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Agronomía Trop. 21(3): 159-170. 1971.

PESO AL NACER DE BECERROS PARDO SUIZOS

V. Bodisco y E. Cevallos

Sección de Zootecnia, Centro de Investigaciones
 Agronómicas, Maracay-Venezuela.


La importancia del peso al nacer como un factor de utilizar para el mejoramiento de la productividad de bovinos, ha sido estudiada bajo diferentes aspectos. Generalmente se considera que su influencia sobre la posterior producción de leche es muy baja o nula. Así, LEGAULT y TOUCHBERRY (15), encontraron una correlación genética entre el peso al nacer y el rendimiento en primera lactación igual sólo a 0,137 para leche efectiva y 0,026 para leche corregida a 4% de grasa. La correlación fenotípica fue aún menor, llegando a ser negativa de -0,012 y -0,056, para leche efectiva y corregida respectivamente. Un dato similar ha sido publicado también por MONOENKOV (16). La correlación fenotípica observada por este autor, osciló entre 0,008 y 0,056 para rendimiento total en distintos grupos de animales. Existen opiniones (21) de que en ganado lechero es preferible obtener animales nacidos con poco peso, probablemente debido a una mayor facilidad de parto y también a la disminución de los intervalos entre partos por corresponder los becerros pequeños a gestaciones menos prolongadas. Aparentemente, las únicas ventajas que representa un mayor peso de los becerros al nacimiento son una menor tasa de mortalidad (4) y un crecimiento más rápido (23, 25).

Contrariamente, la importancia de peso al nacer es reconocida y comprobada para el ganado de carne. Existe evidencia de una correlación significativa del peso al nacer con el peso al destete (2, 13, 14) y con el crecimiento pre ó post destete (11, 14, 17, 19). Esta última correlación determinada por LASLEY et al. (14), es sumamente alta (r=0,93). Considerando que el peso al destete o el crecimiento hasta esta época son unos de los principales criterios para el mejoramiento genético de ganados productores de carne, hay que reconocer que se debe prestar toda la atención al peso al nacer como un criterio de selección. 

El presente trabajo se refiere al ganado Pardo Suizo que últimamente se utiliza en el continente americano casi exclusivamente como productor de leche. Lo mismo ocurre en Venezuela, siendo ésta la raza preferida y la mejor representada, debido a su aparente mejor adaptación al medio. La existencia en el mercado de toros Pardo Suizos puros, nacidos y criados en el país, como también el interés por encontrar una raza de posible utilización para cruzamientos comerciales con animales productores de carne, que pueda asegurar un elevado grado de heterosis en los descendientes, hacen que los toros Pardo Suizos sean introducidos cada vez más en los rebaños de carne, generalmente constituidos por vacas descendientes de Cebú. Debido a esta razón, el peso al nacer de los Pardo Suizos, obtiene un mayor interés, sobre todo en relación a su heredabilidad. 

Según la mayoría de las publicaciones consultadas y sobre todo de acuerdo al trabajo publicado por ANDERSEN y PLUM (1), que contiene la revisión de 111 artículos relativos a la duración de la gestación y al peso al nacer de los bovinos, los principales factores fisiológicos y ambientales, que se deben tomar en cuenta en el estudio de esta materia, son los siguientes: año y época de nacimiento, edad, número del parto y el peso de la madre; el período seco de la madre previo al parto correspondiente; el sexo del becerro; el efecto paterno-materno y la duración de la gestación, en la que el peso del becerro se refiere. A todos estos factores una parte de los autores citados por ANDERSEN y PLUM (1), atribuyen una influencia significativa sobre el peso al nacer o la duración de la gestación, mientras que los otros autores lo niegan.

MATERIALES y MÉTODOS

Durante el período 1964-1969, en la Sección de Zootecnia del Centro de Investigaciones Agronómicas han nacido 149 becerros machos y 160 hembras hijos de 19 toros y 131 vacas de raza Pardo Suiza. En los registros de las vacas, además del peso al nacer de las crías y la fecha del nacimiento se llevaba la siguiente información adicional: identificación de padres y madres, número del parto de la madre correspondiente al nacimiento, se llevaba la siguiente información adicional: identificación de vio a la gestación respectiva. 

