2). La soya y el algodón tienen un punto crítico entre 10- 20% de saturación de Al (Conferencia del Dr. Kamprath, E. J., en el Seminario de Evaluación y Mejora miento de la fertilidad de Suelos. Raleigh, N. C. 1973.) (8).

CUADRO 5. Requerimiento de cal por los métodos de Incubación (para llevar a pH 5,5) y Aluminio intercambiable.


Suelo CaCO3 kg./Ha
Incubación
pH 5,5
Aluminio
Intercambiable

Serie Barinas 1.150 285,6
Perfil 88
Mesa de Guanipa
- 168,0
Perfil 89
Mesa de Guanipa
- 268,8
Perfil 92
Mesa de Guanipa
- 806,4
Perfil 120-A
Mesa de Guanipa
200 369,6
Est. Exp. de Mucuchíes 4.200 1.142,4
Serie Alambre 2.200 890,4

Serie Guataparo

3.000 2.973,6

Cuando se va a encalar hay que tomar también en cuenta el contenido de calcio y magnesio intercambiable del suelo, generalmente cuando la suma de ambos elementos es menor de 1,5 me/100 gr. hay gran posibilidad de tener deficiencia de los mismos para las plantas. (Conferencia del Dr. Kamprath, E. J., en el Seminario de Evaluación y Mejora miento de la fertilidad de Suelos. Raleigh, N. C. 1973.) En el cuadro 6 se pueden ver los contenidos de Ca + Mg. y el % de saturación de aluminio de los düerentes suelos estudiados. Si considera. mos estos factores como criterio para encalar, a los suelos de la Mesa de Guanipa habría que añadir les cal fundamentalmente para suplir Ca y Mg. como nutrientes. En los suelos de la Serie Guataparo al bajar el a1uminio intercambiable a su vez se están supliendo estos elementos.

CUADRO 6. Porcentaje de saturación de Aluminio y Ca + Mg. intercambiables de los suelos estudiados.

Suelo
Serie Barinas

% saturación
de Aluminio
Ca + Mg.
me/100 gr.
2,0

Perfil 88
Mesa de Guanipa
21,3 0,37
Perfil 89
Mesa de Guanipa
31,4 0,35
Perfil 92
Mesa de Guanipa
62,6 0,27
Perfil 120-A
Mesa de Guanipa
44,9 0,27
Est. Exp. de Mucuchíes 14,0 4,16
Serie Alambre 7,7 6,36
Serie Guataparo 61,2 1,12

CONCLUSIONES

De acuerdo a los resultados obtenidos se puede señalar que para los suelos de las Series Barinas y Guataparo el método de SHOEMAKER, McLEAN y PRATT estima cantidades de cal muy parecidas a los requerimientos reales de esos suelos.

En los suelos de la Mesa de Guanipa los resultados permiten indicar en forma general el método de titulación para estimar sus necesidades de cal: Son suelos con muy bajos requerimientos de la misma, debido a sus características físicas y químicas particulares: suelos muy pobres en base, texturas gruesas, muy bajo contenido de materia orgánica y aluminio intercambiable.

En términos generales se puede decir que el método de Mehlich estima que los más altos requerimientos de cal sobre todo en los suelos con mayor contenido de ardlla y materia orgánica. 

Los requerimientos de cal basados en la neutralización del aluminio intercambiable son mucho más bajos que los obtenidos por los demás métodos, considerando ésto como criterio para encalar, las cantidades de la misma que habría que aplicar se reducirán grandemente. 

Cuando se va a encalar es conveniente tomar en cuenta el porcentaje de saturación de aluminio, contenido de Ca + Mg. intercambiables, el porcentaje de materia orgánica de los suelos, asícomgo el tipo de cultivo que se va a sembrar. 

Los resultados presentados en este trabajo son preliminares, se requiere continuar trabajando en este aspecto tanto en laboratorio como en invernadero para llegar a conclusiones más precisas.