Para el estudio de la influencia de años y épocas sobre el peso de los becerros, los años fueron divididos en tres épocas, correspondientes a las principales estaciones climáticas de la región: Enero-Abril, época de sequía; Mayo-Agosto, época de fuertes lluvias y Septiembre-Diciembre, época de disminución de la caída pluviométrica y de la terminación del período lluvioso. 

Debido a las limitaciones en el programa de computación electrónica, el efecto de cambios climáticos fue estudiado por separado en un análisis de variancia por el método de cuadrados mínimos, considerando cada época de cada año como un período independiente e ignorando todos los demás factores. El análisis demostró que la influencia de las épocas sobre el peso al nacer de becerros no fue significativa. Por esta razón en los posteriores estudios la influencia de la época del nacimiento no se tomó en cuenta. 

Para el estudio de la duración de la gestación se realizó un análisis de covariancia por el método de cuadrados mínimos, considerando como variables independientes discretos, el sexo del becerro nacido, el número del parto de la madre y la interacción de estos dos factores. Como variables continuas se consideraron la edad y el peso de la vaca, estudiados en forma lineal y cuadrática. No se incluyó el estudio del efecto de la edad de la madre en forma cúbica, por el poco número de vacas viejas en el material analizado. 

El análisis de covariancia para el peso al nacer de los becerros se realizó en base al mismo procedimiento, incluyendo además de las variables mencionadas, la duración de la gestación. La duración del período seco previo al nacimiento del becerro no se tomó en consideración, debido a la inclusión en el estudio de 91 vacas primerizas que formaban un 29% del material estudiado. Las limitaciones impuestas por el programa de computación no permitieron incluir en el análisis el efecto de padres. 

Para la determinación de los parámetros genéticos, los pesos al nacer fueron ajustados a un promedio global con el uso de todas las constantes obtenidas tanto para variables continuas como para las discretas. 

El índice de herencia se determinó por el método de correlación entre medias hermanas paternas, según la fórmula:

donde es la estimación del componente de variancia atribuible al efecto de toros y el representa toda la variación genética restante, junto e con la variancia debida al efecto ambiental.

Entre las 131 vacas madre, el número de hijos incluído en el estudio fue el siguiente:

 


Número de vacas

Número de hijos/vaca


43 1
34 2
30 3
15 4
7 5
1 6
1 7

 

Esto permitió determinar el índice de constancia en base al componente de variancia atribuible a las vacas () con el uso de la fórmula: 

donde el denominador representa la variancia fenotípica de la población. En la determinación de ambos índices los números de observaciones correspondientes a toros o vacas fueron obtenidos según el método de FARTHING y STEELE (9) y los errores típicos según el de SWIGER et al. (26).

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

El primer factor estudiado fue la duración de la gestación correspondiente al becerro respectivo. El análisis de covariancia demostró que ninguna fuente de variación incluída en el estudio tenía influencia significativa sobre la duración de la preñez en las vacas. Los bajos valores de constantes obtenidos para las distintas fuentes de variación presentados en el Cuadro 1, comprueban el resultado de análisis. En la revisión de la literatura publicada por ANDERSEN y PLUM (1), un considerable número de autores observaron influencia significativa de la época del parto, edad, el número del parto y el peso de la vaca sobre la duración de la gestación. No obstante otro grupo de autores negaron esta influencia. Solamente la significativa mayor duración de la preñez correspondiente a los machos fue comprobada por casi todos los autores de los trabajos revisados.

En el presente estudio la diferencia entre la duración de la gestación de 286,5 días para machos y de 284,7 días para hembras no llegó a nivel de significancia estadística, en aparente contradicción con la mayoría de los datos publicados por ANDERSON y PLUM (1). Sin embargo, es necesario mencionar que entre las publicaciones revisadas por estos autores, solamente dos se referían a ganado Pardo Suizo y entre ellas, en una se encontró la diferencia significativa en la duración de la gestación, y en la otra no. Debido al resultado del análisis, la duración de la gestación, y ción en los posteriores estudios incluídos en este trabajo se utilizó sin ajustes. La determinación de los parámetros genéticos de la duración de la gestación no fue posible por descender las vacas de numerosos toros.

 

CUADRO 1. Constantes para la duración de gestación.


Fuente de Variación Constante (días)

Promedio ajustado 284,738

Sexo:

Machos 0,863 
Hembras - 0,863

Número del parto:

0,016
- 0,493
0,509
4º y demás - 0,032

Interacción sexo X número de parto para machos *

0,682
- 0,532
0,521
4º  y demás - 0,671

Edad de la vaca lineal (días)

0,001

Edad de la vaca cuadrática (días)

0,000 

Peso de la vaca lineal (Kg.)

0,109

Peso de la vaca cuadrático (Kg.)

0,000

*Para las hembras las constantes son las mismas con el signo contrario.

 

En el Cuadro 2 se presentan las constantes obtenidas para el peso al nacer de los becerros. El análisis de covariancia señaló diferencias significativas (P < 0,01) para los sexos y el número de partos de la madre, como también para el efecto de la duración de la gestación. Los efectos de la interacción sexo X número del parto y de la edad y el peso de las madres no llegaron al nivel de significancia estadística.

 

CUADRO 2. Constantes utilizadas para el ajuste de peso al nacer.


Fuente de Variación Constante 
(Kg.)

Promedio ajustado 35,866

Sexo:

Machos  1,466
Hembras - 1,466

Número del parto:

- 0,100
2,323
0,271
4º y demás - 2,494

Interacción sexo X número de parto para machos *

- 0,209
0,518
- 1,224
4º  y demás 0,915
Duración de la gestación (días) 0,27782

Edad de la madre lineal ( días)

- 0,00075

Edad de la madre cuadrática (días)

0,00000

Peso de la madre lineal (Kg.)

0,08746

Peso de la madre cuadrática (Kg.)

- 0,00005

* Para las hembras las constantes son las mismas con el signo contrario.

 

Ya fue dicho que el efecto de la estación climática sobre el peso del becerro, estudiada independientemente de los demás factores, resultó insignificante. Entre la literatura revisada, sólo SINGH et al. (25) y algunos autores citados por ANDERSON y PLUM (1) obtuvieron igual resultado, mientras que en los demás trabajos (3, 8, 10, 14, 18, 19, 21, 29) el efecto de años o de épocas fue significativo. Probablemente, la diferencia entre los resultados sea la consecuencia del distinto manejo y alimentación de los rebaños estudiados. La mayor parte de los autores estudió el comportamiento del ganado de carne, mantenido en un régimen pastoril, donde la influencia de las épocas se hace más notable que en el ganado de leche mantenido en confinamiento, como ha sido el caso del rebaño estudiado en este trabajo. 

El mayor peso al nacer de los becerros machos comprobado en este trabajo fue observado por numerosos autores (6, 8, 10, 15, 17, 18, 21, 22, 27, 29). Únicamente SINGH et al. (24) no encontraron esta diferencia en becerros Gangatiri. ANDERSON y PLUM (1) señalan que, en los trabajos revisados por ellos, los machos pesaron entre 0,9 y 4,0 Kg. más que las hembras. 

La influencia del número del parto de la madre correspondiente al nacimiento del becerro sobre el peso de este último fue comprobada por KONDRASHOV (10), PLUM et al. (21) y LEGAULT y TOUCHBERRV (15). Los últimos autores observaron 44,2, 48,3, 47,7 y 48,1 Kg. de peso en los becerros nacidos en el 19, 29 39 y 49 y demás partos posteriores, respectivamente. La influencia del número del parto, obtenida en el presente estudio es similar a los datos anteriores, con la exclusión del menor peso en los becerros nacidos a partir del 4º parto. Sin tener base para formular conclusiones definitivas, se puede suponer que la influencia acumulativa de los factores ambientales adversos sobre las vacas no aclimatadas es la razón de este resultado. La interacción del efecto de sexo del becerro y el número del parto no llegó al nivel de significancia, aunque las constantes denotan una apreciable variedad entre los datos. 