RESUMEN

Ocho muestras de suelos representativos de diversas regiones de Venezuela, que ¡presentan condición ácida fueron incubadas a capacidad de campo por tres meses y medio con dosis crecientes de CaCO3. Al final del período de incubación se determinó el pH de las muestras y estos valores se graficaron contra las dosis de CaCO3 añadidas. A partir de las gráficas se obtuvieron las cantidades de enmienda necesarias para elevar la reacción del suelo a un pH 6,5, considerando estos valores como los requerimientos reales de cal de los suelos. Estos valores se usaron como patrón de comparación para la evaluación de los métodos químicos rápidos estudiados.

En el análisis estadístico de ,los resultados, se aprecia que el método de Mehlich da una mayor correlación con el método de incubación (r = 0,992); seguido por el método de titulación (r = 0,98); yel método S. M. P. (r = 0,96). El método basado en el aluminio intercambiable dio el coeficiente de correlación más bajo ( r = 0,443). 

De la comparación individual de Jos valores obtenidos para los diferentes modelos se desprende que estos resultados no permiten seleccionar un método químico para determinar requerimientos de cal en todos los suelos estudiados, así en los suelos de la Estación Experimental de Mucuchíes y Serie Alambre, los valores estimados son muy variables con los diferentes métodos. En los suelos de las Series Barinas y Guataparo las cantidades de cal estimadas por el método S. M. P. se relacionan bien con los obtenidos por el método de incubación, e igual sucede con los suelos de la Mesa de Guanipa, con el método de titulación con Ca(OH)2. En el suelo de la Serie Guataparo, la cual presenta el más alto contenido de aluminio intercambiable, las cantidades de cal estimadas para neutralizar éste, concuerdan con las del método de incubación para elevar el pH a 5,5 en vez de 6,5.

SUMMARY

Eight soil samples, from different regions of Venezuela with acidity problems, were treated with increasing rates of CaCO3 and incubated at field capacity during 3 months and a half. At the end of the incubation period, the pH of the samples was determined and plotted against rates of CaCO3 added. From this graphicsthe amount of lime necesary to bring the soil reaction to pH 6. 5 was obtained and considered like the real lime requirement of soils. These values were used as a comparative pattern, for the evaluation of the other chemical methods studied. 

From the statistic analysis of the results, the Mehlich's method gave the best correlation with the incubation method (r = 0,992); followed bi titration method (r = 0,98); and SHOEMAKER, McLEAN and PRATT'S method (r = 0,96). The method based in exchangeable aluminum gave fue lowest correlation coefficient (r = 0,44). 

From ,the individual comparison of values obtained for different soils it was concluded that fuese results, do not permit to select a chemical method for determining lime requirement for all soils. For example, in Estación Experimental de Mucuchíes and Serie Alambre soils, the values estimated are very variable with different methods.

In the Barinas and Guataparo series the amounts of lime estimated by SHOEMAKER, McLEAN and PRATT method, are well related with the values obtained by the incubation procedure; the same thing, happen with the Mesa de Guanipa soils with the titration method. In Guataparo soil, which presents the highest content of exchangeable aluminum, the quantity of lime estimated to neutralize it, agrees with the values obtained by incubation to bring the soil pH to 5,5 instead oí 6,5.

LITERATURA CITADA

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CLARK, J. S. and W. E. NICHOL. The Lime potential, percent base saturation relation of acid surface horizonts of mineral and organic soils. Can. J. Soil Sci. 46: 281-315. 1966.

CLYDE E. EVANS and E. J. KAMPRATH. Lime response as related to percent Al saturation solution Al, and organic matter contento Soil Sci. Soc. Am. Proc. 34: 893-896. 1970. 

COLEMAN, N. T. and GRANT W. THOMAS. The basis chemistry of soil acidity. Agronomy 12. Am. Soco of Agr. pago 1-41. 1967.  

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