En la literatura revisada algunos autores (8, 13, 19, 29) encontraron una influencia significativa de la edad de las madres sobre los pesos de sus hijos y otros (3, 24) obtuvieron un resultado contrario. En el presente estudio el efecto lineal de la edad fue bajo y el cuadrático nulo. Indudablemente la inclusión en el análisis de covariancia del efecto del número del parto, estrechamente asociado con la edad de la vaca, afectó la demostración de la importancia de este último factor. Esto se comprueba por el coeficiente lineal de correlación de la edad de la madre con el peso del hijo que resultó igual a 0,369 (P < 0,01). El promedio de edad de las vacas fue igual a 1965 días. 

La influencia lineal y cuadrática del peso de la madre sobre el del hijo tampoco llegó al nivel de significancia, probablemente debido a las mismas razones. El coeficiente de correlación para este factor fue aún más elevado (0,388), siendo el promedio de peso de las madres igual a 499 Kg. La constante negativa obtenida para el efecto cuadrático comprobó la disminución de la influencia del peso de las vacas al acercarse éste a su desarrollo completo. El efecto positivo del peso de las madres fue observado también en algunos de los trabajos revisados (10, 22, 29). En la revisión realizada por ANDERSON y PLUM (1) los coeficientes de correlación entre el peso de la madre y del hijo variaron entre 0,10 y 0,49. 

Como se ve en el Cuadro 2 el efecto de la duración de la gestación sobre el peso del becerro fue muy elevado, llegando a nivel de alta significancia estadística. En los datos publicados por ANDERSON y PLUM (1) los coeficientes de correlación entre estos dos factores oscilan entre 0,15 y 0,52. La correlación significativa fenotípica fue obtenida también por EVERETT y MAGEE (8) y KONDRASHOV (10) y la genética (0,37) por PLUM et al. (21). 

En el Cuadro 3 se presentan los promedios de peso de becerros machos y hembras obtenidos en realidad, estimados en base a las constantes determinadas y calculadas como promedios de los pesos individuales, ajustados con el uso de todas las constantes, menos la correspondiente al sexo. Se nota poca diferencia entre los pesos determinados por los tres distintos métodos, sobre todo en las becerras hembras. Los pesos son muy bajos en comparación a los obtenidos por LEGAULT y TOUCHBERRY (15) en Norteamérica de 48,4 Kg. para machos y 44,2 para hembras Pardo Suizas, pero semejantes a las obtenidas por WILCOX. (28) en hijos de vacas primerizas, con un promedio para ambos sexos de 35,6 Kg., y a los que normalmente se observan en Venezuela (5).

 

CUADRO 3. Peso al nacer de los becerros (Kg.)


Sexo Promedio efectivo Promedio estimado en base a constantes obtenidas Promedio de los pesos ajustados

Machos

37,7 37,3 37,9

Hembras

34,3 34,6 34,4

 

En el Cuadro 4 se presentan los promedios de pesos de los hijos de 19 toros, ajustados con el uso de todas las constantes, incluyendo la correspondiente a sexo. Se nota una amplia diferencia entre los promedios, desde 33,2 Kg. hasta 37,8 Kg. 

El índice de herencia para el peso al nacer resultó igual a 0,209 ± 0,146. El elevado error típico demuestra que el material utilizado no ha sido adecuado para este tipo de estudio. El índice es muy bajo en comparación a los determinados por el mismo método en ganado Pardo Suizo por LEGAULT y TOUCHBERRY (15) 0,41 y por KONDRASHOV (10) 0,67. En otras publicaciones revisadas (7, 11, 12, 14, 20, 25, 29) los mismos índices determinados en distintas razas oscilan entre 0,125 y 0,64. También en la revisión hecha por ANDERSON y PLUM (1) los índices de herencia del peso al nacer varían mucho, de 0,11 a 0,42. 

El índice de constancia alcanzó el nivel de 0,337 ± 0,067. Este dato es bastante elevado en comparación a los citados por ANDERSON y PLUM (1) de 0,05; 0,18 y 0,26. PLASE et al. (20) encontraron un índice de constancia en el ganado Santa Gertrudis en Venezuela igual a 0,27 mientras que KUMAZAKI y MATSUKAWA (12) en Japón, 0,10 en semihermanos y 0,24 en hermanos completos.

 

CUADRO 4. Promedio de pesos ajustados de hijos de distintos toros.


Toro No.

Número de hijos Promedio de Peso Kg./

1 12 37,1
2 9 34,5
3 9 36,6
4 7 37,2
5 8 33,2
6 18 34,9
7 12 36,7
8 8 35,1
13 7 37,2
14 5 37,8
16 32 37,4
142 17 34,6
150 34 37,6
250 22 33,4
677 17 36,4
730 42 36,9
737 9 37,8
761 17 36,2
6128 24 36,4

 

Los resultados obtenidos en este trabajo justifican la escogencia de toros Pardo Suizos con un mayor peso al nacer para ser utilizados en los cruzamientos con el de ganado de carne y señalan la posibilidad de mejorar este factor por medio de la selección.

RESUMEN

Los pesos al nacer de 149 becerros machos y 160 hembras Pardo Suizos, hijos de 19 toros y 131 vacas, nacidos en el período 1964-69, fueron estudiados para obtener los promedios ajustados y algunos parámetros genéticos. Como variables independientes se tomaron en cuenta: año y época del nacimiento, número de parto de la madre correspondiente al nacimiento del becerro, la duración de la gestación y la edad y el peso de la madre en el día del parto (lineales y cuadráticas). El período seco previo al parto no se tomó en consideración debido a la inclusión en el estudio de los hijos de 91 (29%) vacas primerizas. El análisis estadístico demostró que sólo el número del parto y la duración de la gestación influyeron en forma significativa (P < 0,01) sobre los pesos al nacer de los becerros. Sin embargo, para el ajuste de los datos, además de estos dos factores, fueron utilizados también los coeficientes parciales de regresión de la edad de la madre (lineal y cuadrática) por ser estos coeficientes suficientemente altos. Los promedios ajustados resultaron iguales a 37,9 Kg. para los becerros machos y 34,6 Kg. para las hembras, con una duración de gestación de 286,5 y 284,7 días respectivamente. El índice de herencia, determinado en base a todos los pesos ajustados para efecto del sexo, y con el uso del método de interacción intra-clase, resultó igual a 0,209 ± 0,146 y el índice de constancia a 0,337 ± 0,067.

SUMMARY

The birth weight of 149 males and 160 females Brown Swiss calves born in the 1964-69 period were studied to obtain the adjusted means and some genetic parameters. The independent variables were: year and season of calving, number, length of gestation and age and weigbt of the dam at calving (lineal and quadratic). The dry period previous to parturation was not taken into consideration due to the inclusion in the study of sons and daughters from 91 (29%) first calving heifers. The statistical analysis shows that only the calving number and the gestation length had a significant (P < 0,01) effect upon the birth weight of the calves. Nevertheless, for the adjustment of the data, coupled with these two factors, the partial regression coefficient of the age of the dam (lineal) and weight (lineal and quadratic) were used because they were sufficiently high. The adjusted means were equal to 37,9 Kg. for the male calves and 34,6 Kg. for the females, with a gestation length of 286,5 and 284,7 days, respectively. The index of heretability determined in base of all weights adjusted by sex and using the intra-class interaction method, was equal to 0,209 ± 0,146 and the persistancy index was equal to 0,337 ± 0,067.

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